Plazas Vega, el militar que también es historiador y administrador

Diciembre 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Tras su retiro de las Fuerzas Militares, el excoronel Plazas Vega gerenció empresas privadas, ocupó cargos públicos e incursionó en la vida política activa la cual se vio frenada por su condena.

[[nid:491488;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/12/plazas_vega.jpg;full;{El coronel (r) del Ejército, Alfonso Plazas Vega. Foto: Elpais.com.co | Colprensa}]]

De no haber sido por el sino trágico que ha marcado su vida, el excoronel del Ejército Luis Alfonso Plazas Vega tal vez sería hoy un dirigente político de mayor importancia. Lea también: Absuelven al coronel Plazas Vega por desapariciones en retoma del Palacio de Justicia

Nacido en Sogamoso (Boyacá), el 21 de junio de 1944, Plazas Vega se convirtió por cuenta de la retoma del Palacio de Justicia en el primer militar en ser condenado por la desaparición de dos de los 11 desaparecidos (10 empleados de la cafetería y la guerrillera Irma Franco), el 6 de noviembre de 1985. 

Tras la toma del Palacio por un comando del entonces grupo guerrillero M-19, Plazas Vega, en su condición de comandante de la Escuela de Caballería de Bogotá, dirigió por orden del ministro de Defensa de la época, el general Miguel Vega Uribe, la recuperación de la principal sede judicial del país y pronunció una de las frases más recordadas en nuestra historia reciente. 

“Defendiendo la democracia, maestro”, le respondió a un periodista que le preguntó qué estaba haciendo el Ejército. “Aquí ellos (los guerrilleros) no van ellos a asustarnos ni a atentar contra ninguno de los poderes ni contra ninguna de las ramas del Poder Público. En este momento esto es un atentado contra la Rama Jurisdiccional y eso hay que dejarlo muy claro: el Ejército esta en condiciones de mantener todas las Ramas del Poder Público funcionando porque esto es una democracia y para eso estamos, para hacerla respetar”, dijo. 

El 7 de noviembre de 2005, dos décadas después de la toma del Palacio, que dejó un centenar de muertos, incluidos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la Nación encontró méritos para reabrir el proceso por los desaparecidos. 

El exoficial fue capturado el 16 de julio de 2007 y el 10 de junio de 2010 declarado culpable de tortura y desaparición forzada agravada del administrador de la cafetería del Palacio de Justicia, Carlos Augusto Rodríguez, y de la guerrillera Irma Franco. 

Su caso estuvo en apelación hasta el 30 de enero de 2012 cuando el Tribunal Superior de Bogotá ratificó la condena, pese a que siempre se ha declarado inocente. 

El excoronel Luis Alfonso Plazas Vega proviene de familia de militares. Uno de sus tíos fue Coronel del Ejército y uno de sus primos oficial de la Aviación Militar. 

A lo largo de su carrera militar fue condecorado con 17 medallas nacionales, una del Gobierno de Venezuela y seis condecoraciones después de su retiro, incluyendo la Orden de la Democracia de la Cámara de Representantes. 

Como oficial del Ejército ocupó distintos cargos: comandante del grupo Guías de Casanare en Yopal (1982), comandante de la Escuela de Caballería en Bogotá (1985-1986), ayudante general del Comando General de las Fuerzas Militares (1987-1988) y jefe del Estado Mayor de la Segunda Brigada en Barranquilla (1989-1990). Lea también: "Corte Suprema tomó una decisión ajustada a la realidad", dice el coronel (r) Plazas Vega

En 1990 fue agregado militar adjunto en Madrid y en 1992 se retiró del Ejército, pues no fue llamado a curso de general. Por ello interpuso una tutela, que fue rechazada.

Además de militar, Plazas Vega es historiador y administrador de empresas. Estudió Administración en la Universidad de América y realizó una especialización en Administración Pública en la Escuela Superior de Administración Pública (Esap). 

También realizó estudios de Alta Gerencia en la Universidad de Los Andes y varias especializaciones en el exterior, entre ellas Armas Blindadas en Fort Knox (Kentucky), Asuntos Internacionales en la Sociedad de Estudios Internacionales de Madrid (1990) y de Comando y Estado Mayor en Fort Leavenworth (Kansas). 

También fue profesor de los institutos de formación de Oficiales y Suboficiales del Ejército Nacional, director de Estudios Superiores en las Escuelas de Infantería y Caballería, y director del Departamento de Estrategia de la Escuela Superior de Guerra. 

Y durante cinco años fue catedrático de la Universidad de la Sabana en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas. También fue miembro de la Academia Colombiana de Historia, la Sociedad Bolivariana de Colombia, la Academia de Historia de Boyacá, el Instituto Sanmartiniano de Colombia y la Academia de Historia Militar. Ha escrito tres libros: ‘Presidentes en Colombia’, ‘25 soldados’ y ‘La Batalla del Palacio de Justicia’, que constituye su propio testimonio. 

Tras su retiro de las Fuerzas Militares, el excoronel Plazas Vega gerenció empresas privadas, ocupó cargos públicos e incursionó en la vida política activa. 

Como militante del Partido Liberal, en 1994, apoyó la candidatura presidencial de Ernesto Samper Pizano y se lanzó al Senado por un movimiento de oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas, pero se quemó. 

En 1995 Samper lo nombró cónsul en Hamburgo, pero no pudo asumir ante la presión de ONG internacionales de derechos humanos. Tampoco pudo posesionarse como cónsul en Los Ángeles, pues el Gobierno de Estados Unidos no le dio la visa.

 Como funcionario público fue Asesor Presidencial en la Consejería de Defensa y Seguridad Nacional de la Cancillería, y Asesor del entonces comandante de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias Stahelin, entre 1998 y 2001. 

En 2002, el presidente Álvaro Uribe lo nombró jefe de la Dirección Nacional de Estupefacientes, cargo del que renunció después de un debate de control político debido a varios escándalos por mal manejo de los bienes incautados a la mafia. 

Nuevamente aspiró al Senado en 2006 con el aval del Partido de La U, pero le faltó menos de cinco mil votos. Su condena por la retoma del Palacio de Justicia ha marcado una gran fractura en la justicia colombiana, teniendo en cuenta que ninguno de los integrantes del M-19 ha sido condenado por el holocausto.

 Como él, son varios los militares condenados por los desaparecidos de Palacio, entre ellos el General en retiro Jesús Armando Arias Cabrales, entonces comandante del Ejército. 

El presidente Juan Manuel Santos y el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, han pedido que se declare su inocencia. 

Y hasta su esposa, Tania Vega, hoy senadora por el Partido Centro Democrático, ha liderado una amplia campaña mediática, en redes sociales y desde el Congreso de la República, en defensa de la libertad del militar más famoso de Colombia en las últimas décadas por cuenta de la toma del Palacio de Justicia. 

[[nid:479504;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/11/palacio-justicia-home.jpg;full;{Muchos colombianos nacidos en las últimas tres décadas no terminan de entender la fecha trágica que hoy conmemora Colombia. El País se las explica 'con plastilina'.}]]

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