Roméo Langlois, el periodista incómodo que cayó en manos de las Farc

Mayo 30, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | EFE
Roméo Langlois, el periodista incómodo que cayó en manos de las Farc

Roméo Langlois grabó con una pequeña cámara las imágenes de su liberación, que se llevó a cabo en la vereda San Isidro de Caquetá.

El periodista francés lleva doce años como corresponsal en el país, en los cuales ha realizado documentales que presentan el conflicto armado colombiano.

El francés Roméo Langlois, quien después de un mes de cautiverio fue entregado este miércoles por las Farc a una misión humanitaria, ha sido un periodista incómodo para todos los actores del conflicto colombiano en sus doce años como corresponsal en el país.Langlois ha acaparado la atención mundial desde que el 28 de abril fue capturado cuando acompañaba a un contingente de militares y policías en una operación antidrogas en el departamento de Caquetá, en la que pretendía obtener imágenes para un documental, y el grupo se vio sorprendido por una ofensiva guerrillera.El reportero se disponía a elaborar uno más de los numerosos trabajos periodísticos que ha realizado en Colombia durante los últimos años como corresponsal del canal France 24 y del diario Le Figaro.Al francés, de 35 años, nunca le tembló el pulso a la hora de adentrarse en las llamadas "zonas rojas", donde el conflicto armado es más fuerte. "Si uno quiere contar la realidad del conflicto, no hay más remedio que estar cerca de él", afirmó su compañero de trabajo, el italiano Simone Bruno, días después del secuestro-Y Langlois es un ejemplo de esos reporteros aguerridos. En estos años, el corresponsal ha contado el conflicto colombiano unas veces acompañado por el Ejército, otras por las Farc y también en ocasiones por la Guardia Indígena que vela por la seguridad de los pueblos nativos, pero incluso se ha adentrado en zonas calientes por su cuenta.El resultado es una serie de reportajes que no dejan indiferente, motivo por el que se convirtió en un periodista incómodo para la mayoría de los actores involucrados en el conflicto.Nacido en Toulouse, en el sur de Francia, Langlois "ha permitido que la voz y la lucha incansable por la vida trasciendan a diversos espacios y sea conocida".Con estas palabras, la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca reconoció públicamente la labor del periodista tras conocerse su secuestro.Esta asociación, que protege el derecho a la vida de los nativos del departamento del Cauca, donde estos pueblos viven entre el fuego de la guerra, exigió así a las Farc que liberaran a Langlois.El reportero galo convivió con esas comunidades en 2008 y 2011, cuando captó con su cámara las acciones de defensa de la Guardia Indígena frente a las hostilidades de los grupos armados ilegales y del Ejército, que plasmó en los documentales "Guardia Indígena" y "Mientras no se apaga el sol".Paradójicamente, el trabajo de Langlois es poco conocido en Colombia, y solo a raíz de su secuestro se han emitido algunas de sus cintas a través de los canales de televisión.La semana pasada se exhibió además en una sala de Bogotá su último reportaje, realizado junto a la también periodista francesa Pascale Mariani y titulado "Pour tout lor de Colombie" ("Por todo el oro de Colombia").Se trata de un documental que pone sobre el tapete los problemas generados por la nueva fiebre del oro y los entresijos económicos que mueve el negocio, así como los intereses ocultos y las consecuencias para la población y el medio ambiente.Langlois dejó en evidencia que la minería aurífera se ha convertido en un nuevo mecanismo de financiación de la guerra en Colombia a través de un filme que no deja bien parados ni a las Farc, ni a la Fuerza Pública, ni a las multinacionales, ni al Gobierno actual. Tampoco al expresidente Álvaro Uribe, del que en el documental se dice que tiene intereses personales en ese negocio."Langlois: una cosa es la curiosidad del periodista y otra la identificación con el terrorismo", escribió este miércoles Uribe en su cuenta de twitter.En un vídeo que los guerrilleros grabaron durante su cautiverio y que el lunes pasado difundió Telesur, Langlois dijo que "uno sabe a qué se expone cuando hace este trabajo", para después explicar que no sólo había trabajado acompañando al Ejército, sino también a la guerrilla.Lo justificó diciendo que había entrevistado a varios jefes de las Farc y además señaló que "nunca me ha querido mucho el Gobierno, porque siempre he ido de los dos lados".Incómodo para todos, lo cierto es que Roméo Langlois no ha tenido pelos en la lengua para relatar la guerra de Colombia.

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