Psiquiatras explican por qué hay padres que asesinan a sus hijos

Psiquiatras explican por qué hay padres que asesinan a sus hijos

Marzo 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Suárez Pérez, reportero de El País
Psiquiatras explican por qué hay padres que asesinan a sus hijos

En los últimos cinco años 45 menores han muerto por ataques de sus progenitores. El País reconstruye el hecho de un hombre que mató a su hija.

Ramón, de 50 años, fue detenido en un cañaduzal de Jamundí el pasado 14 de febrero. Hoy permanece en la cárcel luego de ser señalado por la Fiscalía como el presunto asesino de su hija de 22 meses de nacida .Lorena Figueroa, madre de la menor, comenta que los golpes, las amenazas de muerte y las intimidaciones obscenas nunca fueron suficientes para que pensar algún día que su ex compañero sentimental se convertiría en un asesino.La mujer de 20 años reclama que el hombre “nunca más salga de la cárcel, no lo quiero ver más. Todavía me llama desde la cárcel y me dice que va a venir hasta Bogotá a matarme”.Lorena le exige a las autoridades que pongan más atención a las denuncias por las víctimas del maltrato: “El miércoles pasado un hombre trató de envenenar a su bebé en Cali. Eso es casi lo mismo que me pasó a mí. A otras personas les va a pasar lo mismo”.Las estadísticas de la senadora Gilma Jiménez, indican que el asesinato de Clara es el segundo filicidio contra un menor de edad -homicidio de un hijo por parte de sus padres- que se comete en el país este año. Las cifras agregan que desde el 2007, 45 niños han sido asesinados por sus progenitores.Para el psiquiatra Óscar Díaz y la psicóloga Inés Valencia, estos hechos son cometidos por padres que ven a sus hijos como instrumentos para presionar la “reconciliación” de la pareja, cuando uno de los cónyuges no tiene el dinero para sostener los pequeños o no desean el nacimiento de la víctima.Huyendo del maltratoFigueroa recuerda que el 5 de noviembre se separó de Ramón. Escapó hacia la casa de sus padres con Clara y su otro hijo de 3 años. La mujer explica que no resistió los maltratos de su ex pareja. “Me cansé de que me pegara con lo que encontrara, y también trataba mal a la niña y a mi hijo, que no era hijo de él. Yo nunca lo denuncié porque cuando me pegaba me dejaba encerrada en la casa hasta quince días y cuando podía salir ya no tenía marcas, no tenía pruebas”.Ramón, al parecer violentaba a su familia en el momento en que regresaba a casa. Lorena manifiesta que todavía no sabe cuáles eran sus motivos. “No puedo decir que era un borracho, él era violento en sano juicio, era muy celoso”.La mamá de Clara cuenta que durante los dos años y medio que vivieron juntos siempre había una discusión antes de los golpes, “él siempre llegaba diciendo: -¿Usted con quién estuvo?-¿Cómo así que con quién estuve? Estuve con los niños.-Es que yo sé que usted tiene amantes.-Hombre cómo voy a tener un amante si vivo encerrada, explíquese.-Eso es que ya tienen duplicado de las llaves”.Amenazas que fueron ciertasDesde el día de su separación, los golpes que recibió Figueroa cambiaron por amenazas de muerte.“Él empezó a mandarme gente a amenazarme, también le dijo cosas a mi mamá. En Facebook publicó que yo trabajaba como prostituta. Eso lo hacía porque yo no le dejaba ver a la niña y me demandó. Él supuestamente quería tener el permiso para darle la alimentación a los niños”, recuerda Lorena. El 30 de enero Ramón recibió la custodia de la menor. Podía verla los fines de semana, cada 15 días. “Yo no había puesto las denuncias y no había pruebas de maltrato. Para la psicóloga no fueron suficientes los mensajes de Internet”, expresa Lorena.El domingo 12 de febrero fue el primer día en que Ramón pudo volver a tener a su hija. En la tarde había viajado al parecer a Cali sin el permiso de la madre.El hombre comenzó a enviar mensajes de texto a Lorena diciéndole: “Me estás pagando lo que me hiciste, ja ja ja”; “Estas sufriendo???”.Entre las 8:30 p.m. y las 9:00 p.m. el hombre la llamó. “Me dijo despídase de la niña, que ella se va a morir conmigo. Yo le pedí que perdonara a la niña. Le rogué: le dije que me iba a vivir con él. Me repondió: ‘Estoy en mi tierra y aquí nos vamos a morir los dos’. Y me pasó a la niña. Ella me dijo: ‘Chao mami’”.La víctima vulnerable e indefensaLa psicóloga clínica Inés Valencia, especialista en terapia de familia del Centro Médico Imbanaco, explica algunos hechos relacionados con el filicidio:*Instrumentos. “Los niños son utilizados en ese caso como un instrumento de venganza en contra de la persona que quieren agredir. Quieren hallar una forma más violenta para causar un impacto más contundente. Ellos ven que el agredido ha logrado trascender y continuar a pesar de la violencia, y busca el instrumento más fuerte para hacerle daño: su hijo. En esa relación de poder, el sociópata ve a una víctima vulnerable e indefensa y que no va a hacer nada”.*Evitar la culpa. “El suicidio tiene que ver con no tener que asumir ante otras personas la responsabilidad de sus propios actos, después de lo que ocurrió ven que las consecuencias van a ser muy graves. También está relacionado con una premeditación, anticipan las consecuencias y ven en esto una manera de evitarlo”.Primero la pareja, los hijos estorbanEl psiquiatra forense Óscar Díaz se refiere al comportamiento de un filicida y a las características de su entorno:*Situaciones. “Se presenta cuando: hay venganza contra el otro padre a través de la eliminación de los hijos; la situación económica recae sobre uno de los progenitores, los hijos se convierten en una carga y lo que hacen es asesinarlos; en la psicósis postparto frecuentemente se mata o se abandona a ese recién nacido que es usado para ‘retener’ al otro”. *Pérdida. “En el caso del hombre que envenenó a la niña (el míercoles pasado) es muy claro, que esto ronda por la pérdida de la custodia de la niña, eso se traduce en que lo más dificil es perder a la compañera”. *Dependencia. “Como Ramón*, no son tanto personas celosas, sino que se vuelven posesivas porque en el fondo son solas y dependen de otros. Ellso ven la pareja como alguien que les ‘copia’ y se consideran propietarios del otro”. *Omisión. “Si la madre deja que el padrastro mate a sus hijos, es porque ve a los pequeños como un estorbo para retener a la pareja”.

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