Universitarios asesinados descubrieron caleta con coca

Febrero 24, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

El hallazgo de la droga habría sido el motivo del homicidio de Mateo Mala y Margarita Gómez.

Descubrir una caleta con 700 kilos de coca fue la ‘sentencia de muerte’ para los estudiantes de la Universidad de Los Andes Mateo Matamala y Margarita Gómez, asesinados el pasado 10 de enero en San Bernardo del Viento.Ese dato fue entregado por uno de los investigadores del doble crimen y revelado a El Espectador.El mismo hombre dijo que el mototaxista Cristian David Bravo los transportó varios días y fue precisamente él quien dio informaciones acerca de los movimientos de los estudiantes quienes se encontraban acampando en la zona.Señaló el detective que los estudiantes descubrieron la caleta al lado de una casa y vieron a las personas encargadas de su custodia.Inicialmente se había dicho que dos policías estarían también moviendo el alijo pero el comandante de Policía de Córdoba, coronel Héctor Páez, negó tal versión.La misma información señala que el dueño de la casa llamó a Salvador Negrete Sepúlveda, hombre de confianza de alias Gavilán, y que este finalmente dio la orden de asesinarlos.Así las cosas se descartaría la hipótesis que fueron asesinados al ser confundidos con miembros de la fuerza pública encubierta.El mismo investigador señala que Negrete se puso el contacto con el mototaxista y este les suministró toda la información relacionada con los sitios en los que habían estado los dos jóvenes. Luego se determinó su muerte.Se indicó de igual forma que en la cámara con la que ellos estaban grabando quedó la cara de terror que pone la joven cuando asesinaron a su novio, quien fue el primero en morir. Sin embargo, se desconoce si allí hay otras evidencias que puedan llevar a las autoridades a descubrir la mencionada caleta. Tal vez no, pues los homicidas dejaron la cámara junto a los cuerpos.Los dos jóvenes llevaban una relación desde hace seis meses y según sus familiares pasaban por el mejor momento de sus vidas.El padre de Mateo, José Carlos Neme, lo describe como un ser inigualable. En Bogotá le gustaba andar en bicicleta, amaba la naturaleza y ayudaba a los pobres.Justamente en una misa que realizó el viernes anterior la Universidad de los Andes estaba allí una mujer de la calle conocida como ‘La Guajira’ a quien Mateo regalaba comida y ropa.Margarita Gómez era única hija. Su madre, Consuelo Gómez, es una abogada de Cucunubá, Cundinamarca, quien luchó por sacar adelante a su hija pese a ser madre soltera y a tener que hacer créditos para poder pagarle sus estudios.Cada día se conocen nuevos detalles sobre este doble crimen que conmocionó al país, mientras que las autoridades denuncian que seguirán los operativos para capturar hasta el último de los responsables.

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