Referendo: el ‘iceberg’ que puede hundir el proceso de paz con las Farc

Agosto 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País, Bogotá
Referendo: el ‘iceberg’ que puede hundir el proceso de paz con las Farc

La crisis del proceso de paz se inició luego de que el presidente Santos anunciara el jueves la radicación en el Congreso de un proyecto de ley que permita refrendar los acuerdos logrados con las Farc en época de elecciones.

Analistas dividen opiniones sobre si la decisión del Gobierno podría afectar los diálogos. Dicen que tras de la consulta habría intereses electorales. Controversia.

El referendo por la paz generó una tormenta en el proceso que se desarrolla en La Habana. La decisión del Gobierno de acabar, vía legislativa, con la prohibición que esta consulta se realice en una jornada electoral ordinaria, ya comenzó a tomar matices de inamovible dentro del proceso, más cuando las Farc han insistido en la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente. La decisión generó inconformismo en los negociadores de la guerrilla, que pusieron en pausa los diálogos durante el fin de semana para reanudar mañana. El presidente Juan Manuel Santos hizo lo propio y devolvió a sus negociadores a Colombia para analizar los alcances del comunicado de la guerrilla y envió su mensaje: “En este proceso el que decreta las pausas y pone las condiciones no son las Farc”.Esta situación ya dejó en el ambiente un sinsabor en el proceso de diálogo que se encuentra próximo a cumplir un año desde el momento en que se oficializó en Oslo (Noruega), incluso analistas dividen opiniones sobre lo que se muestra como el primer gran escollo de las negociaciones que se adelantan en La Habana.Para algunos de los consultados es claro que la propuesta de referendo del presidente Santos estaría descartando de plano la convocatoria a una Asamblea Constituyente.El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, aseguró que es claro que “el Gobierno entre la consulta y la Asamblea Constituyente escogió el camino del medio que es el referendo constitucional”.Para el dirigente gremial la situación que se plantea es, de alguna manera, riesgosa, debido a que al Gobierno “le puede pasar lo mismo que con el marco legal para la paz que fue ensillar las bestias antes de traerlas, porque son decisiones que no son consultadas con las Farc”.El analista Camilo González Posso escribió en una columna que la decisión del Gobierno de inclinar la balanza hacia el referendo fue “inesperada” y recalcó que el Ejecutivo “ha decidido anticipar el punto cinco de la agenda pactada con las Farc y volverlo un debate público”.Por ello, aseguró que con esta decisión se plantean dos problemas. El primero, “la modificación del esquema de negociación” y, el segundo: “La clarificación del alcance de la ley propuesta para los escenarios de ratificación de los acuerdos que se han comenzado a debatir, que incluyen plebiscito, consulta, referendo o Asamblea Constituyente”.El politólogo José Vicente Sánchez, entre tanto, consideró que si bien el referendo y la Constituyente son mecanismos diferentes, el primero es el más idóneo, ya que “es el camino para que el pueblo refrende los acuerdos a que se van a llegar en la mesa de negociación”.Por ello, aclaró que esto ya se muestra como “un inamovible del Gobierno”, porque ya se apoltrona como el nuevo mecanismo que “tiene que entrar en la mesa de negociación”.Sin embargo, hay quienes ven en esta decisión una movida estratégica del presidente Santos, de quien, advierten, le sacó una ventaja a la guerrilla dentro del proceso.Por lo menos esta es la visión que tiene el politólogo Fernando Giraldo, quien no dudo en afirmar que “el Presidente gana de mano, porque con esa decisión contiene al uribismo y asegura la reelección”, además explicó que “tanto el referendo como la Constituyente no son excluyentes, debido a que le dice a la guerrilla que primero se hace la consulta y que después, para el postconflicto, se convoca la constituyente”.El exsenador Darío Martínez consideró que el Presidente está en lo correcto, debido a que es claro que “se necesita una refrendación del pueblo para que esos acuerdos de paz que se firmen perduren en el tiempo y sean respetados”.Antonio Navarro, por su parte, coincidió con Martínez, al indicar que “el proceso no debe conllevar a una Constituyente, no se necesitaría” y explicó que los acuerdos se pueden tramitar a través de reformas constitucionales sin llegar a convocar la Asamblea.Una jugada políticaDentro de los elementos que matizan el debate, surgió el tema electoral. En ese marco se dice que el referendo podría jugar un papel preponderante en muchas decisiones que van a tomar los colombianos el año entrante.Sobre este aspecto, el analista Giraldo consideró que en la actualidad el país tiene unos partidos y candidatos “desprestigiados y lo que se hace es que se le entrega al santismo la bandera de la paz para promover sus aspiraciones, lo que determinaría un golpe al uribismo, porque los ciudadanos quieren la paz y no la guerra”.A su turno, el presidente de Fedegán, Lafaurie aclaró que lo que se evidencia es “una jugada electorera que se hace con un tarjetón de la paz”.El analista Vicente Torrijos manifestó que con esta decisión el presidente Santos está mostrando que piensa que “el marco legal para la paz y el referendo son suficientes para que lo reelijan”.No obstante, llamó la atención sobre las consecuencias, todo porque al día siguiente de la firma del acuerdo se pedirá un cese al fuego y entrega de armas, pero las Farc “emprenden una campaña de proselitismo armado, porque van a manejar a la opinión pública como lo han hecho con los paros armados”.En defensa de la decisión presidencial, el exmagistrado Eduardo Cifuentes aclaró que “muchos dirán que es un oportunismo político en un tema de una enorme envergadura, pero hay que decir que es una carta osada del Jefe de Estado que lo compromete en su presente y futuro”.Explicó que Santos piensa “como Jefe de Estado y no como oportunista, porque incluso él sabe que si no hay acuerdos se puede afectar su reelección. Es un riesgo político, pero lo asume porque él sabe que esto le conviene al país”.Insistió en que es una apuesta alta del Primer Mandatario de la que “espera que las Farc respondan” a la expectativa.De trámites y tiemposOtro tema crítico es el de los tiempos del proceso. Y es que ha dudas de que el Congreso alcance tramitar el levantamiento de la prohibición de realizar una consulta en una elección ordinaria y la iniciativa de referendo que convoca a los ciudadanos a votar si respaldan o no los acuerdos logrados con las Farc.El senador conservador, Eduardo Enríquez Maya calificó los términos de trámite de estas iniciativas como “angustiosos”.Enríquez Maya explicó que así las leyes se tramiten con mensaje de urgencia (que resume el trámite de cuatro a tres debates) existen unos tiempos que no tienen modificación en la instancia de la Corte Constitucional y la Procuraduría.“Cuando se aprueba una ley estatutaria o de referendo pasa a control de la Corte Constitucional, la cual debe esperar un concepto de la Procuraduría antes de tomar decisiones. Esto suma 120 días”, dijo el Senador.Explicó que “la Procuraduría tiene un plazo de 30 días para conceptuar sobre lo aprobado en el Congreso y la Corte 90 más para que fije su criterio”, razón por la cual insistió en que son términos muy cortos.Sin embargo, el senador conservador Hernán Andrade cree que sí hay margen para la aprobación de las iniciativas. “Creo que el tiempo sí alcanzaría para sacar adelante esta ley estatutaria y luego pase a revisión de la Corte Constitucional antes de diciembre. Luego habría que sacar adelante una ley de convocatoria a referendo, que también, necesariamente, tiene que pasar a revisión de la Corte”, manifestó Andrade, al reconocer que “es cierto que los tiempos están apretados, pero creo que sí alcanzan”.Coincidió con esta visión el expresidente del Senado, Roy Barreras, quien en Twitter publicó la siguiente proyección: “Hagan cuentas tiempos-paz: 1 mes trámite ley referendo; 5 meses, revisión Corte Constitucional; 1 mes vacancia judicial; 1 mes preparativos Registraduría y estaremos en marzo” para votar.Pero, un analista que prefirió reserva, anotó: “Barreras solo hizo cuenta de una sola ley, la que fue radicada el jueves”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad