Suroccidente de Colombia seguirá siendo el principal blanco de las Farc: analistas

Suroccidente de Colombia seguirá siendo el principal blanco de las Farc: analistas

Febrero 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Oriana Garcés Morales | Reportera de Elpaís.com.co
Suroccidente de Colombia seguirá siendo el principal blanco de las Farc: analistas

Una de las últimas acciones de las Farc fue el ataque a un retén militar en El Palo, Cauca, en el que fueron detonados dos carros bomba. El hecho dejó dos personas muertas.

Expertos en conflicto armado aseguran que el accionar de la guerilla en Valle, Cauca y Nariño, el cual se ha intensificado en los últimos días, obedece a órdenes del Secretariado y de los delegados por la paz en La Habana.

Las acciones violentas que las Farc han desarrollado durante las últimas dos semanas en Valle, Cauca y Nariño podrían recrudecerse en los próximos meses, pues el control de la zona suroccidental del país será un elemento determinante de la evolución de los diálogos de paz en La Habana.19 días después de terminada la tregua unilateral que decretó durante diciembre de 2012, esta guerrilla volvió a poner la atención en el suroccidente de Colombia, y en las últimas tres semanas ha adelantado acciones en por lo menos siete poblaciones.Caloto, Toribío, Jambaló, Timbiquí y Argelia en el Cauca, así como Florida y Tuluá en el Valle, son los municipios donde de nuevo, las principales víctimas son civiles, pues los combates con las Fuerzas Militares han generado el desplazamiento de decenas de personas, especialmente en el norte del Cauca. Además, a los cinco días del fin del cese de hostilidades, el 25 de enero, fueron secuestrados dos policías que realizaban labores de inteligencia entre Pradera y Florida y que aún no regresan a sus hogares.El accionar subversivo, que se ha extendido a otras regiones de Colombia, hizo que el pasado miércoles el director de la Policía Nacional, general José Roberto León Riaño, anunciara que su institución está en alerta máxima ante la nueva escalada de violencia.Entre los hechos más recordados de este 2013 está la muerte de cuatro soldados el pasado 31 de enero, en Nariño, en medio de combates con el Frente 29; luego, el 1 de febrero, un presunto grupo de subversivos emboscó y asesinó a tres policías en La Guajira y tres días después la guerrilla lanzó explosivos contra una escuela en San Vicente del Caguán.¿Qué pasa en el suroccidente?Según analistas del conflicto consultados por El País, el caso de Valle, Cauca y Nariño, agrupados en lo que las Farc llaman el Bloque Occidental o Comando Conjunto de Occidente, es el más preocupante en cuanto a la continuación de las confrontaciones, y podría empeorar en las próximas semanas.Para Frangey Rendón, exgestor de Paz del Valle del Cauca, "hoy en el suroccidente, especialmente en la zona que comprende el corredor de Pradera-Florida y el norte del Cauca, se está dando una de las batallas más importantes en la política de consolidación militar del Estado".Esta región no solo es importante porque en ella ha estado la guerrilla desde sus comienzos, sino también porque "ahí se está luchando una gran guerra sobre la producción de diferentes expresiones del narcotráfico, con las Farc y con otras estructuras”, dice Rendón.Un ejemplo de esto es el corregimiento de El Palo, en Caloto, el cual es, según el comandante de la Fuerza de Tarea Apolo, general Jorge Humberto Jeréz, “un punto estratégico que las Farc quieren recuperar. Por ahí transitaban libremente, movían explosivos, insumos, cocaína, y ahora nosotros estamos en la zona, a la ofensiva”.Así las cosas, sostienen los analistas del conflicto, el Suroccidente del país es una pieza clave en el ajedrez de la negociación, y la guerrilla tiene la necesidad de mantener y demostrar su poderío en la zona. Aunque las autoridades desconocen con precisión cuántos hombres pueden integrar la estructura militar de las Farc en esta zona del país, al mando de alias Pablo Catatumbo, reconocen que su accionar es privilegiado por la geografía en la que se mueven, desde la cual tienen varias posibilidades de movilidad entre la cordillera central y el Pacífico colombiano.En el Suroccidente opera una de las estructuras más importantes de las Farc, el Sexto Frente, con el apoyo de columnas móviles estratégicas como la Jacobo Arenas y la Gabriel Galvis; esta última, al parecer, es la responsable del secuestro de los dos agentes de la Policía el pasado 25 de enero.Esta escalada de violencia, en medio del proceso de paz, lleva implícita dos preguntas que muchos colombianos se formulan: ¿qué tan unificadas están las Farc?, ¿en el caso de que se llegue a acordar la paz, una parte de la guerrilla la rechazaría?Según el analista Alfredo Rangel el actual escenario del conflicto va en concordancia con lo que las Farc hicieron en anteriores procesos de paz, pues es una forma de "presionar al Gobierno en la mesa de negociaciones con asuntos que le interesan a la guerrilla, como ampliar los puntos que se discuten en La Habana, un cese bilateral o un intercambio humanitario".En el caso puntual del Suroccidente colombiano, las mismas preguntas se resumen en qué tanto acata el Comando Conjunto de Occidente las órdenes que salgan de los miembros del Secretariado presentes en La Habana.Para el experto en conflicto armado Diego Arias, "el relativo cumplimiento que tuvieron del cese unilateral del fuego da fe de que las Farc siguen siendo una organización disciplinada en todos sus frentes, una estructura monolítica que, en términos generales, acoge los mandatos y las directrices del Secretariado". Y ello se evidencia en esa región del país.Algunas versiones, incluso, afirman que dos de los dirigentes guerrilleros en el suroccidente se encuentran en La Habana como parte de la delegación de las Farc, aunque no se presentan ante los medios de comunciación. Además, otro hombre clave para el proceso de paz -quien hace parte de la dirección del suroccidente- sería alias Sargento Pascuas, el único fundador de la guerrilla que continúa con vida y quien habría sido pieza clave para el inicio de los diálogos.Liberación de policías, gesto de buena voluntadEl anuncio de las Farc sobre la liberación de los dos policías secuestrados en el Valle y el soldado plagiado en Nariño, en lo corrido de enero, es para los analistas otra muestra importante de que la guerrilla acata lo que se discute en La Habana.Rendón señala que, en ocasiones anteriores, cuando las Farc retienen a uniformados en labores de inteligencia, en zonas donde hay presencia guerrillera, les han realizado juicio revolucionario que termina con su muerte. "Una muestra de que hay una coacción con los delegados en Cuba es que reconocieron su retención y los van a entregar", indicó.A pesar de esto, el analista Alfredo Rangel manifiesta que para que el proceso de paz continúe es necesario "exigirle a la guerrilla un cese unilateral del fuego, incondicional y definitivo", para que la población civil, normalmente la más afectada, pueda tener un respiro.Por su parte, Diego Arias afirma que, ante la imposibilidad de un cese unilateral o bilateral, por lo menos deben adoptarse "medidas para disminuir la intensidad del conflicto y el impacto en la población civil. Esto hay que exigírselo a las Farc, pues lo que ha sucedido hasta ahora no es lo peor que tendríamos que encarar en este proceso de paz".

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