“Que Dios les dé sabiduría a quienes toman decisiones”: esposa del general Alzate

Noviembre 19, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Olga Lucía Criollo y Colprensa
“Que Dios les dé sabiduría a quienes toman decisiones”: esposa del general Alzate

La esposa del general Rubén Darío Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Titán, Claudia Farfán.

Que respeten la vida de su esposo, el general Rubén Darío Alzate, le pide Claudia Farfán a la guerrilla de las Farc. Entrevista.

La noticia del secuestro de su esposo, con quien había hablado pocas horas antes por teléfono, la recibió justo cuando iba a ingresar a la capilla del Canton Norte del Ejército en Bogotá, donde vive con su hijo. Estaba sola y su única reacción fue entrar y pedirle al sacerdote que oficiara la misa por el general Rubén Darío Alzate, quien no solo es el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, sino el hombre al que la une un matrimonio de más de 20 años y el padre de sus dos hijos.Y esa es la misma actitud que ha mantenido desde entonces: pedirles a todos los colombianos que hagan una cadena de oración “para que tanto Rubén como todos los demás secuestrados del país puedan volver pronto al lado de sus familias”.De las circunstancias en las que se produjo el secuestro prefiere no hablar -yo toda la vida he estado en el medio militar y sé que todo no lo pueden decir por seguridad-, pero no duda ni por un segundo de la integridad y la rectitud de su esposo ni del empeño con el que había asumido su tarea en el Chocó.Tampoco quiere pensar en cuánto puede durar la pesadilla que desde hace tres días vive su familia: “Yo vivo el día a día, me levanto, rezo, tengo toda la fe del mundo, agradezco a todos por el apoyo y tengo muchas esperanzas y así cada día, sino, enloquezco”. Sin embargo, cuando el dolor traiciona su ecuanimidad ruega porque la guerrilla de las Farc entienda que “nosotros, los colombianos, no nos merecemos todo esto que estamos pasando. Recapaciten, piensen que si seguimos en esta actitud no vamos a llegar a ninguna parte”. ¿Cuándo fue la última vez que vio a su esposo?La semana pasada, que vino a una reunión a Bogotá. Salimos a comer y al otro día se fue otra vez para Quibdó. Y el domingo hablamos por teléfono al mediodía, poco antes del hecho. Siempre estábamos en contacto para saber el uno del otro. ¿Cómo se dio cuenta del secuestro el domingo pasado?Me llamó el segundo comandante del Ejército, el general Maldonado. Estaba sola e iba entrar a misa, pero desde ese momento me he sentido muy acompañada y he sentido un gran apoyo, especialmente de mi familia, de la institución, del país entero y de los medios de comunicación.¿Cómo define al general Rubén Darío Alzate? Es un hombre muy especial, un oficial íntegro y muy recto, pero sobre todo es un ser humano maravilloso. Un papá muy divertido. Es una persona muy especial, con muchos valores.¿Sintió temor por la vida de él cuando lo trasladaron al departamento del Chocó?Eso fue en diciembre del año pasado, cuando lo encargaron de la Fuerza de Tarea allá en Chocó, adonde yo no podía ir a vivir, pero él ha estado en muchos sitios de riesgos, como casi todos los militares, y casi todo el país es de alto riesgo, así que nunca me imaginé que algo así de terrible pudiera pasar. ¿Cuánto tiempo cree que su esposo va a durar en poder de la guerrilla?Yo vivo el día a día. Me levanto, rezo, tengo toda la fe del mundo y tengo muchas esperanzas y así cada día, sino enloquezco... Lo único que me mantiene fuerte es la fe tan grande que tengo en que todo va a salir bien, la compañía que tengo y el apoyo de mis hijos y mi familia.¿Y está enterada de los operativos que se están haciendo en la zona del secuestro?Yo confío plenamente en los militares, en las Fuerzas Armadas, en que están haciendo lo que tienen qué hacer y tomando las decisiones que tienen que tomar. Lo único que yo hago es orar para que se tomen las mejores decisiones y él salga de allá lo más pronto posible, sano y salvo, al igual que las otras personas que se llevaron con él. ¿Qué mensaje les manda a los captores de su esposo?Que respeten su vida, que lo liberen pronto, que respeten la carrera militar de mi esposo, el trabajo que estaba haciendo en el Chocó y la vida de todos los secuestrados, porque no es justo que ninguna familia colombiana viva esta situación tan triste y tan dolorosa. Nosotros, los colombianos, no nos merecemos todo esto que estamos pasando, recapaciten, piensen que si seguimos en esta actitud no vamos a llegar a ninguna parte. ¿Qué opinión le merece la decisión presidencial de suspender el proceso de paz?Lo que he dicho es que yo recurro a Dios, le pido que les dé sabiduría a las personas que tienen que tomar decisiones, para que tomen las que él les ilumine.¿Pero antes de este hecho usted estaba de acuerdo con los diálogos entre el Gobierno y la guerrilla? Lo único que yo digo es que todos merecemos vivir en un país en paz, ese es el ideal, como en otros países, donde sus habitantes están tranquilos y hay calidad de vida, eso es lo que nos merecemos los colombianos, con un país tan bonito como este.¿Usted sabe qué tareas específicas venía adelantando su esposo en el Chocó? Él es el Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta, entonces tenía las tareas específicas de ese cargo, sus responsabilidades militares y estaba muy interesado en una agenda que venía desarrollando con el Gobernador y la Alcaldesa de Quibdó para impulsar el desarrollo del departamento del Chocó.¿El presidente Juan Manuel Santos se ha comunicado con usted? No. El Ministro de Defensa me llamó el domingo para contarme que iba a dar una rueda de prensa.¿Cómo ha asumido la situación su hija, quien estudia en Estados Unidos?Ella llega esta noche (martes) al país y, por fortuna, la universidad le ha dado todo el respaldo para que esté en Colombia el tiempo que sea necesario.

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