Una bebé murió durante enfrentamientos de pandillas en Potrero Grande, oriente de Cali

Una bebé murió durante enfrentamientos de pandillas en Potrero Grande, oriente de Cali

Marzo 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Una bebé murió durante enfrentamientos de pandillas en Potrero Grande, oriente de Cali

Los enfrentamientos entre pandillas o ‘sectores’ de Potrero Grande se han presentado en varias ocasiones. En el primer semestre del 2013 se repitió la historia que hoy tiene atemorizados a sus habitantes.

La menor fue asesinada junto a su tío. En la Comuna 21 inició una campaña para que jóvenes entreguen armas.

La niña y su tío recibieron los disparos exactamente a las 7:40 de la noche del pasado jueves. El joven, de 19 años, murió en el instante. La pequeña, de un año, murió minutos después en el Hospital Carlos Holmes Trujillo del oriente de la ciudad. Sucedió en el barrio Potrero Grande: un hombre que se desplazaba en una moto llegó hasta la casa en que se encontraba su víctima y su sobrina y disparó sin importarle la presencia de la menor. El joven muerto, Jhonatan Mauricio Castaño, recibió seis disparos. La niña, Marschall Yihan Torres, jugaba en las afueras de la casa. Al oír los disparos corrió hacia donde su abuela. El asesino disparó al interior de la casa y las balas alcanzaron a la mujer en una mano y a la niña en su espalda. Los padres de la niña son dos campesinos que cinco años atrás habían huído de la violencia paramilitar en Puerto Boyacá: Carlos Torres, junto a su esposa, habían llegado hasta el Oriente de Cali para reiniciar una vida como vendedores ambulantes. Años después la Alcaldía les entregó una casa en Potrerogrande. Años después, la guerra entre pandillas, ese conflicto que durante el transcurso del 2013 causó 174 muertes en la ciudad, les quitó a su hija. Ahora Marschall hace parte de esos números. Estadísticas que hablan de 248 niños asesinados en Cali solo en el año anterior. Hipótesis de las autoridadesSegún las autoridades, los hechos que derivaron en la muerte de Jhonatan Mauricio Castaño y su sobrina Marschall Yihan Torres, estarían relacionados con enfrentamientos entre jóvenes pandilleros del barrio Potrero Grande y otros barrios de la Comuna 21. Para la Policía, el doble crimen podría tener que ver con venganzas relativas al control del microtráfico en la zona o con problemas derivados de las denominadas fronteras invisibles.De acuerdo con el análisis del Observatorio Social de la Alcaldía, la principal causa de homicidios en Potrero Grande, sector de la ciudad donde a lo largo del 2013 se habrían registrado un total de 43 asesinatos, son las pandillas. Aunque de acuerdo con líderes comunitarios del barrio, las pandillas enfrentadas luchan entre sí por el control de un territorio que es usado como ruta de tráfico de drogas, el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, coordinador del Observatorio de Realidades de la Arquidiócesis, cree que la violencia entre esas pandillas tiene unas dimensiones particulares que la hacen mucho más compleja de explicar. El religioso recuerda, por ejemplo, que además de los enfrentamientos existentes entre grupos de jóvenes del interior del barrio, varias pandillas afincadas en Potrero Grande tienen conflictos con grupos de la llamada ‘Colonia Nariñense’ y del barrio Mojica, lo cual expone a los habitantes del sector a distintas amenazas; porque a los enfrentamientos se suman entonces constantes intentos de invasión por parte de los ‘combos’ de otras zonas.Según las palabras de un líder comunal que prefirió ocultar su nombre, varios grupos de jóvenes han manifestado constantemente su deseo de entregar las armas y sellar una alianza de no agresión. Sin embargo, dice el líder, ninguna entidad del Estado se ha hecho presente para liderar algún proyecto educativo, cultural o deportivo. “Ellos han manifestado su deseo de hacer la paz, pero no tienen el apoyo necesario para salirse de esta espiral”, dijo el líder comunal.Entrega voluntaria de armas En la mañana del viernes, un grupo de jóvenes del barrio Decepaz de la Comuna 21, hizo entrega de varias armas a la Policía, en medio de una campaña de resocialización llamada ‘Hablando el mismo lenguaje’. La campaña está siendo liderada por la Policía, la Alcaldía, la Iglesia Católica y varios deportistas y artistas. Entre los asistentes a la entrega de armas estuvo Julián Viáfara, exarquero del América de Cali, y el cantante urbano Big Popa.La entrega de armas se realizó luego de que el pasado sábado habitantes de la Comuna 21, en la que se encuentra el barrio Potrerogrande, marcharan por las calles de la zona en contra de la violencia. Entre las armas entregadas se cuentan pistolas, revólveres y cuchillos.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad