¿Por qué Alfonso Cano terminó su historia en un paraje cerca de Cali?

¿Por qué Alfonso Cano terminó su historia en un paraje cerca de Cali?

Noviembre 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra - Editora Judicial de El País
¿Por qué Alfonso Cano terminó su historia en un paraje cerca de Cali?

Fotografía cedida por el Ministerio de Defensa de Colombia en las primeras horas de este sábado, donde se muestra el cadáver de alias Alfonso Cano, el máximo dirigente de las Farc.

Muchos colombianos se preguntan cómo es que el máximo líder de las Farc salió de la zona estratégica que siempre lo protegió y terminó en el Cauca? El País reconstruyó la historia de su ruta desde el Cañón de las Hermosas hasta Suárez.

El frío que taladraba los huesos, la neblina que cubría las huellas de sus pasos y una altura de 3.500 metros sobre el nivel del mar, convirtieron al Cañón de las Hermosas, en plena cordillera Central, en el santuario donde se refugió durante décadas Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, que en el 2008 asumió como máximo jefe de las Farc. En febrero de ese año un grupo de más de 2.000 hombres, con un entrenamiento especial, empezaron a copar el páramo. Arriba, donde se escondía Cano, casi no llegaban los helicópteros, el clima era un enemigo tan impredecible como las Farc. “Algunos soldados tuvieron que ser evacuados por hipotermia y otros se enfermaron de neumonía”, dijo una fuente que conoce la zona. “Hubo una época en que teníamos combates casi a diario”, explicó uno de los oficiales del Ejército que en ese momento hacían parte de las operaciones. Mientras los militares irrumpían por tierra hacia la guarida del jefe de las Farc, constantemente se realizaban bombardeos a campamentos de sus anillos de seguridad. Un año después del inicio de la persecución a Cano se decide aumentar la presión contra el máximo jefe de las Farc y contra los miembros del Comando Conjunto Central, quienes eran su bastión. Lo cuidaban once estructuras conformadas por 285 hombres. Es así como el 20 de abril se oficializa la creación de la Fuerza de Tarea del Sur del Tolima, cuyo objetivo es cazar a Cano. Pero la estrategia sufre un duro revés con la muerte en un accidente aéreo del jefe de esta fuerza, el general Fernando Joya Duarte, quien perdió la vida junto con otros seis militares, entre ellos dos coroneles del Ejército, cuando el helicóptero en el que viajaban chocó contra otro al salir del Batallón Caicedo del municipio del Chaparral, en el Tolima. Luego de la muerte de Joya fue nombrado como nuevo comandante el general Guillermo Arturo Suárez. Este grupo tenía inicialmente el control de los municipios del sur del Tolima; Florida y Pradera, en el Valle, y la parte montañosa de las poblaciones del norte del Cauca. Estaba conformado por dos brigadas móviles con cuatro mil hombres. Con el cerco de la Fuerza de Tarea y de los hombres de la Quinta División empezaron a caer los alfiles de Cano. Los primeros golpes vinieron con las capturas o muertes de personas cercanas al cabecilla. En octubre del 2009, se hizo un primer bombardeo, en el que murió el comandante de la Compañía Manuelita Sáenz. Luego falleció Magaly Grannobles, alias ‘Marleny Rondón’ o ‘Mayerly’, de la columna móvil Héroes de Marquetalia y encargada de uno de los anillos de seguridad del jefe guerrillero. En la acción contra ‘Mayerli’ se encontraron documentos de la seguridad del jefe guerrillero: un computador portátil, un disco duro extraíble y los cuadernos de la guerrillera donde estaban los datos de rutas y detalles de como se abastecía el jefe guerrillero de alimentos y medicamentos. El cerco contra Cano se cerraba en la Cordillera Central. Y cada vez la ofensiva era mayor. Se multiplicaban los uniformados que lo perseguían. En esa ‘cacería’ participan entonces cerca de 10.500 hombres del Ejército: miembros del Comando Operativo No. 3 (perteneciente al Comando Conjunto Pacífico) y la Fuerza de Tarea del Sur del Tolima, realizaban operaciones constantes en la parte alta de la cordillera. “Fue un proceso similar al que se vivió con la Fuerza de Tarea Omega (que capturó al ‘Mono Jojoy’). Nosotros golpeamos sus anillos de seguridad y les quitamos sus apoyos logísticos para que se muevan o cometan errores y así los grupos e inteligencia los ubiquen”, explicó hace un año el general Jairo Antonio Herazo, en ese momento jefe del Comando Conjunto Pacífico. El general Guillermo Suárez, comandante de la Fuerza de Tarea del Sur del Tolima, agregó que “hemos llegado a zonas a las que las Farc nunca pensaron que podíamos entrar. Entramos al río Siquilá, a Marquetalia y al Páramo, que han sido las zonas más difíciles, no sólo por el clima sino por los campos minados”.

En el 2010, la muerte de ‘Jerónimo Galeano’, comandante del Comando Conjunto Central, en una operación de la Quinta División del Ejército fue la estocada que llevó a Cano a abandonar su santuario en Las Hermosas. Para las autoridades la muerte de Galeano desprotegió al jefe máximo de las Farc. En total le habían abatido a diez de sus hombres más cercanos. Por esa razón se desplazó hacia los limites entre Cauca y Huila. Este año se hicieron tres operaciones contra Cano. En una de ellas realizada en mayo, se bombardeó un campamento en el que el jefe guerrillero se reunía con ‘Pablo Catatumbo’, miembro del Secretariado y uno de los hombres claves en el suroccidente colombiano. Alcanzaron a huir, pero ‘Catatumbo’ resultó herido en el brazo derecho con fracturas múltiples, de las que no se ha podido recuperar. La ofensiva arreciaba y en el último bombardeo le pisaron los talones. Alcanzó a dejar su ropa y algunos elementos personales. Estaba refugiado en una zona entre los municipios de Páez y Nátaga, localidades de Cauca y Huila. Allí lo protegían la columna Teófilo Forero, los frentes 55 y 66, la compañía Alfredo González y las columnas Héroes de Marquetalia y Manuelita Saénz. El aumento de guerrilleros en la cordillera Occidental, al parecer, preparaba la llegada de Cano. A comienzos de este año, revela una fuente de inteligencia, se decidió que Cano y ‘Pablo Catatumbo’ se desplazaran y empezaran a ser custodiados por hombres del Comando Conjunto Occidente. Aunque se pensó que serían trasladados a Florida y Pradera, los seguimientos que inteligencia policial y militar le hacían develaron que hace un mes se pasó caminando por el Macizo Colombiano a zona de Suárez, en la cordillera Occidental.

El operativo final contra Cano, según dijo el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, inició hace varios días, pero se materializó este viernes a las 8:30 a.m. cuando aviones de la Fuerza Aérea bombardearon un campamento guerrillero en el que se encontraba el máximo jefe de las Farc. En esta primera parte de la operación cayeron varios miembros de su escolta personal. Un guerrillero encargado de las comunicaciones por radio y una mujer que lo acompañaba, Una vez concluido el bombardeo, en la zona desembarcaron tropas de las Fuerzas Especiales que iniciaron una operación 'rastrillo' para cazarlo. "Nos encontramos muchos de sus objetos personales como sus gafas, su billetera, sus armas, así como mucho material de documentación, siete computadores, 39 memorias USB, discos duros, celulares, 194 millones de pesos en efectivo, dólares, euros y monedas de otras denominaciones", dijo el Ministro. El ingreso a la zona se dio encabezado por el perro ‘Onix’, entrenado en detección de explosivos. Uno de los integrantes del equipo de Fuerzas Especiales que participó en el operativo contó que el área donde se hallaba Cano era de topografía quebrada, no tenía vegetación muy espesa y que, incluso, había algunas viviendas en sus cercanías. Según Maritza González, directora nacional del CTI de la Fiscalía, Cano se escondió todo el día, pero "hacia las 7:30 p.m. salió solito y caminó a un pequeño riuachuelo. Parece que se desorientó y los centinelas (militares) que estaban haciendo el cubrimiento por tierra lo observaron". A partir de ese momento se desató un combate entre algunos guerrilleros del cerco de seguridad de Cano y los militares. El líder insurgente estaba desarmado y corrió unos 500 metros desde la casa en la que se ocultaba hasta entrar en la maleza, donde lo alcanzaron los proyectiles. Los disparos impactaron a ‘Cano’ en el lado derecho del cuello, en la ingle y en la cadera. Versiones indican que las tropas se confundieron al ver al buscado jefe de las Farc sin su tradicional espesa barba, pero para agentes del CTI de la Fiscalía, que identificaron el cuerpo a través de las huellas dactilares, no cabía duda: el cadáver que se encontraron el viernes por la noche en un paraje de la localidad de Suárez, Cauca, era el de Cano. “A primera vista sabíamos que era él; como su muerte no fue con bomba, el cuerpo no estaba destrozado”, dijo González. Junto a Cano cayeron otros tres rebeldes, dos murieron y otro fue detenido. Dos horas después, en Bogotá, el ministro de Defensa dio el parte oficial: “Alfonso Cano ha sido dado de baja, todo el proceso forense ha sido revisado y esta fuerza criminal ya no puede maquinar más en contra del pueblo colombiano”, dijo el Ministro al calificar el hecho como "una noticia muy importante para Colombia y para el mundo".

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