Vallecaucanos son las principales víctimas de la trata de personas en el país

Vallecaucanos son las principales víctimas de la trata de personas en el país

Junio 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Paola Ramírez | Especial para El País
Vallecaucanos son las principales víctimas de la trata de personas en el país

Solamente el año pasado se denunciaron 18 casos de trata de blancas en el Valle del Cauca. La mayoría provienen de Buenaventura y son de mujeres obligadas a prostituirse.

El 41% de los casos de trata en Colombia, ocurren en el Valle del Cauca. Trata de personas uno de los negocios ilícitos más rentables en el mundo.

Olga tiene 30 años, es madre de un niño de cinco. Encerrada en un bar junto a otras mujeres tuvo que ejercer la prostitución en contra de su voluntad: fue golpeada, drogada, violada y obligada a atender hasta 30 clientes en una noche.En febrero del año pasado, la Personería Municipal conoció el caso. Esta mujer estuvo en un bar ubicado a las afueras de Ibarra, una ciudad al norte de Ecuador a la que llaman ‘La Ciudad Blanca’ porque de este color están pintadas las fachadas de sus casas. Olga, sin embargo, tan solo vio oscuridad por esos días.La engañaron. Le prometieron que trabajaría en un restaurante, que le pagarían $50 dólares diarios y que hasta podría comprarle en poco tiempo un lote a su mamá. Fue captada en el municipio de Jamundí por una mujer y salió desde la Terminal de Transportes de Cali con otras cinco mujeres caleñas que se dirigían hacia el mismo sitio.Un hombre las acompañó en el viaje; al llegar a zona fronteriza y con la excusa de que sus papeles eran falsos, les pidió los documentos. Olga solo quedó con una fotocopia de su pasaporte.Según la Personería, estas redes “ya no llegan a Tulcán (Ecuador), como sucedió durante varios años, sino a la ciudad de Ibarra, muy cerca de la frontera con Colombia”. El año pasado el personero Andrés Santamaría había denunciado la ruta que mantenían estas redes desde Buenaventura hasta Chile.La Gobernación del Valle ha establecido un comité departamental contra la Trata de Personas apoyado por el Ministerio del Interior. El departamento cuenta ahora con un plan de acción para luchar en contra del flagelo.El programa contará con apoyo en prevención sobre las redes de Trata, en las oficinas de pasaportes, Terminal de Transportes de Cali y el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón.También llegará a instituciones educativas públicas y privadas, donde buscará sensibilizar y capacitar a aquellos jóvenes que quieren irse del país al terminar la secundaria, lo que los convierte en blancos vulnerables para estas redes.Además se instaurará una oficina permanente de migrantes en la Gobernación del Valle del Cauca para orientar a toda persona que quiera viajar.Por otra parte, se dará capacitación a jueces y fiscales para que juzguen con la normatividad acertada en los casos de Trata de Personas.El Valle, en el foco de las redes El Secretario de Gobierno del Valle, Jorge Homero Giraldo, afirmó en mayo pasado, durante el lanzamiento en Cali de la campaña nacional ‘Con la trata de Personas no hay Trato’, liderada por el Ministerio del Interior y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que el Valle del Cauca ocupó en 2012 el primer puesto a nivel Nacional en casos de víctimas por este flagelo.El 41% de los casos de trata de personas registrados en 2012 en todo el país, se presentó en el Valle del Cauca; Antioquia tuvo 22%; en Quindio se registró un 16% y Risaralda tuvo el 13% de las denuncias.Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones, OIM, Buenaventura es el primer municipio del Valle con víctimas de trata, seguido por Cali y Buga.Asimismo, las cifras presentadas por la Gobernación del departamento, señalaron que en el año 2012 se presentaron 18 casos de trata en el Valle, aunque Mauricio Castro, coordinador de la Oficina de Ateción al Migrante del Valle dice que “por cada denuncia recibida sobre el tema de trata de personas, hay 20 casos que no se evidencian”.Eso significa que al menos 360 personas del Valle cayeron víctimas de delincuentes que las vendieron igual que si fueran vacas, para explotarlas laboral y sexualmente.El Ministerio del Interior aseguró que la trata de personas “después del tráfico de drogas y de armas, es uno de los negocios ilícitos más rentables en el mundo, genera alrededor de 7 mil a 10 mil millones de dólares anuales para los tratantes o victimarios, y mueve aproximadamente entre 800 mil y 900 mil personas a través de las fronteras e intra-estados”.Un estudio de la Universidad de la Sabana reveló que entre los años de 2005 y 2009 los destinos de colombianas víctimas de Trata fueron Hong Kong y Singapur, sin embargo, “los mapas de la trata han cambiado y se trasladaron hacia suramérica, esto debido al fenómeno del narcotráfico. El estudio mostró que desde 2010 los países a donde llegaban más colombianas fueron Panamá y Argentina porque allá hay un mercado dispuesto a pagar por estos servicios”, aseguró Catherine Pereira, una de las investigadoras de la investigación y directora del programa Negocios Internacionales de la Universidad de la Sabana.En cifras de la OIM para el 2012 los destinos fueron otros. Chile, Indonesia y Ecuador, encabezaron la lista.Para este año, se han conocido solo dos casos, el de una mujer que fue llevada a Argentina para ser explotada de forma laboral y otro en Ecuador por explotación sexual: el caso de Olga.Ella recuerda que al llegar a Quito la trasladaron a la ciudad de Ibarra, a un bar. Allí el dueño le dijo que iba de prostituta.Olga quedó entonces bajo el dominio del dueño del bar, sometida a abuso sexual por parte de él, de los trabajadores y los clientes. No le pagaban ni un solo peso por su supuesto trabajo, le quitaron sus pastas anticonceptivas, no le daban preservativos, era propiedad del explotador; tanto, que le prohibían hasta hablar con sus compañeras.“A quien sorprendieran hablando, la castigaban, la azotaban. A una de ellas la descaderaron de tanto maltrato que le dieron”, contó un funcionario de la Personería.Un día Olga, cansada de los abusos, decidió escaparse. Después de estar cinco meses encerrada y maltratada, se lanzó por una ventana del bar. Tuvo que arrastrarse por varias horas para no ser vista y caminó mucho tiempo, a ratos estuvo desmayada por el cansancio; finalmente un hombre le ayudó a llegar hasta Pasto y le compró un pasaje para Cali. Cuando llegó, se desplazó hacia Jamundí, fue a un centro médico y después de ser atendida por los médicos se enteró de que tenía cuatro meses de embarazo. Hoy Olga lucha por recomponer su vida. Pese a todo lo que le pasó, tiene esperanza y cree que puede haberla para otros.

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