Piden condena para violador y asesino de una niña

Piden condena para violador y asesino de una niña

Enero 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Además de 'El Enchapador', el cuñado de la víctima habría pagado la muerte de la menor.

Una enardecida turba recibió en la mañana de ayer a Jhon Amaya a la entrada del edificio Los Molinos de Fusagasugá, Cundinamarca, luego de que fuera capturado en el centro de Bogotá.Clamaban justicia para el hombre señalado de ser el autor de la violación y posterior asesinato de una niña de 10 años, en hechos ocurridos en ese municipio los días 15 y 16 de enero pasados. Toda esta tragedia comenzó hace 20 días, tiempo desde el cual Amaya tenía contacto con la familia de la pequeña.El hombre se ganaba la vida como enchapador en una construcción en el sector de Los Robles, un barrio del suroriente del municipio. Una tía de la víctima le lavaba la ropa a Amaya, por lo que el hombre en esa última semana entraba y salía de la casa sin levantar sospechas.Búsqueda con vidente“La niña está perdida, no aparece”, dijo Judith Cubillos, la angustiada tía que hablaba por teléfono con su familiar Gloria Esperanza Díaz, quien asegura ser vidente y le pidió el nombre de la menor para hacer un trabajo de magia blanca.La respuesta, 40 minutos después, no fue muy alentadora: “La niña está muerta” y añadió que su cuerpo yacía junto a un caño. Pero seguían las esperanzas y se repartieron volantes por varios barrios de Fusagasuga con la imagen de la niña.El martes, en un paraje solitario -cubierta con maleza junto a un puente y próxima a un caño- se descubrió el cuerpo de una menor con notables signos de tortura. La vidente tenía razón.El agresor tenía fama de borrachoCada vez que llegaba a la casa de la tía de la víctima, Amaya le daba dinero a la menor. “Acostumbraba a gastarle cosas de paquete o darle monedas para que ella los comprara”, dijo una vecina. Al tipo se le veía con frecuencia, pero después de que se encontró la niña muerta, no regresó.La investigación siguió con 16 entrevistas en esa zona del municipio, donde Amaya tiene fama de borracho y de que consume drogas. En su vivienda fueron halladas prendas de vestir a las que también les hicieron la prueba de las luces, exámenes que permitieron comprobar que era el mismo tipo de sangre de la menor. Con estos resultados, la Sijín Cundinamarca elaboró un retrato hablado.La víspera de su captura, Gloria, la vidente, tomó el retrato hablado y, según cuenta, le montó un trabajo espiritual a Amaya. “San Aparicio, te prometo diez misas si me entregas a este tipo”, pidió en silencio en su consultorio de Subia, municipio a 20 minutos de Fusagasugá. Cuatro horas más tarde lo detuvieron en Bogotá. Había llegado a la ciudad hace ocho días.Otra capturaLa multitud en el municipio clamaba condena a las afueras del Palacio de Justicia. Unos pedían la máxima pena, otros que les soltaran al agresor para hacer justicia por su cuenta. Algunos más quemaron los volantes con el retrato de Amaya, y todo bajo un inclemente sol que por momentos llegó a los 23 grados.Sobre las 3:00 p.m., Amaya llegó ante el estrado presidido por el juez Jorge Armando Villalobos. Durante esta audiencia se conocieron los vejámenes a los que fue sometida la menor.En la espalda tenía rasguños, raspones y una fractura de cadera, señala el dictamen de Medicina Legal. Así estaban las piernas y brazos. La mejilla derecha tenía señales de haber sido mordida en repetidas ocasiones y con violencia desmedida. A mitad de la audiencia se conoció la captura de J. Baquero Ortegón, quien también estuvo involucrado. Este hombre es cuñado de la víctima y quien el día del sepelio lloró como nadie. Se santiguó junto a la tumba de la víctima y pidió que los culpables cayeran.Pero nada más falso que su arrepentimiento. Las autoridades dijeron que Baquero le pagó cien mil pesos a Amaya para que asesinara a la niña. Al cierre de esta edición, la audiencia continuaba, la turba seguía pidiendo justicia y las autoridades estaban tras la pista de alias ‘el paisa’, cuyo apellido es Fonseca y habría participado en el asesinato de la niña.

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