Una década de la emboscada militar que acabó con la vida de diez policías en Jamundí

Una década de la emboscada militar que acabó con la vida de diez policías en Jamundí

Mayo 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Una década de la emboscada militar que acabó con la vida de diez policías en Jamundí

En las instalaciones de la Dijín de Bogotá se realizó una ofrenda floral y una eucaristía por los diez policías asesinados en Potrerito, Jamundí, el 22 de mayo del 2006. Eran miembros de un grupo especial contra el narcotráfico.

El sábado la Dijín de la Policía les rindió un homenaje a las víctimas en la sede de Bogotá. Así va el proceso judicial de los militares.

Isabella tiene 10 años. Va a cuarto de primaria en un colegio cerca a su casa. Tiene el pelo castaño claro y los ojos verdes. Es una niña sonriente. Feliz. Pero en ocasiones pregunta por su padre, el “héroe” que solo ha conocido en fotos.  Su tío, al que llama papito, le contesta que está en el cielo. Y cuando ella le pregunta que sí los hombres que mataron a su papá -William Rodríguez  asesinado junto con nueve de sus compañeros y un informante de estos en Potrerito, Jamundí- están en la cárcel. Él le contesta que sí.  La niña es curiosa. Martín, su tío- papá, cuenta que desde hace algún tiempo empezó a hacer muchas preguntas y hasta busca en internet acerca de todo lo que escribieron sobre la muerte de William. Hace diez años a su historia la llamaron el caso Jamundí: la muerte de los miembros del grupo especial Comca de la Dijín, que luchaba contra el narcotráfico, muertos por integrantes del Batallón de Alta Montaña del Ejército, liderados por el coronel Bayron Carvajal, el 22 de mayo del 2016. El sargento Martín Rodríguez, hoy retirado, también era miembro de ese grupo. Pero en esa fecha tuvo que viajar a Bogotá para realizar una investigación contra una banda de narcotraficantes. Y justo ese 22 de mayo, un informante les aseguró a los miembros del grupo especial que en una casa de la zona podrían encontrar una caleta con cocaína. El mayor Elkin Molina salió hacia el lugar con nueve de sus hombres. En el lugar los esperaba un contingente de soldados, comandados por el teniente Harrison Castro. Las once personas que se desplazaban en los tres carros fueron sorprendidos por los disparos. Todos murieron. La Fiscalía ordenó la captura de quince militares, entre ellos elcomandante del batallón, coronel Bayron Carvajal, y el teniente Castro. Cuando Isabella pregunta si los hombres que mataron a su padre están presos, Martín le dice que sí. Los dos oficiales fueron condenados a 29 años de prisión. El resto de los soldadosdetenidos ya están libres, pues sus penas fueron de ocho años. Para la justicia los autores principales de este crimen fueron los dos oficiales. Aunque su condena inicial fue de 59 y 58 años de prisión, el Tribunal Superior de Cali les cambió la calificación de homicidio agravado a simple. Pero la Fiscalía ni la Procuraduría apelaron esa decisión, solo la defensa del coronel Carvajal. En la respuesta a la casación, la Corte Suprema ratificó la sentencia, aunque llamó la atención a los magistrados del Tribunal por lo “desproporcionado” de la rebaja. “Resulta incomprensible que el sentenciador de segundo grado hubiera desestimado las causales de agravación de la conducta que, como la descrita, configura una ejecución extrajudicial, con el argumento de que los oficiales mencionados y sus subalternos no conocían la condición de miembros de la Fuerza Pública de las víctimas”, afirmó la Sala Penal en el 2013. Martín cree que la justicia falló en el caso de su hermano y sus amigos. “La aspiración de todos los familiares era que se tuviera en cuenta la primera sentencia del juez, en la que condenaron a Bayron Carvajal a 54 años y no dejarlo en 29. Eran diez funcionarios de la Policía con los mejores conceptos. La directora de la DEA dijo quienes eran ellos y qué habían hecho en su trabajo. Pero nada de eso fue tenido en cuenta”, dice. El sábado la Dijín de la Policía les rindió un homenaje a sus policías muertos. En su sede de Bogotá realizaron una eucaristía a la que asistieron los familiares del mayor Elkin Molina. En la ofrenda floral también estuvieron delegados de la DEA, grupo que trabajaba con el Comca.  En Cali la familia Rodríguez también estuvo en una misa por William. En la iglesia de Villa Colombia oraron por el “héroe” de Isabella.  Y, pese a su dolor, Martín le dice a Isabella que el perdón es importante.

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