Radiografía de las Farc: una guerrilla que ha perdido mucho poder

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La disminución en su poderío militar muestra a las Farc que se sientan a esta mesa de diálogo mucho más aterrizadas, según la visión que tienen analistas de la realidad actual del grupo subversivo.

Radiografía de las Farc: una guerrilla que ha perdido mucho poder

Octubre 14, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Fenner Ortiz R. | Reportero de El País, Bogotá
Radiografía de las Farc: una guerrilla que ha perdido mucho poder

Las Farc pasaron de 20.000 combatientes que tuvieron a finales de los 90, a cerca de 8.000 en la actualidad.

La disminución en su poderío militar muestra a las Farc que se sientan a esta mesa de diálogo mucho más aterrizadas, según la visión que tienen analistas de la realidad actual del grupo subversivo.

Que las Farc hoy carecen del poderío que tuvieron en el pasado, es una verdad incuestionable. Al momento de sentarse a la mesa, en las tres negociaciones anteriores que han intentado con el Estado, esa guerrilla tenía un amplio pie de fuerza, dominio territorial y un ‘pool’ de ideólogos que, en un momento dado, podían poner condiciones de peso a la hora de dialogar.Tras los golpes recibidos en la última década, esa guerrilla hoy tiene al menos 8.000 hombres en armas, cifra que dista mucho de los 20.000 combatientes que tuvieron a finales de los 90. Además, en el Secretariado ya no están figuras históricas como ‘Tirofijo’, ‘Raúl Reyes’, ‘Mono Jojoy’ o ‘Alfonso Cano’, quienes siempre tuvieron claro el norte del grupo subversivo.La situación actual, ad portas de la instalación oficial de la mesa de negociaciones en Oslo, Noruega, muestra una guerrilla más aterrizada, de acuerdo con la visión que tienen analistas de la realidad actual del grupo subversivo, pese a que en comunicados sus máximos jefes reiteran que no están vencidos y que sentarse al diálogo no representa una rendición.De hecho, Timoleón Jiménez, alias ‘Timochenko’, actual jefe de las Farc, siempre ha recalcado que “son vanas las ínfulas triunfalistas de quienes juzgan que acudimos a la mesa de diálogos a firmar nuestra rendición y entrega”, e insiste que ve en este proceso una oportunidad para ponerle fin al conflicto y el reintegro a la vida civil.El analista Alejo Vargas ve en las Farc una guerrilla que ya es consciente que no va a lograr el poder a través de las armas y de que la idea de un triunfo militar “es imposible”.Explica Vargas que esta guerrilla ha tenido un proceso de “achicamiento y que, sin revelarlo, saben que la invencibilidad de su fuerza ya es un mito”.La ausencia de control territorial que ha obligado a la guerrilla a replegarse a las fronteras y a la selva, todo por el asedio que existe en su contra por parte de las fuerzas regulares del Estado, es otro elemento que estaría en contra de los propósitos guerreristas. Incluso se cree que buscan refugio en países ajenos para evitar el accionar de la tropa.Para el historiador Alberto Abello es claro que la guerrilla no es la misma de antaño. Dice que cuando se sentaron con el presidente Andrés Pastrana terminaron por reforzar sus cuadros militares, pero no contaban que el Plan Colombia iba a ser en ese futuro un arma que la iba a llevar a su debilitamiento, sobre todo por “la superioridad de las Fuerzas Armadas, especialmente en materia de Fuerza Aérea”.Con el apoyo económico y militar de los Estados Unidos y la política de Seguridad Democrática que se aplicó durante ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, la situación de la guerrilla comenzó a tomar otros rumbos, ya que se disminuyeron las tomas a poblaciones, los secuestros masivos en las denominadas ‘pescas milagrosas’ y las amenaza a las grandes ciudades, incluyendo Bogotá.Este nuevo escenario militar y las bajas sensibles de sus cabezas principales como ‘Raúl Reyes’, ‘Mono Jojoy’ y ‘Alfonso Cano’; la muerte por causas naturales del fundador de este grupo, Manuel Marulanda Vélez alias ‘Tirofijo’, así como operativos exitosos de liberación de secuestrados y la deserción de piezas clave, jugaron un papel contrario a los objetivos de una guerrilla que se había fortalecido a fines de los 90 y principios del Siglo XXI.A lo anterior se suma el giro político que se ha registrado en América Latina, toda vez que cada día son más las expresiones de izquierda que prefieren la vía democrática que la armada para lograr sus propósitos.Por lo menos así lo cree el representante a la Cámara, Iván Cepeda, quien asegura que “en muchos países, personas y grupos que estuvieron en la insurgencia armada llegaron por la vía electoral a un triunfo y a constituirse en gobierno”, por lo que cree que “esa circunstancia les sirve a las Farc como un espejo”.No obstante a las visiones anteriores, el exmagistrado Carlos Gaviria dice que si bien durante ocho años se habló de seguridad democrática, es claro que “un triunfo de alguna de las partes por la vía armada es casi imposible”, ya que de mantenerse este esquema, el país continuará en un desgaste social, económico y político que no va a tener conclusiones en el corto plazo.Mientras tanto, el Gobierno mantiene su posición de repeler las fuerzas ilegales, al tiempo que busca sacar la agenda de negociación en un plazo definido y con la mirada atenta de la comunidad internacional.

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