Seguridad ciudadana, el reto que sigue desvelando a los caleños

Febrero 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Redacción
Seguridad ciudadana, el reto que sigue desvelando a los caleños

El alto índice de homicidios y hurtos son los principales enemigos de la seguridad en la capital del Valle. La vigilancia por cuadrantes aplicada por la Policía es una estrategia para combatirlos.

Movimientos de última hora reflejan la necesidad urgente de las autoridades locales por lograr avances reales para disminuir los altos índices de delincuencia y la sensación de inseguridad que se percibe en todos los rincones de la capital.

El pasado 9 de febrero el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Miguel Ángel Bojacá, trasladó su oficina al Distrito de Aguablanca. Desplegó helicópteros y envío a 600 uniformados para que vigilaran los barrios donde se comete el 43% del total de homicidios en la ciudad. Un día después el alto consejero para la Seguridad y la Convivencia Ciudadana, Francisco José Lloreda, sostuvo una reunión a puerta cerrada con el Alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, para tomar decisiones definitivas frente a los problemas de violencia que aquejan a la ciudadanía. Estos movimientos de última hora reflejan la necesidad urgente de las autoridades locales por lograr avances reales para disminuir los altos índices de delincuencia y la sensación de inseguridad que se percibe en todos los rincones de la capital. Los enemigos que atacan a la ciudad siguen siendo los mismos: un permanente alto índice de homicidios y un aumento en los hurtos a personas, vehículos y residencias. Lo claro es que las medidas para combatirlos no están siendo tan efectivas como lo esperaba el Gobierno local y la fuerza pública. Las cifras de la Policía lo demuestran: el año pasado en los barrios de la capital se cometieron 1.825 asesinatos, 27 más que en el 2009 cuando hubo 1.798. Es decir que a diario se presentaron al menos cinco, la mayoría en las comunas 6, 13, 14 y 15 (en el oriente de la ciudad).Y este año el panorama parece aún más grave. Aunque el Observatorio Social, que se encarga del balance de violencia en la ciudad, no ha publicado nuevas estadísticas de homicidios, El País conoció que hasta el pasado 11 de febrero las muertes violentas alcanzaban las 227: 29 más que en el mismo periodo del 2009. Un aumento del 9%, que al parecer la Alcaldía de Cali no quiere revelar.El 85% de estos homicidios se cometen con armas de fuego. En el 2010 la Policía incautó 3.148 armas ilegales. La capital del hurto de vehículos. Así fue reconocida Cali hace unos meses al ocupar el primer lugar en este tipo de robos en todo el país. En el 2010 5.300 automóviles y motos cayeron en manos de bandas delincuenciales: catorce diarios, según las cifras de Asopartes.El año pasado este delito se incrementó en un 22%, con respecto al año anterior. De acuerdo de la Sijín de la Policía unas siete bandas se dedican al hurto de vehículos en la ciudad y se mueven principalmente en las comunas 2, 16,18 y 19 (en el norte, suroriente y sur de Cali). El 77% de los casos se presenta en estacionamientos ubicados al exterior de las unidades residenciales y el 23% restante en las bahías de las calles. Pero este no es el único delito que le roba la tranquilidad a los caleños. Los hurtos a personas, en especial los atracos callejeros en barrios del centro están aportando el 30% de las muertes violentas. Y el hurto a las residencias en el 2010 sobrepasó los 5.000 casos, el 40% en barrios del sur de la ciudad. Falta voluntadA pesar de que la Administración Municipal ha diseñado en los últimos meses programas de seguridad que prometían ser la solución definitiva a la violencia que sacude a Cali, para algunos analistas estas estrategias parecen haberse quedado sólo en los eventos de lanzamiento. El personero municipal, Manuel Torres, cree que el gran problema es la falta de recursos económicos. “Cali es una de las ciudades del país que menos invierte en la seguridad y eso se ve reflejado en la violencia”. Incluso en noviembre del año pasado, tan sólo dos días después de que el Alcalde presentara con gran expectativa los planes de seguridad para las ocho comunas más afectadas por homicidios y robos, la misma Secretaría de Gobierno anunció que no contaba con recursos para llevarlos a cabo. Al tiempo, la Policía revelaba que a un mes de terminar el año, el Gobierno local sólo le había girado $5.000 millones de los $15.000 millones del presupuesto prometido. Pero más allá de las finanzas, para María Isabel Gutiérrez, directora del Instituto de la Universidad del Valle Cisalva, lo que realmente requiere la ciudad es un mayor compromiso de parte de todos los sectores. “La solución no está sólo en los recursos, hace falta más voluntad para que la seguridad sea un asunto primordial y no dependa de un momento político”, declaró Gutiérrez. Para la experta en seguridad, y quien lideró el diseño de la estrategia en las comunas, esa falta de un interés real por el tema ha hecho que en la capital del Valle “sólo se dé paños de agua tibia” a una delincuencia que crece a pasos agigantados.En algunos sectores se rumora que la Alcaldía ha delegado toda la responsabilidad a la Policía y no ha hecho un seguimiento juicioso a los programas que se diseñaron para las comunas, y que tuvieron un valor superior a los $200 millones. Sin embargo, la secretaria de Gobierno, Eliana Salamanca, niega tales acusaciones e insiste en que los funcionarios de la dependencia lideran estos procesos en las diferentes estaciones de policía de las comunas. Pero lo cierto es que hasta el momento el proyecto no ha logrado resultados concretos, situación que Salamanca atribuye al poco tiempo que lleva de ejecutarse. “Se trata de programas a largo y mediano plazo”. La funcionaria recuerda que la Alcaldía está adelantando otras acciones que han tenido impacto en la seguridad. Según sus reportes, se han instalado 54 cámaras de seguridad y en los próximos meses se adecuarán otras 40. “Este año la meta es llegar a tener 251 en las calles. Además de los 20 CAI móviles que recorren las comunas”.Hasta el momento la gran estrategia de la Policía es la vigilancia a través de los planes cuadrantes, conformados por dos o tres policías que hacen presencia en los barrios más impactados por la violencia, como Potrero Grande, Manuela Beltrán, Decepaz, Mojica. Actualmente existen 215 cuadrantes.Pero el comandante de la Policía, general Miguel Ángel Bojacá y el alto consejero Francisco Lloreda coinciden en que el aumento del pie de fuerza en las calles no es la única salida a la violencia que enfrenta Cali. “Se requieren otras medidas, como prohibir el porte legal de armas, porque nadie debería estar armado, y otras estrategias para crear una cultura ciudadana de seguridad”, explicó Lloreda. Por su parte, el general Bojacá advierte que la responsabilidad no es sólo de la Policía y que la debilidad del sistema judicial es un aliado de la delincuencia. “De nada sirve que capturemos a los delincuentes si al otro día están en libertad y vuelven a las calles a delinquir”. Los reportes de la Policía sostienen que de los 11.970 capturados en el 2010, el 82% quedó en libertad.Así está la seguridad en las capitalesBogotá La política de seguridad ciudadana que se aplica en la capital del país se centra en el Plan Nacional de Vigilantes por Cuadrantes, que implica mayor coordinación de la Policía con la comunidad. En Bogotá existen 743 cuadrantes que fueron diseñados de acuerdo a los diagnósticos criminales.“Los cuadrantes con más problemas se hacen más pequeños. Unos tiene problemas de hurto, otros de microtráfico y otros un problema social”, explicó el coronel Rubén Darío Castellanos, experto en seguridad ciudadana de la Policía Metropolitana de Bogotá. El funcionario agregó que los 18.000 efectivos que tiene la capital trabajan con la Secretaría de Gobierno para combatir casos de maltrato infantil o de alcoholismo. Medellín El recién posesionado comandante de la Policía Metropolitana de Medellín, brigadier general Yesid Vásquez Prada, tiene claro el panorama: los delitos que más agobian a la capital antioqueña son, en su orden: el homicidio, la microextorsión, el microtráfico, el hurto a personas, el hurto a vehículos, las bandas criminales y los combos, que son los que finalmente ejecutan los actos delictivos.Promediando la semana anterior, las cifras de Medicina Legal reportaron que en Medellín, en enero, se logró una disminución del 29,7% en el índice de homicidios comparado con el mismo mes del año anterior. En enero del 2010 hubo 239 casos, contra 168 de este año. La Policía también trabaja en la promoción de valores y hechos de convivencia a través de la Policía Comunitaria. Manizales La Policía en Caldas busca acercarse más a la comunidad para combatir la delincuencia. En ese sentido también trabaja el comandante de la Tercera Brigada del Ejército, coronel Edgar Emilio Ávila, quien asegura que “si hay sinergia les cerraremos los espacios a los criminales”.En Caldas hay unos 2.660 agentes y se aspira a tener otros 150. Además el departamento cuenta con 1.850 soldados del Batallón Ayacucho, 120 detectives del CTI y 89 del DAS.La estrategia de seguridad incluye la búsqueda de alianzas con sectores civiles para reducir los índices de violencia. En ese sentido se están creando escuelas de seguridad en barrios de los municipios con la comunidad y asimismo con comerciantes y otros sectores.Bucaramanga Amplios operativos en las zonas críticas de seguridad, aumento en el pie de fuerza y la creación de una comisión especial dedicada a prevenir y combatir el homicidio, hacen parte de la nueva estrategia implementada por la Policía Metropolitana de Bucaramanga ante la escalada criminal que desde el primero de enero de este año se registra en la ciudad.Por encima del hurto y del microtráfico de estupefacientes el delito que más impacto registra por estos días en la capital santandereana es el homicidio, que según las estadísticas se deriva de riñas asociadas con la intolerancia.Incluso en lo que va corrido de este año se han registrado quince asesinatos por intolerancia social y otros cuatro por ajustes de cuentas de la venta de estupefacientes. Ibagué La sensación de inseguridad está muy marcada entre los ibaguereños, víctimas de la delincuencia común, pues así como se capturan y quedan libres los delincuentes, nacen nuevas tácticas para el hurto común, siendo éste el principal delito que acecha a la ciudad y a toda la región del Tolima.Los siguientes delitos que más afectan a esta capital, de acuerdo al número de denuncias, son el hurto a residencia, lesiones comunes y muertes en accidentes. ”Logramos reducir el hurto a residencias, el homicidio, lesiones comunes. Pero el hurto a personas sigue siendo el problema. Una de las razones es en Ibagué hay más de 51.000 desplazados. No estoy diciendo que ellos sean delincuentes, pero sí que traen problemas a la ciudad”, explicó Eduard Amaya, secretario de Gobierno de Ibagué. Cúcuta Los principales delitos, según las autoridades, que golpean a esta ciudad son la fabricación, tráfico y porte de sustancias estupefacientes. Además de la presencia de bandas criminales, particularmente ‘Los Rastrojos’ en el área metropolitana y de las guerrillas de las Farc y el ELN en la zona rural. Según el comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, Álvaro Pico Malaver, en la ciudad no existe presencia de guerrilleros ni milicias urbanas, pero se tiene identificado un grupo de milicianos que usan a Cúcuta como ciudad de tránsito, aunque no tienen asiento permanente.

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