Preocupación por los crímenes de odio e intolerancia ocurridos en América

Preocupación por los crímenes de odio e intolerancia ocurridos en América

Abril 14, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee | Corresponsal de El País Argentina
Preocupación por los crímenes de odio e intolerancia ocurridos en América

Crimen. Durante la despedida del joven homosexual Daniel Zamudio, asesinado en Chile en marzo pasado por una banda de skin heads, miembros de organizaciones de derechos humanos pidieron justicia.

Los asesinatos en Chile de un caleño y un homosexual evidenciaron la intolerancia. Hacia el sur del continente viajan en especial peruanos, bolivianos y paraguayos.

El viaje de Wilson Alberto Quintero a Chile terminó con su vida. Su crimen fue responder a los insultos racistas de un grupo mientras viajaba en un bus, razón por la cual recibió una puñalada. La trágica suerte del taxista caleño, y el asesinato, a fines de marzo, del joven gay Daniel Zamudio a manos de una banda de skin heads, pusieron en evidencia la discriminación y la intolerancia social, étnica, y sexual cotidiana que se está presentado en América Latina.Johny Sánchez, tío del taxista caleño, relató que ellos iban en un bus acompañados de otros tres pasajeros y el conductor. Dos de los ocupantes “nos gritaban ‘negro contra tu madre’, ‘este país es de nosotros’”. Agregó que cuando descendieron del bus, los dos chilenos siguieron atacandolos con palabras. Escuchaba a sus espaldas las ofensas de los chilenos. Luego escuchó a su sobrino que le gritaba “¡me chuzaron, tío! ¡me chuzaron!”.Así como Wilson, millones de latinoamericanos se van de sus países buscando una vida mejor. Hacia el sur del continente viajan en especial peruanos, bolivianos y paraguayos.En Argentina y Chile, que se construyeron gracias a la inmigración europea, la nueva migración proveniente del norte choca con el dominio blanco. En Chile, el Comité de Refugiados Peruanos denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la expulsión sistemática de extranjeros, en especial de ciudadanos de ese país, sin ninguna explicación ni razón legal.Néstor Cohen, profesor de sociología de la Universidad de Buenos Aires, dijo que “en Argentina, posiblemente en Chile y sobretodo en el Cono Sur, hay una problemática discriminatoria frente a los inmigrantes. Son situaciones no resueltas, que se generan en Latinoamérica y que están muy ligadas a coyunturas económicas, a crisis”.En Argentina, se calcula que hay 200.000 bolivianos en los talleres textiles de barrios como el bajo Flores, en la Capital, donde las mujeres duermen con los niños al lado de las máquinas, y no pueden huir porque les retienen los documentos y el sueldo. La problemática se destapó cuando se incendió un taller, en plena capital porteña, y murieron seis personas, de los cuales cinco eran niños.“Al resultar evidentes en los inmigrantes recientes rasgos étnicos y culturales que difieren de la matriz cultural, vivenciada como propia”, los ven extraños y diferentes, “enemigos que generan ansiedad y miedo”, dice la socióloga Ana María Carballude. “Además, intuyen que esta nueva corriente es portadora de retroceso, ya que la vinculan indefectiblemente con pobreza, sentimiento contrapuesto a la vivencia que provocan las primeras inmigraciones, que se asocian, con fuerza, a la idea de resultar portadoras de progreso y bienestar”, es decir, “se las vincula a civilización”.Discriminación sexualEl asesinato del joven homosexual Daniel Zamudio, de 24 años, por un por un grupo de neonazis a principios de marzo, sacudió a la sociedad chilena: le arrancaron parte de una oreja, le marcaron el cuerpo con símbolos neonazis, le dejaron caer una gran piedra sobre el estómago y sus piernas e hicieron palanca con ellas hasta que sus huesos sonaron y la fracturaron.La brutalidad del acto llevó al Congreso a aprobar una ley que sanciona por primera vez la discriminación por orientación sexual, religiosa, de raza, etnia, nacionalidad, situación socioeconómica, idioma, ideología u opinión política.“El caso de Zamudio y de los skin heads no pasa por la diferencia étnica, sino porque la diversidad no es aceptada en ninguna perspectiva. Para los skin heads lo diferente es vivido como enemigo, que debe ser destruido. No soportan las diferencias, son tratamientos fachistas, nazis, absolutamente repudiables” dice Cohen.

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