Se cumplen 16 años del asesinato del periodista Jaime Garzón

Se cumplen 16 años del asesinato del periodista Jaime Garzón

Agosto 13, 2015 - 12:00 a.m. Por:
ElPaís.com.co | Colprensa
Se cumplen 16 años del asesinato del periodista Jaime Garzón

Jaime Garzón, asesinado el 13 de agosto de 1999.

Por el crimen de Garzón solo se condenó al exjefe paramilitar Carlos Castaño, a quien le imputaron cargos en 2004, después de que ya había muerto.

Este jueves se cumplen 16 años del asesinato del periodista Jaime Garzón Forero y como en los 15 años anteriores llegaron familiares, amigos y seguidores, al lugar donde se estrelló su carro luego de que Jaime fuera impactado por las balas disparadas por un sicario que acabaron con su vida.

La visita a este lugar fue para dejar flores y honrar la memoria del comunicador. El fatídico hecho tuvo lugar el 13 de agosto de 1999, cuando Jaime se dirigía a la emisora Radionet en Bogotá y fue interceptado y asesinado por sicarios, al parecer cumpliendo órdenes del Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia. 

Con la muerte de Garzón desató una de las épocas más violentas y difíciles para la prensa colombiana y la libertad de expresión ya que, según información de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), entre 1999 y 2002 fueron asesinados 13 periodistas, por acciones de grupos paramilitares. 

Sin embargo, pese a los conocimientos que existen sobre el caso de 'Heriberto de la Calle' y el de 13 asesinatos más, todos siguen en la impunidad y el único condenado ha sido el exjefe paramilitar Carlos Castaño, a quien le imputaron cargos en 2004, después de que ya había muerto. 

Pese a que ya pasaron 16 años del terrible hecho, en desarrollo del proceso judicial, se ha logrado establecer que los paramilitares del Bloque Capital, bajo las órdenes de Carlos Castaño, fueron quienes cometieron el crimen. 

Las investigaciones también han dejado en evidencia la participación de otros agentes del Estado de alto nivel quienes habrían actuaron como determinadores y, posteriormente, contribuyeron a desviar la investigación. 

En las investigaciones iniciales realizadas por la Fiscalía, además de Castaño también se involucró a Juan Pablo Ortiz, alias Bochas, Edilberto Antonio Sierra, alias Toño y Jesús Roldán, alias Monoleche, mano derecha y jefe de seguridad de los Castaño, pero nunca se habló de altos mandos, con lo que se ha evidenció que todo habría correspondido a un montaje judicial en cabeza del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), con testigos falsos e información errada que, al parecer, buscaba encubrir a los verdaderos responsables del crimen. 

Después de la condena a Castaño, el proceso estuvo estancado, las investigaciones para encontrar a los culpables se paralizaron y solo hasta el 2009 la Fiscalía vinculó al exsubdirector del DAS, José Miguel Narváez, quien para la fecha del asesinato era oficial de la reserva militar e impartía cursos en la Escuela Superior de Guerra. 

Pero 16 años después ha quedado al descubierto que Narváez no fue el único funcionario involucrado en el caso y el 17 de julio de 2014, la Fiscalía dictó resolución de acusación contra el coronel (r) Jorge Eliécer Plazas Acevedo, quien se encontraba prófugo de la justicia. 

A pocos días de que se cumpliera el 16 aniversario de Jaime Garzón, el exjefe paramilitar Diego Murillo, alias Don Berna en una declaración ofrecida ante una comisión de la Fiscalía, vinculó al homicidio de Jaime Garzón, al general (r) Mauricio Santoyo, exjefe de seguridad de la Presidencia de la República durante el mandato de Álvaro Uribe y al general (r) Rito Alejo del Río, quien era otro de los hombres exaltados por el ahora senador Uribe; asegurando que estos oficiales participaron en la estrategia para desviar el caso, que incluyó el asesinato de varios miembros de la banda 'La Terraza', autores materiales del homicidio. 

Hace un año, la familia Garzón en el afán de que el caso no fuera archivado pidió que ese homicidio fuera declarado como un crimen de lesa humanidad.

Sin embargo, en junio de este año la Fiscalía reiteró que el asesinato del periodista no podía tener esa consideración, porque la misma no ocasionó “un perjuicio directo a una colectividad con características étnicas, religiosas o políticas”. 

Por su parte, la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), el Colectivo de Abogados 'José Alvear Restrepo' (Cajar) y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) consideran que este caso sí es un delito de lesa humanidad por su gran impacto y afectación para la sociedad colombiana, y porque el asesinato del humorista hizo parte de una práctica sistemática y generalizada contra amplios sectores de la sociedad civil organizada, ejecutada por grupos paramilitares bajo la determinación de altos mandos militares. 

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