Robo de celulares, la peor señal de la inseguridad en Cali

Robo de celulares, la peor señal de la inseguridad en Cali

Abril 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Robo de celulares, la peor señal de la inseguridad en Cali

Para las autoridades el valor comercial de estos equipos telefónicos puede ascender a los 300 millones de pesos. Entre tanto, los propietarios de los locales no presentaron la respectiva documentación cuando se realizó la incautación.

El robo de celulares es uno de los grandes causantes de la inseguridad. Barrios residenciales, azotados. Autoridades ajustan medidas.

Ese, el celular que permanece en su bolsillo mientras lee esto; ese celular en el que ahora está pensando por ser uno de esos aparatos en los que puede hacer de todo además de llamar; o ese cachivache en el que a lo sumo puede llamar. Ese aparato, sea el que sea, puede ser una suerte de condena callejera: en esta ciudad hay gente capaz de disparar por quitárselo de las manos. En los últimos cien días fueron capturados casi 200 ladrones; se contabilizó más de un atraco por día; una denuncia cada ocho horas.Las autoridades hablan de bandas organizadas que mueven cuatro mil teléfonos cada mes. Bandas con contactos internacionales. Bandas con capacidad para importar softwares para liberar los equipos robados. No es por asustar a nadie pero en el mercado ilegal esos cuatro mil teléfonos se traducen en una verdadera fortuna: trece millones de pesos por día, cuatrocientos millones de pesos al mes, cinco mil millones al año. Sí, ese teléfono que ahora está en su bolsillo, puede ser una condena callejera. El estimativo de un concejal caleño lo confirma: “en esta ciudad ya se han robado más de 600.000 de esos aparatos”. Como intercambiando galletasHay un rumor entre algunos comerciantes de celulares del centro. “Van a llegar las cajas”. Las cajas son unos softwares encargados a los Estados Unidos a través de los cuales, aseguran, podrán empezar a liberarse con mayor facilidad los Blackberry robados. Cada software vale cerca de diez millones de pesos y, para traerlos, algunos promotores del ilícito se habrían asociado. Actualmente la mayoría de éstos equipos son enviados a Ecuador. Los teléfonos viajan en buses; en paquetes puestos en el correo por supuestas novias devotas, por madres amorosas, tiernas abuelas contratadas como fachada; o se van camuflados en costales de hortalizas, en camiones cargados con madera, entre excrementos de marranos y gallinas. Las redes de tráfico también tienen hombres y mujeres que se dedican, exclusivamente, a viajar llevando y trayendo encomiendas.‘El mago’, comerciante de celulares en edad de jubilación, explica el negocio mientras toma limonada en una esquina del centro. “Lo que se mandan son las tarjetas internas. Láminas que llevan la información tan delgadas como una galleta de soda. Se juntan 200, 300, 500. A cambio, de Ecuador nos manda igual número. En el trámite no hay plata de por medio. Sólo la del envío. En Ecuador, las tarjetas reportadas acá no tienen problema así que sólo es montarles la carcaza. Y en Cali igual: los teléfonos que funcionan aquí, fueron robados allá”.El rumor de las cajas esconde un aviso: cuando lleguen, podría dispararse aún más el robo de los Blackberry. Actualmente, por uno usado, un ladrón recibe entre cien y doscientos mil pesos. Cuando lleguen los softwares, dice ‘El mago’, se pagarán entre cincuenta y cien mil porque habrá mayor circulante en la ciudad puesto que no será necesario desbaratarlos y enviarlos al Ecuador.Cazadores de orejas metálicas-Bajá la ventana. Bajá la ventana y pasáme el celular...-Cuál? Cuál celular?-No te hagás la pendeja, que vos llevás un Blackberry: lo tenés en las piernas o junto a los cambios... Te tengo analizada, no te vas a hacer matar...El robo sucedió en quince segundos. Pasó hace un mes en la Roosevelt con 42 y la víctima fue una fisioterapeuta que viajaba en un Renault Twingo camino a su casa en Valle del Lili. Eran las siete de la noche. La chica, que ahora se resiste a contestar una llamada mientras conduce, aún no entiende cómo fue posible que el atracador detectara el tipo de teléfono que tenía, cuando ella llevaba un manos libres inalámbrico que apenas se le asomaba en la oreja. Pero justa mente ahí está el detalle. La gerente de una empresa comercializadora de celulares asegura que en Cali está operando una banda tan organizada que tiene fleteros de teléfonos de gama alta. La afirmación la hace basándose en las experiencias de sus clientes. De diciembre a hoy, 15 de ellos han sido atracados de la misma manera entre el norte y sur de la ciudad. “Los tipos van en moto. Paran en los semáforos, se mueven entre los carros, analizan. Reconocen los manos libres, miran marcas, modelos. Y saben que los inalámbricos son, casi siempre, de equipos gama alta. Van a la fija”.Según la gerente, esos hombres, pescadores de orejas metálicas, también viajan entre el MÍO y en algunos buses. Y los hay, también, recorriendo zonas próximas a gimnasios, universidades, colegios. Cuando detectan a alguien dan la señal y lo interceptan más adelante, abajo de los buses, en una esquina oscura. Un investigador del grupo de Delitos Informáticos de la Sijín no se mostró extrañado ante esa versión. De acuerdo con cifras del organismo de inteligencia de la Policía, actualmente en Cali son robados entre cuarenta y cincuenta celulares cada día. En lo corrido del 2011 las autoridades han realizado 170 capturas. Como consecuencia de las dificultades de judicialización, el 70% de los atracadores ya están de nuevo en la calle.Por eso, esta semana, el Alto Consejero para la Convivencia y Seguridad Ciudadana, Francisco José Lloreda, recalcó la importancia de las medidas que el Gobierno desarrolla para desestimular el hurto. La primera, incluir en el proyecto de Ley de Seguridad de Ciudadana disposiciones de carácter penal que permitan criminalizar a quien manipule o reprograme los equipos. “Este es un elemento fundamental en la cadena criminal del hurto de celulares”, señaló.Lloreda explicó que, de igual forma, se está solicitando a los operadores que, al tiempo que lleven un registro de los equipos hurtados, construyan una base de datos de los teléfonos vigentes y legales en Colombia para identificar los números de equipos que ya no estén realmente en uso. De acuerdo con el Alto Consejero, el Gobierno está trabajando en identificar una restricción de carácter tecnológico que permita que los equipos hurtados y reportados, queden realmente inservibles.La gama baja, otra amenazaAunque Iván García, director del hospital Carlos Holmes Trujillo, y Laureano Quintero, director de Trauma del Hospital Universitario del Valle, coinciden que en el caso de los pacientes que ingresan por atraco no se lleva el registro de los móviles que originaron los casos, una trabajadora social del HUV dice que es común que entre los registros semanales se cuenten heridos quienes intentaron robarles el celular. Una de esas víctimas, el señor N, aunque fue agredido, no fue robado. El señor N es un empresario de autopartes que a la hora de hacer diligencias prefiere movilizarse en moto para escabullirse del trancón. Hace dos meses, en la Carrera Primera con 44, otro motociclista lo interceptó en el semáforo y apuntándole a la cabeza un arma de fuego le pidió el celular. Al darse cuenta de que era un equipo de gama baja, lo golpeó con el mismo equipo en la boca y nariz. Luego le tiró el teléfono y le dijo: “esto es para que aprendás a cargar algo bueno...”Tras el decomiso de los 694 celulares esta semana en 50 locales del centro, un investigador de la Sijín le dijo a este diario que aunque las bandas que operan en la actualidad comercian, prácticamente, con cualquier clase de teléfono, evidentemente tienen puesto el foco en los equipos de mayor valor. El ataque al señor N es un reflejo de ello. De hecho, se estima, en el mercado negro hay una suerte de ranking seguido por los atracadores que, de antemano, ya saben cuánto pueden recibir por cada equipo antes de perpetrar el robo.Por eso casos como los del señor N, en realidad, son más bien extraños. Pese a que las autoridades aún no han podido establecer la anatomía de las bandas, ni sus cabecillas, ni la verdadera manera en que operan, saben que están allí, en las calles, dispuestos a disparar por un teléfono. Por eso han anunciado que los operativos seguirán en toda la ciudad. En lo que va del año, ya se cuentan ocho. Este viernes fueron incautados otros 60 celulares en varios locales ubicados en la carrera 10, entre calles 15 y 16, en pleno centro. Por eso continuarán. Las autoridades saben que los teléfonos robados permanecen escondidos por ahí, entre techos falsos, suelos rotos, paredes huecas construidas en muchos locales que ofertan falsos servicios. Continuarán, también, porque saben que ese teléfono que ahora permanece en su bolsillo mientras lee esto, realmente puede ser una sentencia callejera.La cifra700 atracos se presentaron en la Comuna 2, que abarca los barrios del centro, siendo la tercera en hurto a personas.

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