Preocupación en Cartago por aumento desmedido en casos de homicidio

Julio 19, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Cartago
Preocupación en Cartago por aumento desmedido en casos de homicidio

Cerca de 18 efectivos se han sumado a los cuerpos de Inteligencia y a los operativos que la Policía ha realizado en Cartago en el 2012.

Casi 20 homicidios más se han registrado en la Villa de Robledo este año, en comparación con las cifras del primer semestre del 2011. ¿Qué está pasando? Autoridades anuncian medidas. Radiografía.

Nueve balas impactaron el cuerpo de Hernando Alberto Grajales, mientras transitaba por el barrio Santa María el pasado martes 10 de julio. La sevicia con la que fue cometido el hecho acabó con los sueños de este cartagüeño de 46 años de edad, quien no pudo ser salvado por los galenos tras llegar al Hospital Departamental.En este caso, como en las otras 49 muertes violentas que se han perpetrado en la Villa de Robledo en lo que va corrido del 2012, nadie vio ni escuchó nada. Los homicidas siguen en el anonimato, mientras las autoridades, en su esfuerzo por disminuir la escabrosa cifra, buscan soluciones a corto plazo.La preocupación no es injustificada si se tiene en cuenta que este año el municipio registra 17 casos más que el primer semestre del 2011, según cifras del Observatorio Departamental de Violencia con corte al pasado 9 de julio.Y aunque la ciudad todavía no está entre las localidades del Valle del Cauca que registran tasas de homicidios extremas, sí se ubica entre las primeras cuatro poblaciones que aportan el mayor porcentaje de muertes violentas al departamento (ver gráfico).A nivel del Norte, Cartago también está entre las localidades con incrementos significativos de hechos de sangre, seguida solo de Alcalá y Obando, cada una con un asesinato más que el año anterior.Al respecto, el director del Observatorio Departamental de Prevención y Control de Violencia, Gustavo Rivera, explicó que los estudios han determinado que gran parte de estas muertes están relacionadas con ajustes de cuentas.“Se habla de venganzas, extorsión y pelea por el negocio del microtráfico, en la ciudad no se dice, por ejemplo, de intolerancia entre ciudadanos o vecinos”, agregó.Según el experto, la disputa por el territorio es uno de los detonantes del incremento en las cifras de homicidios: “Al no estar las cabezas de las bandas criminales que operan en el municipio, los delincuentes están trabajando para reacomodar las fichas, esto es como una hiedra con mil raíces”.A su vez, el obispo de la Diócesis de Cartago, monseñor Alejandro Castaño Arbeláez, señaló que ha denunciado en varias ocasiones los hechos de violencia en los municipios del norte del Valle y afirmó que la comunidad le ha reiterado esa misma hipótesis.“Rechazo las acciones criminales y más contra la vida de los jóvenes. Es doloroso que se estén encaminando por la violencia llevados por el dinero”, resaltó el Obispo.Esa afirmación fue apoyada por el coronel Nelson Ramírez, comandante de la Policía Valle, quien tras su visita a la Villa de Robledo indicó que “los problemas que hemos tenido en varios municipios del Norte, entre ellos Cartago, obedece a la retaliación entre bandas criminales por el control territorial”.También hizo referencia a que al lado de las llamadas ‘bacrim’ está operando la delincuencia común, que para el caso de esta población “está relacionada con el hurto e incluso hay casos de extorsiones que el Gaula ya está investigando”.Agregó que se ha aumentado el pie de fuerza en la localidad y que se ha fortalecido la estrategia de vigilancia por cuadrantes, ya que actualmente operan cuatro, pero se espera que para finales del año funcionen siete.“Hay un grupo de escuadrón móvil de carabineros y de grupos especiales de inteligencia para reforzar la seguridad y atacar los focos delictivos”, indicó el Comandante de la Policía Departamental.Pese a las estrategias emprendidas por las autoridades, los ciudadanos se muestran inconformes con las medidas adoptadas, tales como la restricción al parrillero hombre o el toque de queda a menores de edad.Luis Ángel Duque, representante de la Comuna 3 (donde se han registrado algunos asesinatos), indicó que “la Policía al principio del año hizo presencia, pero luego no y la gente se siente inconforme”.En ese sentido, la comunidad solicitó la ubicación de un CAI en un sitio estratégico para la entrada y salida de la zona. “Esa sería una buena forma de reducir los homicidios”, aseguró el líder comunal.Por su parte, Jesús Mario Corrales, defensor de los derechos humanos en Cartago, sostuvo que “las cifras no corresponden a las declaraciones que dan las autoridades en Cali, ellos dicen que aquí no está pasando nada”.Añadió que “lo primero que deben hacer es restringir el porte de armas, de poco sirve que la gente no ande en moto, si a pie o en bicicleta también van los sicarios. De igual forma es necesario el aumento en el pie de fuerza, dos policías en una moto no pueden hacer nada”.Mientras las familias de las víctimas guardan silencio, quizá por temor o porque desconocen los móviles de los hechos, algunas organizaciones de jóvenes impulsan ideas para contrarrestar las estadísticas de la violencia.Uno de ellos es el Consejo Municipal de Juventud, que busca educar a los muchachos desde la escuela en la prevención de la delincuencia.“En otras ciudades funciona el programa de escuelas contra el delito y ha dado buenos resultados, la proyección es lograr hacerlo en Cartago, pero para eso se necesita la decidida participación de las autoridades y la Administración Municipal”, afirmó su presidente Julián Enrique Rojas.Y es que muchos parecen estar de acuerdo en que la corresponsabilidad puede ser una buena estrategia para contrarrestar la violencia que hoy alimenta el estigma que por años ha ‘cargado en sus hombros’ la Villa de Robledo.

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