Afros y latinos, los más victimizados por la Policía de Estados Unidos

Afros y latinos, los más victimizados por la Policía de Estados Unidos

Marzo 08, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo Ruiz | Corresponsal en Estados Unidos.
Afros y latinos, los más victimizados por la Policía de Estados Unidos

Manifestantes se reunieron frente a los cuarteles de la Policía de Los Angeles, EE. UU., para protestar contra el asesinato de un indigente desarmado el pasado 2 de marzo. Los uniformados dijeron que el hombre intentó quitarle el arma a uno de ellos.

A pesar de las protestas por exceso de fuerza de los uniformados, políticas sobre detenciones y uso de armas no han cambiado.

no de los programas de radio más famosos en EE.UU., This American Life, presentó esta semana un especial sobre operaciones policíacas, con un episodio que ilustra a la perfección por qué las autoridades y la sociedad civil no pueden conciliar sobre los actuales procedimientos de detención. Era la historia de un hombre afroamericano esposado en la parte de atrás de una patrulla. Suplicaba que lo soltaran porque no podía respirar. Los oficiales, quienes aseguran estar acostumbrados a comportamientos engañosos por parte de delincuentes, no le prestaron atención. El detenido murió. Los oficiales están libres.El tema es álgido en EE.UU. seis meses después del caso en Fergusson, estado de Misuri, que desató el debate sobre discriminación racial y excesos policiales. Un policía blanco, Darren Wilson, dio de baja al joven afroamericano Michael Brown, quien se encontraba desarmado y a distancia del oficial. Wilson le aplicó 6 disparos de bala y un gran jurado lo declaró no culpable. La indignación creció cuando el pasado miércoles, el primer fiscal general negro en la historia del país, Eric Holder, reveló un minucioso estudio que concluyó que el oficial Wilson tampoco será imputado por parte del Gobierno. Este informe no pudo demostrar excesos por parte del oficial, aunque, paradójicamente, sí denuncia atropellos sistemáticos en contra de la población afroamericana en Fergusson. Hasta ahora, la única consecuencia ha sido el despido de tres funcionarios en esa ciudad, que sólo tiene tres policías afroamericanos.La noticia coincidió, casi simultáneamente, con una nueva tragedia. En el centro de Los Angeles, tres policías ultimaron a bala a un habitante de la calle. Los testigos, que captaron vídeos que se hicieron virales en redes sociales, acusaron de excesos a los oficiales, quienes se defendieron diciendo que la víctima era sospechoso de robo y que intentó sujetar el arma de uno de los uniformados. ¿Cuánta gente mata la Policía en EE.UU.?Uno de los primeros intentos por cuantificar estos incidentes fue realizado por el Departamento de Justicia con datos tomados entre 2003 y 2005. Asegura que en ese periodo más de 2 mil sospechosos murieron en custodia de la Policía, y que los estados más recurrentes fueron California, Texas y Florida. Publicaciones recientes, como la consultora City Lab, que analizó datos del Centro de Estadísticas Judiciales del Gobierno, encuentra que entre 2003 y 2009, 4.813 detenidos murieron durante un arresto, y que en el 60% de las ocasiones fue por la aplicación -justificada o no- de la fuerza letal.Pero, ¿en cuántos de estos casos se presentaron excesos? He ahí el dilema. No es fácil encontrar un número y precisamente la controversia se centra en cuándo el policía debe decidir si dispara su arma o electrocuta al sospechoso con el teaser. Lo que sí demuestran los números es que quienes más padecen el rigor de la ley en EE. UU. son los afroamericanos. El grupo independiente de periodismo de investigación ProPublica explica que el número de decesos durante arrestos denota claramente la discriminación racial: de las 1.217 muertes registradas por el gobierno entre 2010 y 2012, los jóvenes afroamericanos registraron una tasa de 31.17 por millón de habitantes, mientras los blancos sólo el 1.47. Además, en el polémico informa revelado por el fiscal Holder sobre Fergusson, las conclusiones son contundentes. Los afroamericanos son el 93% de los detenidos, el 88% de quienes reciben la aplicación de la fuerza letal, el 95% de los arrestados por causas menores, el 85% de los sujetos a inspecciones vehiculares.Indignación entre la poblaciónEl País consultó a varios líderes de la sociedad civil en EE. UU., quienes coinciden en que hace falta una modificación de la ley para que el policía tenga menos garantías jurídicas al momento de cometer excesos. Roland Roebuck, conocido activista en Washington, explica que el Departamento de Justicia y el sistema gubernamental han mantenido una capa protectora. Dice que "aunque ellos cometan crímenes en contra de la población, casi siempre negros y latinos, en el 99% de las situaciones el policía sale exonerado".No obstante, cree que la tragedia de Fergusson ha sido positiva porque el Departamento de Justicia se ha visto obligado a revisar sus protocolos pues se encuentran “en una situación precaria”.La solución del problema, según él, está en el análisis demográfico de la población. "En muchas comunidades existe un desbalance racial entre cuerpo policial y población. Por eso el número de policías debe de ser directamente proporcional a los grupos de cada comunidad". En pocas palabras, en una comunidad afroamericana o latina, la mayoría de policías deberían de ser afroamericanos o latinos”.Por su parte, en Nueva York, la organización Make The Road (Hacer el camino), lidera una campaña social para presionar al gobernador del estado, Andrew Cuomo, para que reestructure los protocolos de detención en su cuerpo de Policía, que es uno de los más grandes del mundo. La campaña es dirigida por activistas como Natalia Aristizábal. “Está demostrar que los policías practican actos premeditados, racistas. Ellos ven a un afroamericano o un latino y de inmediato creen que cometerán un delito en cualquier momento”. De hecho, en este grupo trabaja Kishan, un joven de sólo 19 años quien ha sido detenido más de 100 veces en el área de Queens sin que hasta ahora se le haya demostrado alguna actividad ilícita. “Es sólo por el color de la piel”, dice Aristizábal.El País también consultó con un miembro de la Escuela de Policía de Nueva York, quien aceptó comentar sobre el tema bajo anonimato. Asegura que, si bien es un tema complejo, hay que tener en cuenta que la mayoría de crímenes ocurren en los barrios en donde abundan las minorías, es decir, latinos y afroamericanos. En los estratos sociales más altos se presentan menos crímenes, y por eso el número de detenidos generalmente es mayor entre miembros de minorías. Además, la formación para los nuevos policías en el área ha cambiado durante los últimos años. “Hoy se instruye a los próximos oficiales en temas como estudios legales, humanidades y preparación física en el gimnasio, en donde aprende procedimientos para los arrestos”, pero siempre buscando que sea la misma persona la que decida cooperar con la ley, y agotando todos los mecanismos antes de recurrir al uso de la fuerza.Por lo pronto, a pesar de la indignación no hay cambios de fondo en las políticas sobre detenciones por parte de la Policía en EE. UU., un país orgulloso de su sistema judicial, aunque a veces se le va la mano.

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