Policía asesinado en atentado de las Farc será recordado por su labor social

Policía asesinado en atentado de las Farc será recordado por su labor social

Septiembre 17, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Jonathan Alexander Uribe, de 27 años, que murió tras un ataque de las Farc el pasado viernes contra las instalaciones de la estaciónde Policía en el municipio de Argelia, Cauca.

El corto tránsito del subteniente Jonathan Alexander Uribe Rodríguez por la vida terrenal y como miembro que fue de la Policía Nacional durante cinco años, siempre será recordado en el Cauca por haber sido un virtuoso del clarinete y un trabajador infatigable por la causa social al servicio de las comunidades y los jóvenes.Hizo presencia en Popayán, Santander de Quilichao, Puerto Tejada y Argelia, este último, donde falleció tras un ataque de las Farc el pasado viernes, con dos cilindros cargados de explosivos contra la estación de Policía.Aunque había nacido hacía 27 años en Ibagué, sus padres se lo llevaron muy niño hasta Bogotá y desde la escuela empezó a querer ser policía o soldado. Al terminar el bachillerato, con alguna dificultad económica, logró ingresar a la Escuela Francisco de Paula Santander en el año 2007 y en el 2010 salió con el rango de subteniente, recibiendo la misión de trasladarse a Popayán, donde fue destacado en misiones de control al narcotráfico en los barrios populares, y de entrada lo distinguieron en varias zonas del suroriente por los resultados en el desmantelamiento de numerosas organizaciones criminales. Asimismo, contribuyó para la organización en vida digna de unas 200 familias en asentamientos.Para el dirigente comunal del barrio El Dean Alto, Jesús Murillo, el subteniente Uribe fue un padre y un apóstol porque lo entregó todo por el bien de la gente pobre y especialmente por los desplazados. “En una reunión de veinte entes cívicos fue distinguido y exaltado como el policía del clarinete y amigo de todo el mundo”, dice Murillo. En Santander de Quilichao sembró la semilla de ayuda en 18 barrios donde el negocio del vicio tenía atenazados a los estudiantes. El sargento Juan Ortega, quien trabajó a su lado, recuerda que "el subteniente Uribe, siempre acompañado de su instrumento y su espíritu alegre, recorría todas las noches los barrios de alta peligrosidad buscando los muchachos sanos y los llevaba a sus casas. Pero además, como autoridad, contribuyó para que fueran borrados del mapa más de 300 centros donde se les vendía droga a los estudiantes. En el parque central de Quilichao, el teniente fue distinguido por rectores de unos diez colegios y escuelas”, indicó Ortega.Para el alcalde de Argelia, Elio Gentil Adrada, los tres meses de permanencia del subteniente Uribe fueron muy decisivos en las operaciones permanentes contra la subversión urbana, a la que golpeó en sus bases de milicias. “Nos despertaba todas las mañanas con su música llena de magia”.El viernes, a las 7:20 p.m., dos artefactos explosivos acabaron con su vida y dejaron herido a un patrullero, tres civiles y daños en treinta viviendas. Los padres y la hermana del subteniente Uribe lloran su partida.

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