Vacaciones de pesadilla: los planes turísticos con los que estafan a cientos de caleños

Octubre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa de El País
Vacaciones de pesadilla: los planes turísticos con los que estafan a cientos de caleños

Esta es una de las promociones que se han ofrecido en Cali y que terminaron siendo un engaño para los compradores.

Decenas de familias han llegado al aeropuerto solo para confirmar que nunca tuvieron el plan de viaje por el que pagaron y que fueron víctimas de una estafa.

Menos de seis horas después de haber iniciado el viaje de descanso a Cartagena, las vacaciones de la familia Sanclemente empezaron a tornarse en pesadilla.

Acababan de llegar de Estados Unidos y planeaban disfrutar junto a sus familiares caleños de la Ciudad Heroica. El 15 de agosto pasado despegaron sin contratiempos del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón y antes del mediodía se estaban registrando en un hotel de la isla Barú.

Aunque el paquete turístico por el que pagaron $9 millones era para una semana, al terminar de llenar los documentos el personal de recepción les recordó que al otro día debían abandonar el hotel antes de la 1:00 p.m.

Seguros de que había un error, intentaron comunicarse con Representaciones Turísticas Solymar, pero ya no respondieron. El dinero que llevaban no les permitía pagar dos veces el mismo paseo y no les quedó más opción que regresarse a Cali al día siguiente.

Pero al llegar a exponer su situación ante la aerolínea para adelantar el regreso se llevaron la otra sorpresa: la agencia solo les pagó el tiquete de ida y ahora estaban en Cartagena, en tierra firme, pero a la deriva.

Aunque los Sanclemente tuvieron la precaución de confirmar el viaje con el hotel y la aerolínea, los responsables de Representaciones Turísticas Solymar  había cancelado unas horas antes del viaje casi todas las reservas.

El País intentó ubicar a Cristian Fernando Díaz y Ana Milena Hoyos, los propietarios de Solymar; lo que encontró es que desde el 2014 le fue cancelado el Registro Nacional de Turismo, el cual inscribieron con la dirección de un apartamento en la Carrera 1A con Calle 59, y que contra la  mujer hay varias denuncias en Cali por estafa y una en Medellín por falsedad material en documento público.

Pero su caso no es el único. En los últimos meses decenas de personas han llegado al aeropuerto de Cali solo para confirmar que sus vacaciones y las de sus familias terminaron mucho antes de haber empezado.

“Es muy triste, sobre todo, ver niños llorando porque no pueden viajar; porque fueron estafados y llegan con un número de reserva que lo da cualquier aerolínea, pero que se baja del sistema cuando no hacen el pago. Eso se ha hecho común en Cali”, dice el representante de una aerolínea comercial.

Fuentes oficiales aseguraron que actualmente la Estructura de Apoyo de la Fiscalía adelanta investigación contra doce organizaciones delincuenciales que estarían dedicadas exclusivamente a estafar personas dentro y fuera del país con paquetes turísticos.

Sin embargo, decenas de casos permanecen engavetados. “Es difícil dedicar una investigación a un caso que  puede tardar meses y al final la persona condenada la envían para la casa porque el delito es de menor cuantía y es excarcelable”, explica un investigador.

Ante esta falta de respaldo jurídico, lo que recomienda la  Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y  Turismo, Anato, es verificar que la agencia de viajes esté legalmente establecida y tenga vigente el Registro Nacional de Turismo, RNT. Aunque tampoco es prenda de garantía.

La oferta  que llegó al wasap del esposo de  Diana María, remitida por una empleada de la Procuraduría, no podía ser más tentadora. Una semana en San Andrés con tiquetes, hotel, alimentación y cinco tours en $650.000 por persona.

De inmediato llamó a la agencia Jenny Tours, con Registro Nacional de Turismo 44452, y viajó con su esposo, su hijo y su madre. Al regresar a Cali, contentos por el viaje, la agencia le envió un mensaje de promoción en el que aseguraban que tenían el mismo paquete en $500.000 por persona.

Diana María lo vio como un negocio y pensó que era una buena oportunidad de ganar dinero. En efecto, ella pagaba $500.000 y le vendía al cliente al precio que quisiera; en solo días ya  tenía a 53 clientes  pagando el viaje por cuotas.

Pero el negocio se vino abajo cuando el primer grupo terminó de pagar el paquete turístico y se dispuso a viajar. En el aeropuerto les anunciaron que no tenían tiquetes y la agencia, que tiene aún el registro vigente, desapareció.

Según el Registro Nacional de Turismo, la empresa de Jennifer Varón y Alejandro Barona está ubicada en la Carrera 30 # 45A-14 de Palmira. Sin embargo el propietario del inmueble aseguró que la señora rentó un local y pagó dos meses por adelantado, pero nunca tuvo allí su agencia, aunque sí colgó un aviso. También en los últimos recibos que entregó a los clientes registró otra dirección, de donde huyó un par de meses atrás dejando, incluso, sus pertenencias abandonadas.

“Esto ha sido una romería de gente todos los días preguntando por esa señora”, indicó una de sus vecinas. 

Tanto Varón como Barona tienen procesos pendientes en Fiscalía y contra ellos hay radicadas denuncias penales en El Cerrito, Cali, y Palmira.

Jenny Tours, según sus clientes, operaba como una pirámide. Los primeros turistas tuvieron sus vacaciones a muy bajo costo y lo que vino después fue el desconcierto para centenares de personas. Sin embargo se siguen ofreciendo por internet y el Registro Nacional de Turismo permanece vigente.

Las vacaciones de los Monroy también terminaron sin haber iniciado. A quince días del viaje, llamaron a Eco Aventura para hacer el último pago, pero advirtieron que las cosas no iban bien y que jamás tuvieron un plan de viaje.

Eco Aventura, según respuesta enviada a El País, “gestionó los planes con la agencia  Explora Tu País, de Buga”, de propiedad de Carlos Alberto Santacruz, quien vendía servicios promocionales a una veintena de agencias en el Valle y cuenta también con el Registro Nacional de Turismo No. 35258.

Según la información enviada por Eco Aventura,  Santacruz “es buscado por los delitos de concierto para delinquir por estafa agravada en la modalidad de hurto masivo, fraude procesal y la estafa a más de 400 personas que figuraban como ahorradores para pago de paquetes vacacionales”.

Y aunque en la Fiscalía acumula varias denuncias desde mayo de este año por estafa y falsedad en documento público en las ciudades de Buga, Tuluá, Palmira y Cali, y que serían varias las personas engañadas, su registro como operador turístico sigue vigente.

Incluso, la misma Eco Aventura figura como víctima y es probable, dicen representantes otras agencias, que siga buscando incautos en internet.

Coincidencialmente, en todos los casos el pago se realizó en efectivo o a través de consignación en algún banco.

Así lo hizo también Graciela Roa cuando supo que las vacaciones con varios de sus familiares sería más económico si rentaba un apartamento por una semana en San Andrés.

A través de páginas de ofertas como Mercado Libre, OLX, y Encuentra 24 Horas.com miró varios apartamentos hasta que por fin encontró el ideal.

Se comunicó con Bellanid Garzón, quien figuraba en todas las páginas como arrendatario, pero al llegar a San Andrés se encontraron con que el apartamento estaba ocupado y que otras familias habían pagado por el mismo inmueble y en la misma fecha.

Aunque en la Fiscalía pesan denuncios desde 2014 contra Garzón por estafa en menor cuantía, en la web aún se ven sus anuncios rentando bienes en Cartagena, San Andrés y Santa Marta.

De acuerdo con la Fiscalía, solo en la medida en que la gente denuncie se puede armar un caso sólido contra estas personas en concurso con otros delitos. De lo contrario, ellos seguirán haciendo de las suyas y las vacaciones de muchos caleños habrán terminado sin salir siquiera del aeropuerto.

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