‘Tire y afloje’ podría enmarcar los diálogos de paz tras receso obligado

Diciembre 01, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz | Reportera de El País.
‘Tire y afloje’ podría enmarcar los diálogos de paz tras receso obligado

En la foto la abogada Gloria Urrego, el cabo Jorge Rodríguez y el general Rubén Darío Alzate.

Gobierno insiste en que mantendrá las condiciones iniciales en la mesa de paz. Farc habla de rediseñar las reglas del juego. Analistas advierten días de tensión.

“Ahora tendremos que rediseñar las reglas del juego (...) Es hora del cese bilateral del fuego, del armisticio, para que ningún suceso bélico en los campos de combate sirva para justificar la interrupción de una tarea tan histórica como es la de acordar la paz”.Delegación de Paz de las Farc. Lea también: Santos se reunirá con delegados del Gobierno para organizar reinicio del proceso de paz.“Tengo la convicción de que negociar en medio del conflicto ha sido la mejor manera de preservar los elementos esenciales del Estado y evitar que las conversaciones se conviertan en un ejercicio interminable (...) la agenda del proceso de negociación con las Farc es sobre los cinco puntos acordados y esto no ha cambiado”.Presidencia de la RepúblicaAd portas de reiniciarse los diálogos que buscan la salida negociada al conflicto armado en Colombia pareciera que el Gobierno y las Farc siguen en contra vía. Por lo menos así se desprende de los comunicados emitidos luego de la liberación del general Rubén Darío Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, y sus dos acompañantes. Sin embargo, analistas coinciden en que pese al lenguaje, el proceso se mantendrá porque ninguna de las partes está en condiciones de levantarse de la mesa. Lea también: Secretario de la OEA espera que se reanude el proceso de paz. Lo cierto, asegura Christian Voelkel, analista para Colombia del International Crisis Group, ONG especializada en resolución de conflictos, es que es difícil que el proceso de paz pueda reanudarse como si nada hubiera pasado. “A largo plazo este episodio va a hacerse sentir en La Habana”.Pero el analista Vicente Torrijos dice que en el fondo, lo que importa de los comunicados, es que las dos partes están convencidas de que el diálogo debe continuar porque los actores ya están “altamente endeudados”. Explica que el presidente puso su capital político en el proceso y las Farc tienen objetivos estratégicos de penetrar el Estado desde las esferas de política local y, aunque “las negociaciones no están en entre dicho, las liberaciones suponen un costo alto para el Gobierno” que podría representar la implementación del cese el fuego bilateral “enmascarado” de desescalamiento de la guerra.Entonces, a juicio del experto, las próximas semanas en La Habana tendrán pequeñas negociaciones dentro de la negociación de paz mientras el Gobierno accede o se zafa de las pretensiones de la guerrilla.En este último aspecto coincide Ariel Ávila, coordinador del Observatorio de la Fundación Paz y Reconciliación, quien asegura que la semana siguiente al reinicio de los diálogos será difícil por el “tire y afloje” sobre la mesa. Al fin de cuentas, indica, fue el Gobierno quien falló “con toda su razón” a los principios básicos de esta negociación: (‘lo que pasa en Colombia, se resuelve en Colombia; lo que pasa en Cuba, se resuelve en Cuba; negociar en medio de las consecuencias del conflicto y la confidencialidad’).“Los comunicados lo que indican es que la discusión será amplia y los países garantes van a tener un papel muy importante en los próximos días porque hay que recomponer la confianza y agilizar el diálogo”, precisa Ávila.Frente a las posibilidades de cambiar las reglas del juego, el exprocurador General de la Nación Jaime Bernal Cuéllar sostiene que estas se han cumplido bien hasta el momento y se han dado resultados positivos, pero asegura que el Gobierno no se puede dar el lujo de implementar un cese el fuego porque en consideración del Estado implicaría que las negociaciones se hagan interminables (como lo dice el comunicado del Gobierno) y se permitiría el fortalecimiento de la guerrilla.“El proceso no se va a romper, pero como sugieren algunos y lo piden las Farc, tal vez se implemente el desescalamiento del conflicto”, comenta el exprocurador. A renglón seguido explica que esta condición implica la disminución de la actividad de la Fuerza Pública siempre y cuando disminuyan las violaciones a los Derechos Humanos por parte de las Farc.2015, ¿el año de la paz?Tanto el Gobierno como las Farc han coincidido en que el próximo año podrían sellarse los acuerdos de paz y aunque los analistas y diferentes sectores políticos del país aseguran que tras los hechos de las últimas dos semanas es necesario presionar una firma definitiva, también coinciden en que no está bien insistir en una fecha precisa.Jaime Bernal Cuéllar dice que es enemigo de las fechas exactas porque es una negociación complicada que sugiere propuestas y contra propuestas y se puede correr el riesgo de incumplir esas fechas, lo que sí se puede pedir es la determinación de un periodo aproximado de tres o seis meses más de conversaciones.Aunque ese lapso de tiempo tampoco es prudente, sostiene Ariel Ávila, porque aún no está listo el punto de víctimas y tan pronto se acuerde este, arranca el debate sobre justicia transicional que es uno de los más complejos de toda la agenda pactada.Pero la senadora del Partido Verde, Claudia López, considera que la prioridad debe ser retomar las conversaciones en las condiciones ya acordadas, sin imponer nuevas y terminar la negociación en La Habana.

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