Sólo el 5% de los casos de violación en el Valle del Cauca son judicializados

Marzo 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Paola Ramírez | Especial para El País
Sólo el 5% de los casos de violación en el Valle del Cauca son judicializados

Tatiana Lloreda, víctima de una agresión física y sexual en abril del 2012, se encuentra en estado vegetativo tras sufrir muerte cerebral.

En el Valle se presentaron 1.733 casos, durante el 2012. 1.123 fueron en Cali.

El caso de Tatiana Lloreda que estremeció a Cali en abril del año pasado, hoy parece en el olvido. La mujer que fue violada y baleada en el barrio Petecuy III, al oriente de Cali, se encuentra aún en estado vegetativo. Diez meses después no se han hallado a los responsables. El caso se encuentra archivado en la Fiscalía.Tatiana, una mujer de 31 años, fue atacada por un hombre mientras caminaba hacia su casa. El tipo la arrastró amenazándola con un arma y la llevó debajo de un puente peatonal. Allí, la golpeó y la violó, después le pegó cuatro tiros.Ella misma le contó lo que le había pasado a una periodista del diario Q’hubo cuando aún estaba consciente, “Vi alguien que corría hacia mí, un tipo mono, media por ahí 1.65, me cogió con una pistola y me dijo: -vamónos para allá-. Me llevó.... ( ) y ahí me hizo quitar todo y que tenía que hacer lo que él dijera, si no, me iba a matar”. “Cuando terminó me dijo: -cuente hasta 50, de aquí allá yo ya me he ido-. Salió y volteó para el otro lado, y ahí fue cuando empezó a dispararme”. Como pudo salió a la avenida, ahí fue auxiliada por un taxista que la llevó al Hospital Universitario del Valle. Después de quince días cayó en coma. Quince días después se le declaró muerte cerebral. En esta ciudad, casos de abuso social como el que padeció Tatiana se presentaron 1.123 en el 2012, según la Fiscalía. De acuerdo con el reporte de la Policía Metropolitana, ese año se capturaron 226 personas por delitos relacionados con violencia sexual y en lo que va corrido de este año van 27 detenidos.Sin embargo, no hay una cifra del número de agresores judicializados por este delito porque la Fiscalía se negó a dar la información. Pero el director de Derechos Humanos de la Personería, Juan Carlos Quintero, advierte que solo el 5% de los casos de violaciones son resueltos. Elmer Montaña, abogado que prestó sus servicios a la familia de Tatiana Lloreda, asegura que “el caso va a a quedar en la impunidad por la inoperancia de la Fiscalía. Ellos no actuaron con la diligencia ni rapidez que se debía cuando Tatiana todavía estaba consciente, no le tomaron las declaraciones. No le hicieron la frotis vaginal para poder obtener muestras de ADN del agresor, por lo que al momento en que se detiene a algún sospechoso, no se puede cotejar su ADN con una muestra que no existe”.La mamá de Tatiana, dice que “nadie le tomó declaraciones cuando estaba bien, no le tomaron muestras de ADN, después la Fiscalía capturó un sospechoso pero lo soltaron por falta de pruebas. No tenían cómo cotejar nada”.Otros ataquesEl 4 de febrero de este año, una mujer fue violentada sexualmente en Ginebra. Se dirigía a su trabajo, y como todos los días, abordó la buseta. Al bajarse, unos tipos la raptaron y la llevaron a un cañaduzal. Allí, la ataron, golpearon y violaron. Después, la enterraron, pensando que estaba muerta. Lo que ocurrió es que ella se hizo la muerta para que se alejaran y mal herida llegó hasta su lugar de trabajo, donde fue auxiliada y llevada a un hospital. Según, la secretaria de Equidad y Género del Valle, Doris Nohemí Pizarro, “ya tienen identificado a los agresores”. Pero aún no han sido detenidos.La Secretaria explica que la víctima se está recuperando. “Me dice el Alcalde de Ginebra que ella está mejor, pero obviamente entendemos cuál es la mejoría. Físicamente se ha recuperado, sin embargo, en la parte emocional está afectada y está siendo tratada por un psicólogo”. En el Valle, (aparte de Cali), se presentaron 610 casos de delito sexuales el año pasado, según la Secretaría de Salud Departamental.La falta de denuncia“Hace algún tiempo conocí el caso de una pelada universitaria que fue violada por tres de sus compañeros. Esto no pasó ni a la madrugada, ni en un sitio que uno considere peligroso. Ocurrió a las 11:00 a.m. en el baño de una universidad de Cali”, comentó una funcionaria de la Alcaldía. La joven no quiso denunciar, prefirió guardar silencio ante la situación. “Dijo no querer someterse al señalamiento social de haber sido violada por sus compañeros y que toda la universidad se enterara, siguió toda su carrera viendo a los muchachos, hasta graduarse como si no hubiera pasado nada”. Margarita Villa, psicológa de Profamilia, explica que los agresores están camuflados en la sociedad como personas “normales”. “El agresor puede ser inclusive el mejor amigo, un allegado al entorno social y cuando las víctimas son menores, generalmente son miembros de la misma familia; el tío, el primo, el padrastro o hasta el papá”, agrega.Un investigador del CTI opina que “los casos de violencia sexual se presentan tanto en el estrato 1 como en el 6, si bien los casos de estratos altos salen menos a la luz. Sin embargo, cuando ocurren en estratos bajos y la agredida es una menor, algunas veces el agresor ejerce algún tipo de amenaza para que no cuente lo sucedido. Otras veces el victimario ofrece dádivas a la familia de la víctima para ‘enmendar el daño’ y ahí se suspende el proceso”. Para Margarita Villa los agresores son tipos del común. “Los violadores no son psicópatas ni enfermos mentales ni esquizofrénicos. Algunos pueden tener una sicopatía, pero generalmente estos agresores son personas catalogadas como “normales”. Protocolos médicosEn marzo de 2012, El Ministerio de Salud y Protección Social sacó la resolución 459 con la cual adoptó un protocolo y un modelo de protección integral en salud para víctimas de violencia sexual. En él está establecida y normada la ruta del paciente. Cómo se debe recibir, si son mujeres o son niños y a dónde deben ir, si deben estar en cadena de custodia o hacer denuncia ante la Fiscalía. En el área de salud es donde se realiza la primera atención. “Es importante que las personas que son agredidas entiendan que la entidad, la EPS, la aseguradora, o la Secretaría, deben garantizar la atención integral y total de cualquier cosa que requieran estos pacientes”, aseguró Carmen Elena Botero, subdirectora de servicio al cliente del Hospital Universitario del Valle.La Secretaria de Género del Valle expresa que la fragmentación de las entidades hace más difícil atacar el problema. “La mujer, aparte de que ha sido víctima, comienza a enfrentar un vía crucis para ser atendida. Por eso le estamos pidiendo al Alcalde de Cali que nos dé un espacio en donde se unan todas las entidades, para que cuando una mujer necesite entablar una denuncia, encuentre en ese espacio todo lo que necesita para completar su ciclo de tratamiento”.

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