Adiós al cronista

Adiós al cronista

Junio 21, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de Agencias
Adiós al cronista

Carlos Monsiváis fue despedido con honores por los mexicanos.

México se despidió del escritor Carlos Monsiváis, quien falleció el sábado. Era considerado un fuera de serie de las letras por su mirada crítica y su lenguaje muy personal.

Con un recorrido por las calles del Centro Histórico de México y una vuelta al Zócalo, principal plaza pública del país y epicentro de grandes movimientos políticos y sociales, recogidos en sus principales crónicas, fue despedido en la mañana de ayer el escritor mexicano Carlos Monsiváis, quien falleció el sábado por problemas respiratorios, a los 72 años. Antes de ser llevado al crematorio, el féretro del célebre cronista, ensayista y novelista mexicano fue visitado por familiares, amigos, escritores y admiradores, quienes entre aplausos y “¡vivas!” le dieron el último adiós en el Palacio de Bellas Artes, en el centro de Ciudad de México, donde fue velado. Con una implacable capacidad crítica, que ejerció incluso contra las fallidas políticas de la izquierda, será recordado Carlos Monsiváis. Autor incansable, maestro de la crónica y el ensayo, enemigo de la cultura como manifestación ajena al pueblo, a Monsiváis era común verlo en festivales, ferias y presentaciones de libros de otros amigos escritores, ya que la mayor parte de su reconocimiento y admiración lo obtuvo de otros importantes autores como el poeta José Emilio Pacheco y el también mexicano Sergio Pitol.Monsiváis fue un escritor militante, casado siempre con la defensa de los pobres, de las minorías sexuales oprimidas y de los pueblos indígenas, cuya aportación a la cultura mexicana siempre respetó.Era crítico con los políticos de su país, pero sobre todo con los modos autoritarios, la sinrazón y los abusos que durante décadas arrinconaron en la pobreza a millones de personas.“No puede ser la afrenta de que haya sesenta o setenta millones de mexicanos viviendo en la pobreza, en situaciones terribles, con problemas de salud, de vivienda, de educación y de empleo. El país no puede seguir así, la sociedad no lo admite, la fluidez social no lo permite”, declaró en una entrevista realizada en el 2006 en su casa, un lugar rodeado de gatos y libros.Ensayista y cronista, este destacado autor de ideas progresistas rechazaba las posturas más radicales y contrarias a los derechos humanos de los gobiernos izquierdistas latinoamericanos.“Yo me identifico con la izquierda en muchas cosas, no con la parte de la izquierda que, por ejemplo, dice que Fidel Castro no es un dictador. Con esa parte no me identifico. O que advierte en (Hugo) Chávez un ser ponderado y moderado, eso sí no lo veo”, indicó entonces.Conocido como el ‘cronista de la antiposmodernidad’ por su vasta obra periodística, Monsiváis es un autor prolífico con obras como ‘Los rituales del caos’ (1995), ‘Días de guardar’ (1970) y ‘Nuevo catecismo para indios remisos’ (1982).Muchos de sus libros incluyen el análisis de la cultura y de la actualidad, siempre comprometida con la búsqueda de una sociedad más libre y tolerante, pero esa misma intención animaba sus incontables artículos periodísticos.Desde joven colaboró en diarios de gran trascendencia en la historia de México, como El Universal, Futuro, Excélsior y el Gallo Ilustrado.Fue, además, cofundador y colaborador del semanario Proceso, Unomásuno y La Jornada, y ha sido investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia mexicano, y conferencista en varias universidades latinoamericanas y estadounidenses.De su literatura se elogió su capacidad para renovar las formas de la crónica periodística, el ensayo literario y el pensamiento contemporáneo de México y América Latina.“Ha forjado un lenguaje distinto para representar la riqueza de la cultura popular, el espectáculo de la modernización urbana, los códigos del poder y las mentalidades”, manifestó el jurado que lo galardonó con el Premio FIL, antes conocido como Juan Rulfo en la XX Feria Internacional del Libro de Guadalajara en el 2006.Sobre Monsiváis, su editor en España, Jorge Herralde, dice que era “un auténtico fuera de serie” de las letras por su mirada crítica y su expresión en un lenguaje muy personal”.El fundador de Anagrama le publicó en el 2000 la obra ‘Aires de familia’, una reflexión sobre la identidad latinoamericana, con la que ganó el Premio Anagrama de Ensayo.“Con la partida de Carlos Monsiváis termina el siglo XX mexicano, cuya segunda mitad Carlos cronicó, relató, analizó, criticó, en pocas palabras cifró para su generación y para la historia”, dijo en la ceremonia luctuosa Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México. El escritor mexicano José Emilio Pacheco, Premio Cervantes 2009, aseguró que con la muerte de su amigo Carlos Monsiváis se pierde “una conciencia crítica irremplazable”.Muchos de sus amigos dijeron que el mejor homenaje al desaparecido escritor era leer sus obras, llenas de lucidez y ácida crítica al poder, pero también inteligente opinión sobre el cine y los sucesos que sacudieron a México, como la matanza de estudiantes en octubre de 1968 o el terremoto que devastó la capital el 19 de septiembre de 1985.La escritora Elena Poniatowska dijo que con la muerte de Monsiváis pierde mucho la gente de habla hispana porque “manejaba un español insuperable y era un hombre que sabía pensar, y saber pensar es algo que se agradece muchísimo, sobre todo en estos tiempos”.

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