¿Qué explica el incremento de la violencia en la zona rural de Cali?

¿Qué explica el incremento de la violencia en la zona rural de Cali?

Junio 23, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Qué explica el incremento de la violencia en la zona rural de Cali?

Grupos de carabineros incrementarán patrullajes en la zona rural de la capital del Valle, lo mismo que unidades de la Unipol provenientes de Bogotá, según anunciaron las autoridades.

Bandas estarían migrando a corregimientos para evadir a las autoridades. Entre enero y mayo iban 52 asesinatos.

Las estadísticas de violencia e inseguridad en la zona rural de Cali se han incrementando. Entre el 1 de enero y el pasado 14 de mayo, la Policía registró 52 asesinatos en la zona rural, 16 más que en el mismo periodo del año anterior. “43 de los homicidios se cometieron con armas de fuego, ocho con arma blanca y uno por un golpe de un objeto contundente”, dice el informe.Algunas de las zonas rurales más inseguras son las atravesadas por ríos turísticos. “Las áreas en las cuales hay actividad turística popular y de veraneo por la asidua visita a los ríos, adquieren mayor riesgo de violencia. Hay tres claros ejemplos: hemos detectado situaciones de inseguridad en La Buitrera, donde el río Meléndez es muy visitado.También se han generado hechos de inseguridad en la vía a La Reforma, lo mismo que en La Sirena. Y hay algunas zonas de riesgo en Pance”, asegura Jesús Darío González, coordinador del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de la ciudad. Sin embargo, los corregimientos de Golondrinas y Montebello, al norte de Cali, son los que más registran homicidios. A finales de abril pasado, incluso, la Policía desarticuló una banda de secuestradores en Montebello que entre su arsenal tenía una ametralladora UZI. En Golondrinas, un habitante que pidió la reserva de su identidad denunció que en su sector hay grupos armados que se están disputando el microtráfico de drogas con bandas de Montebello.Eso podría explicar los asesinatos que ocurrieron en Golondrinas a inicios de año. En el primer hecho, un hombre murió y otro más que quedó herido, terminó en una silla de ruedas y decidió irse de la ciudad. En un segundo hecho, mataron a tres personas cuando salían de un billar. Una mujer que pidió la reserva de su identidad aseguró que hay zonas de Golondrinas donde la gente prefiere no salir de noche, “sobre todo los que viven lejos del CAI móvil que ubicó la Policía después de los asesinatos. La carretera para llegar al corregimiento es muy peligrosa. No hay alumbrado público y eso lo aprovechan para atracar a la gente”. Jesús Darío González, coordinador del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis, teme que en Golondrinas y en Montebello, se esté presentando una especie de “limpieza social”. “Los asesinatos en estos dos corregimientos son sobre todo de jóvenes. Y al corregimiento de El Hormiguero se le debería prestar mucha atención. Hay presencia de ciertos actores armados que aún no podría mencionar con nombre propio pero que están generando situaciones de violencia. Estamos haciendo un seguimiento de la situación”. Algunos caminos de El Hormiguero, asegura la Policía, están siendo utilizados como corredores para el tráfico de marihuana. El corregimiento está ubicado al sureste de la ciudad en límites del municipio de Candelaria. De otro lado, en la vía al mar, entre el kilómetro 18 y el 30, la inteligencia de la Policía detectó grupos armados ilegales que se dedican al secuestro express: retienen a una persona por un período de tiempo corto (horas o algunos días) y a cambio de su libertad exigen dinero. “Efectivamente hay algunos sectores, fincas rurales del kilómetro 18 de la vía al mar sobre todo, donde grupos armados estudian los horarios de llegada de los dueños de las fincas para cometer esta modalidad de secuestro. No tenemos cifras o denuncias exactas de ciudadanos, pero sí tenemos la información que hay grupos al margen de la ley en ese sector cometiendo este delito. Ya hemos hecho desplazamientos a la zona con unos grupos de la Policía, que se dedican a patrullar zonas rurales. Lo estamos haciendo desde el kilómetro 18, casi hasta el 30”, dice el coronel William Sánchez, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Cali. En la misma zona, tropas del Batallón de Alta Montaña Rodrigo Lloreda Caicedo y la Policía Valle capturaron a cinco integrantes de la banda ‘los Unidos’ que según el Coronel Alcides Pareja, se dedica a hurtar fincas. ¿Qué explica este inusitado incremento de la inseguridad en la zona rural de Cali?Escondite de bandasEl coronel William Sánchez, comandante operativo de la Policía, tiene una teoría: “el incremento de los homicidios y los hechos de violencia en el área rural obedece a que en la medida en que estamos haciendo presión, desarticulando y asediando bandas delincuenciales en las áreas urbanas, estas obviamente tratan de trasladarse a áreas rurales para evadir la presión q y de paso establecer líneas de microtráfico de drogas en estas áreas. Estamos hablando de bandas que operan en algunos barrios de Cali que están contiguos a zonas rurales como Terrón Colorado”.La zona rural de la ciudad, que comprende 15 corregimientos y 103 veredas, funciona como guarida perfecta para delincuentes perseguidos. En ese territorio tan extenso y poblado de manera dispersa, las autoridades no alcanzan a hacer una cobertura total, presencia permanente, lo que también podría explicar el incremento de la violencia. La movilidad es otra de las problemáticas de las autoridades para garantizar la seguridad. “La zona rural de la ciudad es un territorio muy grande, hay muchos caminos veredales y eso no permite la cobertura total de la Policía, que aunque hacemos patrullajes, no los hacemos con la misma dinámica del delincuente. De ahí que necesitamos el apoyo de la ciudadanía. Una de las sugerencias que le hago a los habitantes de la zona rural - propietarios de fincas, balnearios, restaurantes - es la conformación de una red para tener con nosotros una comunicación permanente. Es una de las maneras en que podríamos mejorar nuestra capacidad de reacción ante cualquier delito”, dice el coronel William Sánchez. Precisamente, para conjurar los problemas de movilidad e incrementar la capacidad de respuesta de las autoridades en la zona rural, la Secretaría de Gobierno de Cali dotó a la Policía de camionetas 4 x 4 y motocicletas. Los nuevos vehículos están siendo utilizados en La Vorágine, Montebello, El Saladito, Felidia, La Elvira y Navarro. También, ante el aumento de los homicidios, la Policía decidió incrementar el personal en algunas de las subestaciones que prestan seguridad en los corregimientos, aunque la institución no reveló el número de agentes que cuidan la zona rural argumentando motivos de seguridad.Otras de las medidas tomadas es el incremento de los apoyos para el patrullaje rural por parte de grupos como carabineros y Unipol, “que vienen desde Bogotá para reforzar el personal e intentar garantizar la seguridad en la zona rural. Y especialmente los fines de semana estamos montando dispositivos especiales para prestar la vigilancia, sobre todo en La Buitrera y zonas aledañas del río Meléndez. En algunos balnearios, incluso, también estamos haciendo presencia”, dice el coronel Sánchez. Se trata de medidas que aunque son necesarias, para algunos expertos en seguridad quizá no son suficientes. “En la zona rural de Cali hay muy poca presencia del Estado y esa también es una de las razones que explican la inseguridad que se viene presentando. Se requiere poner en marcha una política integral de lo rural para asuntos de convivencia, justicia, resolución de conflictos”, dice Jesús Darío González, del Observatorio de la Arquidiócesis.Katherine Aguirre, consultora en asuntos de seguridad e investigadora del Instituto Igarapé de Brasil, agrega que la seguridad urbana y rural debe concebirse de manera integral y diferenciada. “Cali tiene una política de seguridad clara, con unas estrategias, unos indicadores, pero al parecer la política de la seguridad de la zona rural se ha dejado al margen. El llamado, entonces, es que la ciudad cuente con una política de seguridad diferenciada, que aborde los factores causales de la violencia en las zonas rurales, que son diferentes a los factores causales de la violencia en las dinámicas urbanas. En el área rural, la propiedad de la tierra es uno de esos factores causales de violencia. Los problemas de convivencia son diferentes”.

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