Reparación colectiva, el gran desafío de la Ley de Víctimas

Reparación colectiva, el gran desafío de la Ley de Víctimas

Junio 07, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

En Cali se reunieron líderes de comunidades de 5 departamentos que buscan una indemnización. En Valle hay 17 poblaciones que iniciaron el proceso.

Reparar el daño que le ha dejado la guerra a todo un pueblo es, quizá, uno de los desafíos más fuertes que enfrenta el país para construir la tan anhelada paz. Por eso, cuando ya se cumplen tres años de la implementación de la Ley de Víctimas, la reparación colectiva se ha convertido en una de las prioridades de esta iniciativa que busca reconciliar a las víctimas con su tierra.Ese fue el tema que se analizó en el Encuentro Regional de Comités de Impulso ‘La Reparación Colectiva, Base para la Paz’, que se llevó a cabo en Cali desde el jueves hasta hoy. Este evento reunió a representantes de comunidades del Valle, Cauca, Nariño, Putumayo y Meta; quienes socializaron sus expectativas frente a la reparación que esperan recibir del Estado por la violencia que padecieron sus pueblos de parte de los grupos ilegales. Ever Montaño, coordinador de la Unidad de Víctimas del Valle en la reparación colectiva, explica que en todo el departamento hay 17 comunidades que ya están avanzando en un proceso de indemnización.“Este encuentro es muy importante porque permite que las personas recreen sus historias y compartan experiencias con víctimas de otros departamentos. Eso les hace sentir que no están solos y que aún hay esperanza”, comenta Montaño. Ayer, por ejemplo, las comunidades de las veredas El Arenillo, La Sonora y La Habana contaron cómo durante años se vieron afectados por la crueldad de las guerrillas y los paramilitares. Uno de los objetivos de la reparación colectiva es que las comunidades logren organizarse, para luego exigir al Estado que satisfaga sus necesidades como víctimas del conflicto armado. En ese sentido, Jorge Vásquez, coordinador de la Unidad de Víctimas en el Cauca, indicó que en esta región la ley está asesorando a poblaciones indígenas y afrodescendientes. “La reparación colectiva busca reconocer los derechos de estas comunidades, hacer una reparación simbólica, otorgar medidas de compensación económica y social, y mitigar ese sufrimiento colectivo”, señala. En la vereda San Joaquín del municipio de El Tambo (Cauca), por ejemplo, desde el año pasado los habitantes se organizaron para reclamar una indemnización por el daño que les causaron durante más de una década los ataques de las AUC y las guerrillas. “Nos destruyeron la escuela, la casa de la cultura, el puesto de salud. Esa guerra nos afectó a nosotros, los campesinos, que nada tenemos que ver con el conflicto. Lo que queremos es sanar el dolor psicológico y recuperar las pérdidas materiales”, dice Lucía. Para ella, la Ley de Víctimas, aunque tiene que avanzar más rápido, ha sido la única oportunidad que ha tenido su pueblo para ser reconocido como afectado por el conflicto armado. Los representantes de algunas comunidades del Meta, como la del municipio El Dorado, también sostienen que la ley “les abrió los ojos” frente a los derechos que tenían como víctimas. Sin embargo, afirman que en su departamento esta iniciativa ha avanzado a un paso más lento que en otras regiones. “Desde febrero del 2013 estamos pidiendo una reparación colectiva y nos han dicho que eso podría demorar entre dos o tres años”, asegura Jorge*.Durante este encuentro de comités de impulso también se compartieron experiencias positivas de comunidades que han utilizado la cultura para sanar las heridas de la guerra, como el grupo Tierra Fértil del municipio Valle del Guamuez de Putumayo, que a través del teatro ha alejado a los jóvenes de los grupos armados ilegales que intentan reclutarlos.

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