Un libro para contar los misterios que Colombia ayuda a descubrir en la Antártida

Un libro para contar los misterios que Colombia ayuda a descubrir en la Antártida

Marzo 19, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País
Antártica Antártida Armada Nacional

Con las expediciones anuales, Colombia busca convertirse en miembro consultivo del Tratado Antártico, y tener una base permanente en ese inhóspito lugar.

Especial para El País

A propósito del regreso de la cuarta expedición de Colombia a la Antártida, que culminó una travesía de 83 días la primera semana de marzo, la Armada Nacional publicó un libro que compila la experiencia que ha tenido el país durante 40 años de estudio de ese continente.

El libro se titula ‘Memoria Expedicionaria: Colombia Antártica’ y según el capitán de Navío Ricardo Molares, uno de los autores, su importancia radica en que “permite que los colombianos tengan una visión sobre la complejidad que implica ir a la Antártida, un lugar tan inhóspito y tan desconocido”.

“La publicación permite mostrar cómo se construyó desde cero la primera expedición, en 2014, cuando no sabíamos nada, y el camino hasta la más reciente, este año”, agregó Molares.

Lea también: 'La expedición de científicos colombianos que trata de 'conquistar' a la Antártida'.

Entre sus intenciones, la publicación busca ser la primera de una serie de evidencias que el país debe presentar al organismo internacional ‘Sistema del Tratado Antártico’ para que le otorguen el grado de ‘miembro consultivo’, con el que Colombia podría participar en la toma de decisiones sobre este continente, que posee el 70% del agua dulce del planeta.

Antártica Antártida Armada Nacional

El libro se divide en cinco capítulos, y resume la experiencia de los últimos 40 años.

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“La idea es que entre el 2019 y el 2020 dejemos de ser un país ‘adherente’ a ser ‘consultivo’. Para ello nos comprometimos a formalizar y avanzar en las expediciones, y mostrar evidencias de las investigaciones realizadas”, indicó Esteban Uribe, capitán de Navío de la Armada Nacional.

El libro, dividido en cinco capítulos, hace un recorrido por todos los acercamientos que ha tenido Colombia con la Antártica. Desde que se firmó el Tratado Antártico, en 1988, hasta la realización del primer viaje de un buque colombiano a este continente, en 2014.

También describe las tareas que realizan los científicos en las expediciones. Entre estas se encuentran la elaboración de mapas aéreos, marítimos y terrestres. Los estudios sobre biodiversidad, en los que se analizan las especies de animales que comparten la Antártica y Suramérica. Y la influencia de los ecosistemas antárticos con el cambio climático de la Tierra.

En la publicación, coinciden Molares y Uribe, se evidencia cómo ha crecido el interés del país por analizar la relación entre los fenómenos atmosféricos de la Antártida y las condiciones climáticas de Colombia y de la región; especialmente en zonas costeras, por el impacto del derretimiento del hielo en el incremento del nivel del mar. Esto además de la intención de participar en la conservación de recursos naturales en ese continente.

“Con este libro, y toda la evidencia que contiene, se ha demostrado que la misión de Colombia en la Antártida sí ha dado resultados, que realmente es valiosa para abrir una variedad de oportunidades económicas y científicas para el país y para las universidades: un abanico de proyectos de investigación. Ese se es un objetivo del proyecto, ayudar a los académicos a salir de la frontera nacional y dedicarse a investigación a nivel mundial”, dice Molares.

Cuarta expedición

El miércoles 7 de marzo regresó a Cartagena el buque ARC 20 de Julio de la Armada Nacional, que llevó hasta la Antártida a un grupo de investigadores, científicos y deportistas colombianos que participaron en la cuarta misión que ha enviado el país en su historia a ese continente ‘blanco’.

Fueron más de 80 días de una travesía en la que los académicos lograron desarrollar estudios en diferentes ámbitos, todos encaminados a comprender cómo los fenómenos medioambientales del Polo Sur están estrechamente relacionados con Colombia y con el resto del planeta.


Materias como biodiversidad, cambio climático, oceanografía, hidrografía y biología marina fueron algunas de las abordadas en la expedición, denominada ‘Almirante Tono’.

En la travesía se adelantaron más de 200 actividades científicas, a cargo de 30 investigadores que representaron a la Armada Nacional y a instituciones educativas del país como la Universidad Nacional y la Universidad del Magdalena; y otras extranjeras como la Universidad de Magallanes, de Chile.

La expedición también significó un paso más en el camino de lograr establecer una base permanente en el continente blanco, algo que se viene persiguiendo desde 1989, cuando el país se adhirió oficialmente al Tratado Antártico Internacional.

El campamento colombiano llevaría el nombre de Estación Científica de Verano ‘Almirante Padilla’, y permitiría robustecer el alcance de las investigaciones que se han venido llevando a cabo desde el 2014 con las expediciones anuales.

Según el vicealmirante Ernesto Durán, comandante de la Armada, contar con la base “permitirá que el país entre en las grandes ligas del Tratado Antártido, donde se tomarán en el futuro las decisiones que tienen que ver con el cambio climático y la protección de los recursos naturales”.

orlando duque

Orlando Duque cumplió el sueño de realizar uno de sus saltos en la Antártida.

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Esta cuarta misión también estuvo acompañada por los deportistas Sofía Gómez, apneista, y Orlando Duque, clavadista; quienes fueron protagonistas de estudios sobre el comportamiento del cuerpo humano en condiciones climáticas extremas.

Para el vallecaucano Duque, además del tema científico, se trató de una oportunidad para conquistar “el único continente que faltaba” en su palmarés de saltos.

El clavadista realizó tres saltos oficiales en dos lugares diferentes, uno de 12 metros y otro de 20 metros de altura. Esto en condiciones en las que la temperatura podía llegar a los -25 grados centígrados.

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