2014, el año en que Putin se atrevió a ir más allá de la raya

2014, el año en que Putin se atrevió a ir más allá de la raya

Diciembre 31, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | AFP
2014, el año en que  Putin  se atrevió a ir más allá de la raya

El presidente de Rusia, Vladimir Putin.

El Presidente ruso desafió a EE.UU. y a la Unión Europea y se anexó a Crimea. Revivió las tensiones de la guerra fría. ¿El desquite de Putin?

Vladimir Putin pasó el Rubicón el 27 de febrero. Ese día, un comando ocupó el Parlamento de Crimea cumpliendo órdenes. La anexión modificó el mapa de Europa e inició una era de confrontación entre Rusia y Occidente. Más de 10 meses después de la rápida incorporación de esta pequeña península a Rusia, se ignoran aún todas las consecuencias de la decisión del Presidente ruso. Sin embargo, para muchas personas, 2014 fue el año de Putin, caracterizado por un cambio de naturaleza y de estatura del jefe del Estado y de un desquite de Rusia a nivel internacional. Cuando comenzó la crisis ucraniana, Putin ya tenía una larga experiencia al frente del Estado ruso. Durante los 15 años que lleva en el poder, como presidente (tres mandatos) o como primer ministro (en dos oportunidades), conoció -algunos dirían incluso que desgastó- a tres presidentes estadounidenses y a otros tantos jefes de Estado franceses y jefes de gobierno británicos.La guerra de Chechenia, la toma de control de los medios independientes, la falta de vigor de la oposición rusa, le habían permitido conquistar ya una reputación de Presidente autoritario. En su país, es el hombre de la estabilidad económica, de la aparición de una clase media luego de los caóticos años de la presidencia de Boris Yeltsin. Es el artífice de la renovación, el amo de una Rusia que levanta la cabeza después de la humillación de la caída de la URSS. Adalid del antiamericanismoEl movimiento de protesta proeuropeo del Maidan en Ucrania y la caída del presidente prorruso Viktor Yanukovich en febrero indignaron a Moscú. El Kremlin consideró que los occidentales trataban de interferir en el coto vedado ruso, y Moscú denunció que la Otan se encontraba en las puertas de Rusia. La respuesta de Vladimir Putin no se hizo esperar: incorporación de Crimea a través de un plebiscito y luego de un apoyo militar, según acusaron Kiev y los occidentales, a los insurgentes separatistas del este ucraniano. El desencuentro entre rusos y occidentales comenzó a tomar forma. Vista desde Moscú, la anexión de Crimea no es más que el retorno natural a Rusia de un territorio “sagrado” , la “Jerusalén” rusa. Pero para las capitales europeas, el Jefe del Estado ruso redibujó el mapa de Europa y se apropió de un territorio como nadie había vuelto a hacer en el Viejo Continente desde el final de la Segunda Guerra Mundial.Putin, ignorado hasta el ostracismo por los dirigentes occidentales, que lo acusan de “agresión” en Europa, caricaturizado como un nuevo Hitler por los diarios sensacionalistas europeos, pero más popular que nunca en Rusia, adquiere a los 62 años un nuevo estatuto: el de paladín, sobre todo en opinión de los antiatlantistas europeos, del movimiento que se opone al “liderazgo estadounidense” y al modelo liberal occidental. Esta voluntad de poderío del dirigente ruso instauró nuevamente la utilización de una expresión que no se utilizaba desde 1991, cuando se derrumbó la Unión Soviética: “Guerra Fría” . Se trata de un término poco adecuado, ya que Rusia, a diferencia de la URSS, no defiende una ideología, un modelo, pero tiene el mérito de ser comprendido por todo el mundo, mientras se espera una mejor definición del “prolongado invierno” de las relaciones futuras entre los rusos y los occidentales. Los vuelos de bombarderos estratégicos cerca de países europeos y el despliegue de navíos de guerra para ejercicios navales preocupan a los generales de la Otan. Este incremento de la actividad rusa trae muchos recuerdos. El Presidente ruso considera que se trata únicamente de una réplica justa. Puesto que los occidentales no cumplieron con su promesa de no ampliar la Otan hasta las puertas de Rusia, ¿por qué se privaría Rusia de hacerlo? ¿Quién amenaza a quién?, pregunta Moscú. El legado de PutinA partir de estos acontecimientos se plantean las mismas preguntas: ¿Qué quiere Putin? ¿Cuán lejos está dispuesto a llegar? “Él se ve como el líder eterno encargado de una misión: salvar a Rusia de Occidente. Constantemente hace menciones a hechos históricos, buscando su lugar entre los dirigentes que salvaron a Rusia de la amenaza”, considera la crítica María Lipman, una analista independiente. Para Konstantin Kalashev, director del Grupo de Valoración Política, Vladimir Putin “piensa en lo que dirán de él los libros de historia” . “Dentro de 50 o de 100 años, los historiadores no estarán interesados en la cotización del rublo, sino en la incorporación de Crimea y en la confrontación con Estados Unidos”, pronosticó Kalashev. Según los expertos, la crisis ucraniana mostró en el fondo que Vladimir Putin sólo quería una cosa: el respeto y una igualdad de trato con Estados Unidos.¿Qué se puede esperar de ahora en adelante de Rusia? La continuación de su política de reconquista; una reorientación de sus prioridades energéticas desde Europa hacia Asia; la reactivación de los vínculos con los países de América del Sur y Medio Oriente, como anunció recientemente el Presidente; y la continuación de su apoyo al régimen sirio de Bashar al Asad, con un papel ineludible en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní como telón de fondo.¿Y el enfrentamiento con Occidente? Él “apuesta a que los nervios de los occidentales no son tan sólidos como los suyos”, estimó el analista Konstantin Kalachev.Así lo ve EE. UU.Barack Obama dijo que hace 3 o 4 meses, todos en Washington estaban convencidos de que el presidente Putin era un genio, que los había superado a todos y que con hostigamientos y estrategia había logrado aumentar la potencia de Rusia.”Dije que no queríamos una guerra con Rusia, pero que podíamos ejercer una presión junto a nuestros aliados europeos (...) y que con el tiempo, esto se convertiría en un error estratégico de Rusia”.Agregó que la única cosa que mantenía a flote a su economía era el precio del petróleo y que la aplicación de sanciones la haría vulnerable para que perturbaciones del precio del petróleo tuvieran enormes dificultades.Rusia ingresará pronto en recesión, tras una caída de su Producto Interior Bruto en noviembre, en un contexto de descenso del precio del crudo. El rublo ha perdido más de un tercio de su valor desde el comienzo del año.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad