Quince personas han muerto en Cali este año mientras eran víctimas de un atraco

Agosto 30, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
Quince personas han muerto en Cali este año mientras eran víctimas de un atraco

Según la Secretaría de Gobierno, en el primer semestre del año hubo una caída promedio de 15% en delitos como lesiones personales, hurto a vehículos, hurto de celulares y hurto a residencias.

Los ladrones acuden cada vez más al arma de fuego para robar, causando doble daño a las víctimas. Alexis Viera, el caso más reciente de un problema que afecta a muchas personas.

Quince personas murieron en Cali en lo que va corrido de 2015, mientras eran víctimas de un atraco, fleteo o hurto callejero.  Casi un equipo de fútbol titular (11) con los que están en el banco (5). Y otras 15 víctimas salieron con vida de estos delitos, pero quedaron con lesiones o graves secuelas. Es decir, otro equipo, incluidos  los  suplentes. Y un arquero. Un arquero como Alexis Viera, exjugador del  América de Cali,  a quien  el pasado martes dos atracadores  le robaron todo. Sus pertenencias, su celular, su dinero y  le comprometieron su movilidad.  Uno de los tiros le lesionó la médula y aún se desconocen las secuelas sobre la  humanidad del deportista.  En 2014, el 20 % de los caleños fue víctima de un delito y el 78 % de ellos,  sufrieron un hurto callejero, 5  puntos más que en  2013, según la encuesta Cali Cómo Vamos. Al 64 %   le robaron su celular, hurto que también aumentó en 5 puntos. Así que cuando el 40 % de los caleños dicen sentirse inseguros en su ciudad, no es solo paranoia.     Tragedias como las de Viera les suceden a los caleños de a pie,  pero quedan sepultadas entre los expedientes judiciales y las historias clínicas de las EPS. “Este caso ha salido en  todos los medios, y hasta ofrecen  recompensa de $50 millones por el autor del crimen, porque es un jugador, él  es importante. Pero los demás, ¿no  somos importantes?”, cuestiona una víctima que salió lesionada en un fleteo. Una preocupación de las víctimas es el identificar y denunciar a sus atacantes, por  temor a que en el proceso judicial  recuperen la libertad, al estimar que el testimonio de  una sola persona no resulte suficiente para condenarlo y ponerlo tras las rejas. Razón por la que muchos ciudadanos se abstienen de denunciar. Aún así, este año  las  denuncias por atracos en la calle, según cifras de la Policía Metropolitana de Cali, suman 5231.  Casi el número de hinchas  que aplaudían ‘al pulpo’ desde  la  tribuna sur alta del Pascual Guerrero.  El médico traumatólogo Guillermo Flórez Contreras, coordinador de cirujanos de trauma del Hospital Universitario del Valle, HUV, confirma  que los heridos por robarles el celular, la moto o dinero son el pan de cada día allí. Lea también: Robo de celulares, un delito que no se denuncia en Colombia.  “Pacientes con trauma raquidomedular –como el de Alexis Viera– atendemos mínimo dos por semana, heridos  por arma de fuego”, dice el especialista. Como el  HUV atiende población estrato 1, muchos de ellos son  victimarios, ya que es la gente la que   ataca a los ladrones. “Nos llega mucho ladrón herido, pero ellos no dicen que estaban robando,  cambian la historia”, aclara. “Ya no les está yendo tan bien a los fleteros, antes ellos eran los que disponían de la vida de la gente, ahora la víctima también reacciona y se defiende”, agrega otro especialista del área.   Un agente de la  Estructura  Apoyo de la Fiscalía acepta que la gente ya se  cansó  de los robos y ha optado por actuar por su  propia cuenta. “En redes sociales hay grupos que están tomando  medidas para matar ladrones, pero  no debe ser así,  no se puede imponer la Ley del Oeste”. Por ejemplo, de los 1322 capturados por hurto este año, según cifras  de la Sijín, uno fue aprehendido en flagrancia la semana pasada en la Estación San Bosco, del MÍO. La gente que esperaba allí, le tomó fotos con sus celulares y su rostro empezó a circular por Facebook y Whatsapp advirtiendo que era peligroso.   Este 2015,  de los 15 homicidios  por  robo callejero ocurridos en Cali, tres sucedieron  en un  caso de fleteo, reveló la Sijín. Y dos de estos muertos, fueron los presuntos fleteros, no sus víctimas. Lea también: Pese a medidas para contrarrestar robo de celulares, este delito aumentó en Cali.  El primero fue un  joven de 18 años,  que murió el 19 de julio embestido por   el conductor de la camioneta Chevrolet Dimax,  KBX 634,  en reacción  a dos tiros con los que el muchacho  impactó el parabrisas en un supuesto caso de fleteo o intento de homicidio. El 28 de julio pasado, un presunto fletero quiso robarle el bolso a una señora que iba en su carro por  la Avenida Colombia. Ella afirmó que  el hombre, desde la moto  con  placa SOW 42, que resultó adulterada,  la intimidó por la ventana y le exigió entregar la cartera. Un   ciudadano  se bajó de otro vehículo, le disparó al ladrón  y huyó, reportó la Policía. Muchas veces  un hecho de  fleteo,  termina en homicidio:   Rafael López Rojas, 39 años,  mensajero de una  empresa  que  al parecer portaba  dinero, fue atacado a bala el mismo día. El agresor  huyó en la   moto  HVR 37A, que  abandonó en la Avenida Tercera Norte y  se fugó en taxi. Lea también: Pese a medidas para contrarrestar robo de celulares, este delito aumentó en Cali. Como él, murieron  el abogado Alaín Mina, hijo del periodista Álvaro Miguel Mina, hace un  año por robarle la moto. El médico oftalmólogo Carlos Felipe Betancourt, en 2011, luego de retirar millón  y medio de pesos de un cajero. El  exprotagonista de novela, Juan Pablo Becerra, y hermano del nadador Camilo Becerra, por fleteo, en 2009.   No obstante,  las autoridades insisten en la disminución del accionar delictivo: Si las denuncias por robo callejero en 2015 sumaron 5231, bajaron 13 %, porque  en  el mismo lapso de 2014, fueron 5984.El general Hoover Penilla, comandante de la Policía Metropolitana de Cali,  destaca  que este año van 162 denuncias por fleteo, cuando en el mismo periodo de 2014 fueron 314. Es decir, un 47 % menos. Pero le preocupa que cada vez se comete el delito con más violencia. Como el de Viera. El traumatólogo  Flórez analiza  que el trauma  raquidomedular es hoy más frecuente porque, si hace 30 años se usaba el arma cortopunzante, hoy impera  el arma de fuego. “En eso nos parecemos cada vez más a los países desarrollados, los  ladrones se han actualizado y utilizan armas más modernas para ejercer su profesión”, ironiza. Pero el atraco callejero se pasea por las vías, sin pudor. Cada habitante de Cali conoce una historia de un familiar, amigo o conocido que ha sido víctima  de este problema. Una docente de la Universidad del Valle, que salió viva para contarlo, dice que  hace un mes se fue caminando hasta Jardín Plaza. Al cruzar la avenida, Calle 16, se le acercó una pareja en moto y  con insultos del hombre y amenazas de la parrillera,  que iba armada, le robaron su celular. Pero cuando les contó  a amigos y compañeros, coincidieron en que se trataba de  ‘el gordo y la gorda’, una pareja que es el azote de la Avenida Pasoancho, Unicentro, La Guadalupe, El Ingenio, Jardín Plaza, El Caney, haciendo de este un corredor muy peligroso. A una amiga le habían robado el celular, el portátil y un instrumento musical.  Otro amigo dice que la pareja viene robando  allí hace siete años. “Se cebaron en ese sector, a varios conocidos  los han atracado, pero ellos deben estar muriéndose de la risa por la impunidad de la que gozan”, declaró a  El País. El investigador de la Fiscalía no cree que sean los mismos. “En siete años, ya los hubiésemos identificado con las cámaras, alguien nos habría hecho un retrato hablado y los habríamos  capturado, o alguien los habría matado ya, por la tendencia de la gente a defenderse, que mencionamos”, argumenta. Otro agente de la Fiscalía sostiene que los ladrones no discriminan a la hora de atracar. El hombre capturado en la estación del MÍO, llevaba escopolamina, un cuchillo y dos destornilladores para actuar según las circunstancias. “El ladrón  roba lo que le aparezca”, explicó. Y aunque no ha encontrado picos en las modalidades de atraco, puede prever tendencias. Por ejemplo, advierte que el robo de autos puede ir en alza. La razón es simple: el dólar está alto y los repuestos se van a poner más caros. Pero lo que le parece más indignante es que la ciudadanía no denuncie. Él está seguro de que los vecinos de los delincuentes que balearon a Alexis Viera, o a cualquier ciudadano otro día, saben quiénes fueron, pero se quedan callados. “Si no es que toda la cuadra se dedica a lo mismo”, comenta el investigador. La mejor recomendación: denunciar, porque así es como los agentes pueden actuar, y no capturar a un ladrón, sino desestructurar una banda,  tal como ellas despiezan un carro robado, y sumarles penas por diversos procesos.  En 2014 desmantelaron 14 estructuras, este año van 5. “Cuando se da el golpe, se siente que el delito baja”, sentencia. Pero pronto vuelven a ser reemplazadas. La delincuencia también tiene suplentes que pasan a ser titulares. Y causan tanto daño como el que sufrió Viera u otros ciudadanos que se juegan el partido de la vida para sobrevivir a los atracadores. Bandas desarticuladasLos Fantasmas:  17 capturados en junio, delinquían en las comunas 2, 17 y 19. Vivían en ‘la busculver’, una calle de Siloé. Abrían vehículos y si había una billetera,  clonaban  tarjetas y las volvían a dejar allí. A los dos horas ya habían hecho transacciones con ellas. Los Mágicos:  Cubrían Cali (comunas 2, 5, 17 y 19), Jamundí y Popayán. 16 capturados.Los Indios RX:  Dedicados al robo de motos por encargo y las vendían en zonas apartadas donde el Estado tiene dificultad para llegar. Los Golú:  Diez personas dedicadas al robo de motos, con violencia. Su área de afectación eran la comuna 6 y el barrio Marroquín. El cabecilla era de apellidos Golú Carabalí y estaba integrada por dos mujeres.  Los Gatos:  Siete integrantes capturados en 2014, enfocados en robo de motos por modalidad de halado.  Los Richard y Los Isleros,  entre otras.ConsejosLas autoridades aconsejan pedir el acompaña- miento de la  Policía para  retirar sumas grandes de dinero. También evitar comentar en sitios públicos o de desconocidos la transacción que va a hacer. Asobancaria  recomienda hacer transferencias electrónicas.

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