Aprenda cómo aprovechar al máximo su viaje a Europa

Aprenda cómo aprovechar al máximo su viaje a Europa

Julio 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Aprenda cómo aprovechar al máximo su viaje a Europa

visita obligada. El Palacio de Versalles es el complejo arquitectónico monárquico más importante de Europa.

Consejos de viajeros expertos para no perder tiempo valioso y maximizar su experiencia Europa. Lo que vale y no vale la pena.

Érase un pobre turista que no tenía dónde ir, sino a museos, plazas, castillos, iglesias, jardines, restaurantes y pueblos mil y mil... Esta parodia de ‘La pobre viejecita’ describe un problema real al que pueden enfrentarse quienes pasan unas cortas vacaciones en Europa. Lo mejor es nutrirse con la experiencia de viajeros expertos en travesías por el Viejo Contienente, cuyo primer consejo es “saber de antemano qué sitios se quieren visitar sin falta, y elegir qué obras ver en los museos más prestigiosos del mundo”, en lugar de andar de un lado para otro, empujado por una masa enardecida de turistas. Para la historiadora del arte Soffy Arboleda, quien viaja a París cada año, uno de los errores más frecuentes de los turistas es ir al Museo del Louvre obsesionados por contemplar a la Mosalisa. Soffy Arboleda advierte que para ver a la dama de la misteriosa sonrisa, retratada por Leonardo Da Vinci a principios del Siglo XVI, se forman interminables filas y extenuantes ríos de turistas. “Muchos se desilusionan, porque después de tanto esfuerzo por llegar, el cuadro es mucho más pequeño de lo que se cree. Además, la Monalisa está protegida por un cristal enorme cuyos reflejos no dejan apreciar bien la obra”, afirma la experta en arte. Más allá de la Monalisa, Soffy invita a aprovechar sin remordimientos el tiempo que otros invierten en filas. Sugiere apreciar obras igualmente exquisitas de Da Vinci, como ‘La Virgen de las Rocas’, pero aclara que lo mejor es ir al Museo de Louvre con una idea preconcebida de lo que se quiere ver. El arquitecto Giuseppe Volpini coincide con esta apreciación: “Si uno quiere apreciar arte en un gran museo como el Louvre de París, o el Museo del Prado en Madrid, es mejor llegar sabiendo qué cuadro o qué escultura es la que quiere ver. Así no perderemos tiempo valioso en dudas”.“Los museos son muy costosos y para entrar a ellos hay que hacer colas interminables. Si uno va con bajo presupuesto y tiene poco tiempo, es preferible caminar por la ciudad e ir a sus plazas principales”, dice Volpini.A los amantes del arte que tengan pocos días para trasegar por Europa, el arquitecto les recomienda visitar las iglesias de París, Roma y Florencia.“Para ver grandes obras de pintores como Caravaggio o Rafael, la única alternativa no es el Museo del Vaticano. También se se puede ir a la Basílica de Santa María del Popolo o a la Iglesia de Nostra Signora del Sacro Cuore, en Roma”, sostiene. Volpini añade que la entrada a estas iglesias -a diferencia de los museos- es totalmente gratuita, y como muchas se encuentran ubicadas en grandes plazas, el turista tiene la oportunidad de encontrar restaurantes o bares muy amenos a la salida. Para Andrés Grillo, editor internacional de la Revista Soho, “los viajeros pueden ahorrar tiempo y dinero haciendo uso del transporte público y caminando bastante”. En Europa existen ciudades de una gran relevancia histórica y estética que aún no son grandes urbes. Según Soffy Arboleda, el mejor ejemplo de ello es Florencia, Italia, que se puede recorrer a pie sin enredarse con rutas.Sin embargo, si el turista se encuentra en una ciudad que desconoce por completo, Volpini opina que la mejor alternativa es dejar la pena a un lado y comprar un tiquete en un bus turístico. En estos buses, los guías explican cuáles son los principales atractivos de las ciudades y luego el turista puede visitarlos a pie o usando el transporte público. En cuanto a la gastronomía, el chef italiano Ernesto Tagliaferri aconseja no perder tiempo en restaurantes ubicados en sitios centrales, porque seguramente estarán llenos de turistas. Opina que lo ideal para tener un encuentro real con la cocina local es ir a los pueblos pequeños o a las partes más antiguas de las ciudades italianas. “Sugiero buscar trattorías o lugares donde la cocina tenga un carácter artesanal y preguntar cuál es la especialidad de la región que se está visitando”, dice Tagliaferri.“En Europa, los restaurantes a los que más va la gente de la localidad son mejores y más baratos que los de las grandes plazas y avenidas”, confirma Volpini. Elija usted.

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