Reforzarán seguridad en centros de formación de Cali y pedirán revisar Ley de Infancia

Abril 29, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Así se determinó al cabo de una reunión realizada este lunes en la tarde con autoridades locales. Mientras se terminan obras de infraestructura, habrá presencia policial en el Centro de Formación Valle del Lili.

El canal TVdetodito publicó a través de youtube este video del momento de la última fuga masiva del Centro de Reclusión El Buen Pastor, domingo 28 de abril. Las autoridades de Cali acordaron este lunes el aumento de la presencia policial en los centros de formación juvenil de Valle del Lili y El Buen Pastor, así como en hacer a la Presidencia una petición para revisar la Ley de Infancia. Así se definió tras una reunión entre la Procuraduría, la Personería, la Policía, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, y representantes de los Religiosos Terciarios Capuchinos tras los últimos motines que protagonizaron estos centros para menores infractores. En el caso del Centro de Formación Valle del Lili, se determinó la presencia de policías al interior mientras se terminan las obras de infraestructura y para el Buen Pastor se reforzará la vigilancia afuera del centro. "Desde el martes, mientras se terminan las obras del Centro de Formación Valle del Lili, se aumentará el pie de fuerza de la Policía de Infancia y Adolescencia, no solo en las afueras del centro sino también en su interior", indicó Edward Hernández, personero delegado para el caso. Entre las obras que se están ejecutando, está la terminación de una planta de agua, la terminación del muro perimetral de vigilancia y la instalación de rejas de seguridad en las zonas de duchas. A pesar del anuncio, no se indicó cuántos policías se dispondrán para la vigilancia de los centros. ¿Y las medidas de fondo?En total, en los dos desórdenes de la semana pasada en los Centros de Formación Valle del Lili y El Buen Pastor, 68 adolescentes se fugaron, más de diez resultaron con heridas, entre ellos cuatro fracturados, y tres de ellos terminaron muertos. Los hechos constituyen el estado más crítico de una situación que viene presentándose hace más de dos años: en 2012 se contaron 350 fugas. Los dos años anteriores, el número fue de 800. Jhon Arley Murillo, director regional del Icbf, observa que las dos causas fundamentales de esa circunstancia tienen que ver con las carencias de seguridad en los centros y, por otro lado, con problemas del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. "Como ya se ha venido indicando, en ambos centros se necesita inversión en infraestructura. Por ahora el Icbf ha invertido $1.750 millones para las obras que se necesitan. Sin embargo, se requieren al menos otros $2.000 millones", declaró Murillo. A esto, se le agrega el hecho de que hay muy poca presencia policial en los centros. "Solo hay cuatro policías en cada centro, y ellos vigilan en las afueras pues legalmente no pueden hacer presencia en el interior, salvo cuando hay motines". Ante las denuncias hechas por Murillo y por el Líder del Sistema de Responsabilidad del Valle, Miguel Medina, quienes afirman que más de 300 internos de ambos centros son mayores de edad, la Gobernación Departamental se comprometió a enviar una carta a la Presidencia como petición para revisar la Ley de Infancia. Según Murillo, en Valle del Lili hay 150 adultos mientras que en el buen pastor hay 125. "Estos internos, que son los principales agitadores e instigadores a los motines, deben permanecer en los centros hasta cumplir su condena, pues la Ley de Infancia indica que un adolescente que es condenado cuando es menor de edad, deberá cumplir su condena en un centro para menores". Por otro lado, Murillo anunció que los reiterados motines y los desórdenes al interior de los centros, han obligado al Icbf a empezar la búsqueda de un operador que reemplace a los Religiosos Terciarios Capuchinos. "Hemos visitado los dos centros y pudimos comprobar que al interior de cada uno hay fenómenos de microtráfico, alto consumo de drogas y que hay internos que tienen celulares. Así que empezamos una búsqueda de un nuevo operador para cada uno de los centros", indicó Murillo. Respecto al caso del menor que murió durante la fuga del pasado domingo, el general Fabio Alejandro Castañeda, comandante de la Policía de Cali, explicó que el joven recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba huir por uno de los patios de una vivienda vecina al centro de reclusión. Este hecho, indicaron las autoridades, es materia de investigación por parte de la Fiscalía. Por ahora solo queda esperar que la Policía llegue a los centros, una espera que lleva más de dos años.

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