¿Se invierte poco o mucho para garantizar la seguridad de los caleños?

Abril 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Perla Escandón Tovar, Reportera de Elpais.com.co

El director de la Policía sostiene que esta no es una prioridad para el Alcalde. El Mandatario rsponde que todos deben poner. ¿Qué dicen las cifras? Sorpréndase: sólo le ganamos a Buenaventura.

El debate por las cifras de inversión en materia de seguridad en Cali está al rojo vivo. Pero, ¿es poco o mucho lo que se invierte?, ¿cómo se compara esa cifra con la de otras ciudades?, ¿cuál es la realidad?Según un análisis realizado por el concejal Rodrigo Guerrero, uno de los más reconocidos estudiosos del fenómeno de la violencia en la ciudad, el año pasado el Gobierno de Cali invirtió, de manera efectiva, poco menos de $6.000 millones en seguridad. Estos dineros se destinaron a apoyar la labor de diferentes organismos, especialmente la Policía.La cifra, por si misma, parece significativa. Pero al ser contrastada con otros indicadores, resulta insuficiente.Si se dividen los $6.000 millones entre la población de Cali - que se calcula en unos 2.400.000 habitantes-, el resultado es que por cada persona que reside en esta ciudad se destinan apenas 2.500 pesos al año para mantener la seguridad.¿Poco o mucho? La misma operación arroja que en Medellín se invierten 18.000 pesos por habitante en seguridad cada año, mientras que en Bogotá la inversión es de 16.000 pesos. Y en otras ciudades, como Barranquilla y Manizales, la inversión por habitante en seguridad alcanza los 10.000 pesos al año. La comparación con otras ciudades más pequeñas - que, por supuesto, tienen menor población - también deja mal parada a Cali. Palmira, por ejemplo, invierte 5 mil pesos al año por habitante en seguridad. Y Cartagena y Bucaramanga destinan, cada una, 4.000 pesos por habitante al año a esta misión. En realidad, Cali sólo le gana en este ranking a municipios como Buenaventura, que apenas invierte mil pesos por habitante cada año.Los 6.000 millones son, entonces, una cifra pobre. Más aún si se tiene en cuenta que las estadísticas de criminalidad de la Policía indican que Cali hace un aporte, ponderado por población, del 10% a las tasas nacionales de homicidio.Otra forma de medir si Cali le da prioridad económica a este grave problema, es preguntarse qué tanto de la plata que los ciudadanos pagan en impuestos, se utiliza para garantizarles seguridad.¿Poco o mucho? Si se dividen los ingresos tributarios del Municipio el año pasado entre la población, el resultado es que por cada persona se recaudan unos 265.000 pesos. Se trata de una cifra inferior a la de Cartagena (287.000 pesos) y Bucaramanga (299.000 pesos). Y muy lejana de lo que se recauda en Barranquilla (396.000 pesos) o Medellín (402.000 pesos por persona).Así las cosas, los 2.500 pesos que se invirtieron por cada caleño en seguridad el año pasado, no representaron ni el 1% de los impuestos que se recaudaron por cada ciudadano. En un municipio como Soacha lo que se invierte en seguridad al año representa el 4% del ingreso tributario per cápita. Y en Manizales, un 5%. Otras ciudades de primer nivel, más comparables con Cali, como Bogotá, Medellín y Barranquilla, invierten entre un 3 y un 4%.Es decir que Cali no sólo recauda muy pocos impuestos, en comparación con otras ciudades de similar tamaño, sino que además destina muy poco de esos dineros a proteger la vida y bienes de los ciudadanos que los pagan. El panorama general de estas cifras fue revelado por la Alta Consejería para la Convivencia y la Seguridad Ciudadana, organismo de la Presidencia de la República que se encarga de coordinar todos los esfuerzos del Estado para recuperar la tranquilidad de los ciudadanos, especialmente en grandes centros urbanos.Pero, además, la contundente realidad de los números fue lo que llevó el fin de semana a director general de la Policía, general Óscar Naranjo, a expresar abiertamente su descontento con la gestión que hace el Gobierno de Cali en materia de seguridad.En declaraciones dadas al periódico El Tiempo, el general Naranjo cuestionó que el alcalde Jorge Iván Ospina haya decidido mantener, contra viento y marea, una inversión anual de 20.000 millones de pesos en el Programa de Guardas Cívicos, que si bien puede resultar benéfico, no es prioridad en medio de una crisis de seguridad como la que vive Cali. "Estoy preocupado por ver cómo el compromiso local en seguridad y convivencia es muy precario, y en algunos casos artificial. En Cali, el Alcalde ha destinado parte de sus recursos en seguridad a fortalecer la nómina de guardas cívicos, mientras la Policía Metropolitana tiene altísimas dificultades para su desempeño, por falta de recursos. La ciudad tiene un déficit acumulado de infraestructura policial, no hay estaciones de Policía. Las alarmas comunitarias, el fortalecimiento de los frentes de seguridad, no tienen ningún apoyo de la Administración Municipal. Vea el contraste con Medellín: hay inversiones millonarias en seguridad y una recuperación grande de la tranquilidad y descenso del crimen", dijo el alto oficial.¿Qué dice el Alcalde? El alcalde Jorge Iván Ospina respondió a los cuestionamientos del general Naranjo, manifestando que "siempre hay una oportunidad para mejorar. Lo planteado por el general es una oportunidad para destinar mayores recursos para la seguridad, pero estoy convencido de que las tareas son de complementaridad y de esfuerzos intersectoriales, no son únicamente de la Policía o de la Alcaldía". Ospina defendió la iniciativa de los Guardas Cívicos, al señalar que los caleños necesitan aprender de cultura ciudadana. "Se debe recuperar el civismo, que la gente no arroje los residuos a la calle. Es fundamental para la seguridad que hayan espacios limpios, como que exista un aparato que intervenga". Frente a la comparación con los presupuestos invertidos en Bogotá y Medellín, Ospina lo justificó señalando que "somos más pobres". "Mientras Medellín tiene unas empresas públicas que les pueden trasladar 40.000 millones, nosotros tenemos unas empresas intervenidas hace diez años que nos trasladan cero pollito".Debido al incremento del 3,9% en las muertes violentas, hace dos semanas la Alcaldía declaró la alerta naranja y por ello convocó al Gobierno Nacional. El viernes pasado, luego de un consejo de seguridad, el Alto Consejero para la Convivencia y la Seguridad Ciudadana, Francisco Lloreda Mera, anunció que para este año se triplicará el presupuesto destinado por el Municipio a la Policía. Inicialmente se tenía previsto invertir 12.000 millones de pesos en el 2011, pero se determinó que el Municipio venderá las acciones que posee en el Banco Popular, lo que le permitirá obetener otros 6.000 millones de pesos para apoyar la labor de la Policía.Al respecto, el concejal Rodrigo Guerrero afirmó que "lo importante no es la suma, sino que los recursos se ejecuten, y no suceda lo del 2010".Lloreda Mera reiteró que "la seguridad es una prioridad del Gobierno Nacional, pero es preciso que los alcaldes entiendan que hay una co-responsabilidad en la solución del problema. La Nación está dispuesta a apoyar a Cali, pero se requiere un compromiso concreto de la administración local en materia presupuestal".Este año, hasta la fecha, en Cali se han registrado 448 homicidios, 1.149 hurtos a personas y cerca de 1.300 robos de vehículos y motocicletas en Cali. La seguridad, la cenicientaEl debate sobre las cifras, sin embargo, se mantiene candente. El senador Roy Barreras cuestionó que la Alcaldía invierta una gran suma en el Programa de Guardas Cívicos y no lo haga en seguridad, cuando este es un tema prioritario.Para Barreras, lo que sucede es un reflejo de la contienda electoral que se avecina por la Alcaldía de Cali. "Todos los alcaldes de ciudades capitales tienen una actitud displicente hacia la seguridad. Los policías no votan y por eso no se invierte en seguridad. Pero el caso de Cali es patético, pues se invirtieron $20 mil millones en Guardas Cívicos, que no tuvieron efecto alguno sobre la seguridad de los caleños". De igual manera, el senador criticó que la Administración local gaste en pantallas de transmisión en el estadio Pascual Guerrero que generaron sobrecostos de mil millones de pesos, dejando "el tema de la seguridad como una cenicienta". Barreras también se refirió a las falencias en las comunicaciones entre la Policía y el Municipio. "Los distintos comandantes se han quejado de la falta de comunicación con la primera autoridad, eso no ha sido positivo y los resultados están a la vista. La ciudad está tomada por los delincuentes". Por su parte, el personero Municipal Manuel Torres reiteró que con los dineros de los Guardas Cívicos se podrían fortalecer estrategias como la instalación de 200 cámaras de vigilancia. "La seguridad ciudadana es responsabilidad de la primera autoridad de la ciudad, que es el Alcalde, por eso en nombre de todos los ciudadanos caleños, solicitamos acciones inmediatas y efectivas en materia de seguridad", reclamó el Personero.Mientras que Arabella Rodríguez, directora del Programa Cali Cómo Vamos, señaló que, con base en las cifras proporcionadas por la Secretaría de Hacienda, "se puede decir que se está invirtiendo en seguridad, pero la pregunta es qué tan efectiva es la coordinación de esa inversión". "Hay barrios que están identificados, donde se sabe qué días y a qué horas ocurren los hechos, donde se conoce el perfil de los victimarios y las víctimas, pero se carece de focalización, bien sea por falta de gestión, de estrategias o porque se han hecho operativos y los desmontan rápidamente". También sostuvo que falta un Centro de Servicios Integrados, donde confluyan todas las autoridades policiales. "La seguridad no es sólo tener la capacidad de reacción de un policía, sino que el ciudadano sienta que los culpables son judicializados, que no vuelven a salir a la calle, que el ciudadano sepa que puede denunciar". La directora de Cali Cómo Vamos aseveró que es preocupante la comunicación entre las instituciones, "eso es una labor que le compete más al Alcalde. Se hacen consejos de gobierno, pero pareciera que las comunicaciones no fueran muy fluidas, falta capacidad para tomar decisiones permanentes que puedan ser sostenidas y articuladas". La señora Rodríguez recalcó que el Plan de Cuadrantes de Vigilancia funciona, pero la Policía cuenta con grupos especiales de reacción y operación, que "están dotados de tecnología y estrategias de inteligencia, los conforman, están una semana y luego los mandan por diferentes ciudades". Pocos uniformadosPor su parte, Marta Peña, presidenta de la Junta Administradora Local, JAL, de la Comuna 2, se mostró sorprendida frente a la idea de que unos 30 agentes cuiden a los 118.000 personas que residen en esa comuna. "La Comuna 2 es la más larga de la ciudad, hay 11 cuadrantes de vigilancia, cada uno tiene una moto con dos agentes. A la Policía les dan motos, pero no hay tiempo de hacerles mantenimiento porque las 24 horas están rodando por las calles. El problema de la seguridad es tan grave que se nos han desbordado las peleas entre los muchachos de barrios Los Álamos y Brisas de los Álamos. Los unos no pueden pasar a los sectores de los otros". Asimismo, cuestionó la rotación de los oficiales que no permite que ellos cumplan ciertos programas. "Llega un mayor a la estación (de La Flora) y elabora un plan de trabajo, pero no han pasado seis meses cuando es trasladado de ciudad, el que llega nuevo viene con otro plan de trabajo".

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