Argentina, el refugio de los narcotraficantes colombianos

Argentina, el refugio de los narcotraficantes colombianos

Septiembre 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee
Argentina, el refugio de los narcotraficantes colombianos

Luis Caicedo Velandia, ‘Don Lucho’, señalado de ser uno de los jefes del narcotráfico, fue detenido en un centro comercial de Buenos Aires. Ese día se encontraba con uno de los hermanos Álvarez Meyendorff.

Desde hace tres años han capturado en este país a dos narcos y a una ex reina. Es una ruta para sacar droga hacia África y Europa.

El narcotráfico colombiano se ha desplazado al sur del continente. Argentina se ha convertido no sólo en una ruta de tráfico de drogas, sino el centro de operaciones en el que capos coordinan sus operaciones y lavan millones de dólares.Desde hace tres años, una seguidilla de hechos ha puesto luz sobre la presencia de importantes jefes del narcotráfico colombiano en este país. El último caso se trata de la historia de los hermanos Álvarez Meyendorff. Hace quince días se conoció que Juan Fernando Álvarez Meyendorff, alias Mecha, uno de los siete capos colombianos más buscados, por el que el Gobierno de Estados Unidos ofrece hasta cinco millones de dólares de recompensa, vivía en Palermo. En abril pasado fue detenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza su hermano Ignacio Álvarez Meyendorff, también pedido por la justicia de Estados Unidos, señalado como financista del Cartel del Norte del Valle.Cuando fue detenido, el director de la Dijín, general Carlos Ramiro Mena, señaló que Ignacio Álvarez Meyendorff podría esclarecer los vínculos de la mafia con el equipo de fútbol Santa Fe.Álvarez Meyendorff vivía en Buenos Aires en el lujoso Puerto Madero desde 2005, tenía varias propiedades y negocios. Es sindicado de ser el responsable de envío de coca en submarinos hacia Estados Unidos. Las autoridades argentinas todavía están sorprendidas porque dejaron escapar a su hermano ‘Mecha’, que fue detenido un año atrás, cuando hacía compras en el centro comercial Alto Palermo con Luis Caicedo Velandia, ‘Don Lucho’, quien era buscado como uno de los más importantes jefes del narcotráfico.Caicedo Velandia fue extraditado a Estados Unidos, pero ‘Mecha’ fue dejado en libertad, pues las autoridades no sabían de quién se trataba, y salió del país. Desde el 10 de junio, ‘Mecha’ está en la lista de la Interpol como uno de los más buscados.En la actualidad, Ignacio, el mayor, espera su extradición, al tiempo que la justicia argentina embargó todas sus propiedades. Los Álvarez Meyendorff, nacidos en Palmira, Valle, se habían radicado en Argentina desde el 2005 y habían fundado media docena de empresas. Uno de ellos tenía un lujoso apartamento en la exclusiva zona de Puerto Madero y una casa en otro sector de condominios.Según las autoridades, al parecer, eran los dueños de un sumergible incautado el año pasado en Ecuador, en la frontera con Colombia.Laboratorios y reinasEn mayo pasado, fue descubierto un laboratorio de droga, dirigido por el colombiano Fabián Gustavo Molina, ‘El Químico’, que empapaba en cocaína líquida paneles de poliuretano con los cuales hacía los compartimientos de las maletas. Otra variante era el envío de coca por correo.El año pasado también fue detenida la ex reina nacional del Café, Angie Sanclemente Valencia, acusada junto con su novio, de ser los cabecillas de una organización dedicada a contratar “mulas” argentinas para enviar cocaína a Cancún.El 23 de febrero de 2009 fue asesinado Juan Sebastián Galvis Ramírez, en el norte de Buenos Aires, pero en realidad se cree que el blanco era su cuñado, Jorge González Ramírez, un peligroso narcotraficante del Cartel La Cordillera, y el 24 de julio de 2008, en el Unicenter, el centro comercial más importante del norte porteño, fueron acribillados Jorge Alexander Quintero Gartner y Héctor Duque Cevallos (alias Monoteto). Estas personas, al parecer, hacían negocios de droga en el país.La coca se vino al sur“El mercado argentino es poco rentable para los narcos”, dice Raúl Kollman, periodista de Canal Nueve, especialista en investigaciones sobre narcotráfico, porque “el consumo es proporcionalmente muy inferior al de los Estados Unidos y Europa y lo que puede valer un kilo de cocaína en la Argentina se transforman en 50.000 euros en el viejo continente”. Para Kollman, “tanto Argentina como Brasil tienen grandes fronteras para que la coca llegue, e intenso comercio con España para que la droga sea transportada por avión y por barco”. Según el profesor Juan Gabriel Tokatlián, de la Universidad Torcuato di Tella, “la Argentina es un actor cada vez más gravitante en la dinámica de las drogas debido al hecho de que la demanda interna haya mostrado en años recientes niveles inquietantes; de que el Cono Sur se haya vuelto un escenario fundamental de despliegue del crimen organizado; de que la empresa de los narcóticos pretenda alcanzar mercados en auge a través de nuevos nodos de tránsito en África occidental para lo cual la ubicación de la Argentina es estratégica, y de que mafias transnacionales, en sociedad con grupos delincuenciales locales, operen con facilidad en el país”.Conexión con BoliviaLa ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra se ha convertido en una importante base desde donde se traslada la droga a través de Argentina o Brasil para enviarla hacia Europa o Estados Unidos. Esta es una de las principales conclusiones de la investigación que se adelanta sobre el avión con 944 kilos de cocaína encontrado en Barcelona en enero de este año, que había partido de Buenos Aires. La nave era propiedad de los hermanos Juliá, hijos de un ex comandante de la Fuerza Aérea. La cocaína fue cargada en los asientos y en otras partes del avión por un grupo de colombianos que vino al país para esta tarea específica. La cocaína habría llegado por tierra desde Bolivia, país al cual los hermanos Juliá habrían viajado, acompañados por un colombiano. Gustavo Carabajal, periodista de La Nación, quien realizó un viaje especial a Santa Cruz de la Sierra para profundizar la investigación sobre el avión, dijo a El País que la presencia de colombianos en esta ciudad boliviana es notoria. “Compran la hoja de coca a los cocaleros del Chapare y han instalado verdaderas fábricas donde están produciendo gran cantidad de pasta de coca y la sacan vía la Argentina, bajo todo tipo de formas, a niveles industriales”, dice. Según Carabajal, durante 2010, la policía boliviana detuvo a 122 ciudadanos colombianos, acusados de narcotráfico y fueron desbaratados 24 laboratorios de cocaína instalados por narcos colombianos, la mayoría en Santa Cruz de la Sierra. La topografía montañosa y la falta de controles han hecho este lugar un terreno ideal para los narcos, ya que además se favorecen por la cercanía con los cultivos de coca del Chapare, donde la compran a US$1.450 el kilo. Instalan los laboratorios en Santa Cruz y la envían a Buenos Aires, donde su precio sube a US$5.000. La droga viaja en camiones, a través de caminos despoblados y sin controles. Desde la capital argentina, la cocaína es camuflada y repartida hacia Europa. Carabajal comenta que en la ciudad boliviana son muy comunes las camionetas Hummers, y que hay un boom de la construcción, en medio de una miseria muy grande. Hasta las reinas de belleza están realacionadas con los colombianos. La reina del carnaval de Santa Cruz fue detenida por tener dos carros de cien mil dólares y por ser presuntamente testaferro de un cartel de narcos. Otra modelo boliviana, Eliane Cuéllar, viajó en el avión de los hermanos Juliá el 16 de abril de 2010 como acompañante de su novio, el colombiano Wilson Díaz Vélez, quien fue el presunto contacto para la compra de la cocaína que fue secuestrada en Barcelona.

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