A pesar de nominación, división de republicanos sigue siendo un obstáculo para Trump

Julio 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo | Corresponsal de El País en Washington, EE. UU.
A pesar de nominación, división de republicanos sigue siendo un obstáculo para Trump

“Qué gran honor ser el candidato republicano a presidente de Estados Unidos”, escribió el magnate Donald Trump en Twitter, tras su proclamación, el pasado martes, en la convención del partido celebrada en Cleveland. “¡Estados Unidos Primero!”. “Esto es un movimiento. Pero tenemos que ir hasta el final” y ganar la Casa Blanca, agregó.

El polémico magnate ya es el candidato presidencial para las elecciones en noviembre. Pero, ¿podrá ganar sin el apoyo unánime de su partido?

Cuando Donald Trump aceptó la nominación presidencial republicana durante la convención de su partido en Cleveland, Ohio, ofreció un retrato oscuro y temerario del país que espera gobernar. Lea también: Estas son las principales frases que dejó el discurso de Donald Trump

Según él, Estados Unidos tiene puentes y carreteras en pésimas condiciones, no hay trabajo, 43 millones de personas viven de cupos alimenticios, y el mundo es más inseguro por culpa del presidente Barack Obama y su exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

Estas afirmaciones fueron secundadas en discursos ofrecidos por figuras del partido durante la ceremonia que sirve para oficializar al nominado y acordar una plataforma política. Al final, todos los republicanos coincidieron en algo: hay que impedir a toda costa que un Clinton regrese a la Casa Blanca para continuar con las políticas de Obama. Pero, al mismo tiempo, persiste una división: el apoyo para Donald Trump.

La historia reciente del Partido Republicano no recuerda semejantes fisuras a cuatro meses de las elecciones generales. James Campbell, de la Universidad de Buffalo, explica que el éxito de estas contiendas depende en buena parte de la unidad que muestren los partidos durante el proceso de nominación de su candidato. Esta tendencia se dio en el 2004, con la victoria del republicano George W. Bush sobre John Kerry, y después con Barack Obama, cuando superó a John McCain en el 2008 y a Mitt Romney en el 2012.

Para el 2016, si la unidad del partido se convierte en el factor determinante de la campaña, los vientos soplan en contra de Trump. Así lo plantea el Cleveland Plain Dealer, principal diario de la ciudad en donde se realizó la convención. El rotativo dice en su editorial que, después de este tradicional encuentro, “llueven los problemas para Trump y el Partido Republicano”.

Los dos principales contendedores de Trump decidieron no adherirse a su campaña. El primero en anunciarlo fue el gobernador de Ohio, John Kasich, quien es la máxima figura del estado que albergó la convención y que además tiene una enorme importancia electoral en noviembre. Tampoco asistieron al Quickens Loan Arena el nominado presidencial del 2012, Mitt Romney ni los tres miembros de la dinastía Bush: los expresidentes George W. y George H. W., así como Jeb, exgobernador de La Florida.

Sin embargo, entre todos los miembros de la élite republicana que no apoyan abiertamente a Trump ninguno tiene más brillo que el senador de Texas, Ted Cruz. Este legislador de 45 años, del ala más conservadora del partido, y de fuertes nexos con electorados cristianos, dio su discurso en la convención, pero no para apoyar a Trump, sino para hacerle un enorme desplante público. 

“Voten según su conciencia”, dijo en medio de abucheos que se sintieron por todo el escenario. Al otro día, Cruz explicó que nunca votaría por una persona que ha ofendido a su familia.

Tratándose del hombre que ocupó el segundo lugar en las primarias, joven y con claras ambiciones para el futuro, la jugada de Cruz, según medios como The Washington Post, fue arriesgada: si Trump pierde la elección, Cruz será la ficha fuerte del partido en el 2020, de otra forma, será una herida mortal para su carrera política.

[[nid:558563;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/07/trump-home.jpg;full;{Acompañado de su esposa Melania y sus hijos, el magnate de 70 años fue nombrado oficialmente candidato a la presidencia de Estados Unidos por el partido Republicano. Miles de personas presenciaron el acontecimiento.Fotos: AFP}]]

Según Mario H. López, presidente de la organización Hispanic Leadership Fund que promueve políticas a favor de comunidades hispanas, “Cruz se equivocó. No debe apoyar a Trump si no quiere. No escogió el momento adecuado”, le cuenta a este diario desde Cleveland.

López, quien participó en la convención, considera que los objetivos no se cumplieron porque todos los días ocurría algo que “interfería con lo que quería lograr la campaña”. 

Agrega que, además de las divisiones que salieron a flote durante la semana, el tema migratorio sigue siendo un punto débil en la campaña republicana porque no hay unanimidad en partido. Por ejemplo, mientras Trump plantea deportar a todas las personas que estén en el país en condición de indocumentados, líderes como Paul Ryan no se atreven a secundar en público esta propuesta.

“Eso es parte del problema y se manifestará en noviembre. La convención era una perfecta oportunidad para cambiar el mensaje hacia los latinos, pero siguen en lo mismo, parecen que no les importa”.

Por su parte, Miguel Prado, vocero de la convención en Cleveland, cree lo contrario. “Lo de Ted Cruz fue un gran error”, pero explica que esto no afecta al partido, sino al propio Cruz.

Según encuestas internas de la colectividad, “más del 80 % está unido, tenemos la mayoría de independientes, tenemos movimientos dentro de las minorías, como afroamericanos y latinos, así como un montón de demócratas que están sin trabajo”.

La gran pregunta ahora es qué tono adoptará Donald Trump y cómo continuará reestructurando su campaña. En EE. UU. las elecciones tienen dos periodos. En las primarias, es una competencia entre miembros del mismo partido que se disputan el voto de ciudadanos ideológicamente afines, para lo cual acuden normalmente a discursos lejanos al centro. En las generales, es una disputa entre partidos representados en un candidato, quien normalmente adopta posiciones moderadas para atraer a los denominados indecisos.

Five Thirty Eight, un afamado blog en The New York Times sobre predicciones políticas que han fallado muy poco en los últimos años, le otorga hoy mayores posibilidades de ganar a Clinton (59,7) sobre Trump (40,2).

Esta herramienta, que daba una ventaja mucho mayor a la candidata demócrata antes de la convención en Cleveland, es variable, así como esta apasionante e histórica elección presidencial.

Proclamarán candidatura demócrata  Tras la escogencia del senador Tim Kaine como compañero de fórmula de Hillary Clinton para las elecciones de noviembre, la  campaña deberá ser formalizada la próxima semana durante la Convención Nacional que el Partido Demócrata realizará en la ciudad de  Filadelfia, en Pensilvania.   En diversos actos de la actual campaña ya Kaine ocupó el escenario para hacer largos discursos en español e incluso se le atribuye la autoría de la frase que repitió en sus muchas apariciones: “¡Estamos listos para apoyar a Hillary!”.
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad