A 47 años de pisar el hombre la Luna: así ha sido la conquista del espacio

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Las agencias espaciales siguen concentrando esfuerzos para resolver los misterios del espacio y ampliar las fronteras espaciales.

A 47 años de pisar el hombre la Luna: así ha sido la conquista del espacio

Julio 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
A 47 años de pisar el hombre la Luna: así ha sido la conquista del espacio

Durante los años que el programa Apolo estuvo en funcionamiento, el costo de operarlo alcanzó alrededor del 60% del presupuesto de la NASA.

Las agencias espaciales siguen concentrando esfuerzos para resolver los misterios del espacio y ampliar las fronteras espaciales.

Mañana se cumplen 47 años de la llegada del hombre a la Luna. Un hito histórico que marcó el inicio de la exploración espacial y que dio pie a la lucha por conquistar fronteras más allá del planeta Tierra. Hoy, cuatro décadas después, el espacio se ha convertido en un reto de las diferentes agencias espaciales a nivel mundial, en el que se realizan millonarias inversiones para conocer los secretos del Sistema Solar y del universo. La carrera espacial se inició por el contexto geo-político que vivían los dos potencias en las décadas de los años 50 y 60 del siglo pasado, la Unión Soviética y Estados Unidos.  En ese momento histórico la industria armamentística rusa apostaba por la tecnología de cohetes de largo alcance, que en el mediano plazo buscaba desarrollar un vehículo capaz de  lanzar cargas atómicas desde dicho país hacia su peor enemigo: Estados Unidos. Así fue como nació el programa espacial soviético Sputnik, cuyos satélites artificiales alcanzaron la órbita terrestre y un mes después, Laika, la famosa perra cuyo verdadero nombre era Kudryavka, se convertiría en el primer ser vivo terrestre en orbitar el planeta. Como respuesta al programa Sputnik, Estados Unidos inyectó millones de dólares en materia de tecnología de cohetes, destinados a superar a toda costa a sus rivales en la carrera por el espacio.  “En 1962 en la Universidad de Texas el presidente John F. Kennedy dio su discurso sobre la carrera espacial en el que elige ir a la Luna no por ser una labor fácil, sino todo lo contrario. Él sabía que su programa espacial estaba muy atrasado porque los soviéticos habían dado pasos importantes en materia de  tecnología. Fue un reto muy ambicioso auspiciado por la situación geo-política y no tanto por el contexto científico”, manifestó Juan Diego Soler, astrofísico del Centro de Estudios Atómicos en Francia. A raíz de esta apuesta, Estados Unidos dio a conocer una serie de programas, de los cuales se destacan Mercury, Gemini y Apolo.  Las misiones Apolo 2, 3, 4, 5 y 6 tenían como misión el sobrevuelo tripulado de la Luna para localizar una zona apropiada para un alunizaje seguro de astronautas. Con la información recolectada, pruebas de vuelo realizadas y la capacitación de sus tripulantes, Michael Collins, Edwin ‘Buzz’ Aldrin y Neil Armstrong, a bordo del Apolo 11, la Nasa alcanzaría uno de sus mayores logros de la historia de la humanidad al llegar a la Luna.  Este hito partió la historia de la exploración espacial. Desde 1969 hasta 1972, la Nasa envío cinco misiones tripuladas a la Luna -todas exitosas- y fue allí cuando la ciencia en el espacio empezó a tomar su verdadera dimensión. Sin embargo, “no fue sino hasta el Apolo 17 que la Nasa entrenó a Eugene Cernan, un geológo, para hacer ciencia en nuestro satélite”, aseguró el astrofísico Soler. De la Luna a Plutón Desde entonces, diferentes misiones espaciales y desarrollos científicos contribuyeron a la creación de programas que se encargaron de conquistar lugares antes imposibles para el hombre, aunque sigue siendo la Luna el único cuerpo espacial que ha sido pisado por un humano.  Por ejemplo, el Vóyager 1, cuya misión se encarga de estudiar los límites del Sistema Solar, fue uno de esos productos revolucionarios de los 70 y hasta hoy sigue siendo una referencia en el descubrimiento de nuevos horizontes. Con el Voyager 1 y 2 se lograron las primeras imágenes de nuestros vecinos planetarios Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Ya en la década de los 90 se impulsó el desarrollo de programas que permitieron, desde la tierra, continuar con avances y el redescubrimiento del universo.   De estos avances y la cooperación entre las agencias espaciales rusa y estadounidense resultó uno de los proyectos más innovadores a la fecha. El primero de noviembre de 1993, se firmó en Moscú  con un acuerdo para llevar a cabo un proyecto conjunto para construir la Estación Espacial Internacional, EEI, fusionando los respectivos programas en este campo, Freedom y Mir 2. La EEI orbita la Tierra desde 1998. Estos hechos, que rompían los paradigmas de la ciencia, dieron impulso aún más al campo científico, dando paso a una serie de  proyectos que permitieron crear  los telescopios, Hubble, Spitzer, Chandra y el Observatorio de Rayos Gamma Compton. Así las cosas, la actualidad de la exploración espacial y científica ha llevado a las agencias espaciales a continuar trabajando en busca del entendimiento de los diferentes misterios que envuelven a nuestros vecinos planetarios y galácticos. Gracias a esa curiosidad, estas instituciones lograron lanzar sondas como Galileo (a Júpiter), Cassini-Huygens (Saturno), Messenger (Mercurio), los robots Spirit, Opportunity y Mars Rover (exploración robótica en Marte), Rosetta (orbitar cometa), Dawn (analizar asteroide Ceres), New Horizons (Plutón) y el más reciente éxito con Juno (Júpiter).

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