Persisten dudas sobre la tregua unilateral anunciada por las Farc en Cuba

Noviembre 26, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Agencias
Persisten dudas sobre la tregua unilateral anunciada por las Farc en Cuba

El integrante de las Farc, Rubén Zamora lee un comunicado en el Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba, donde se desarrolla una nueva jornada de los díalogos de paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc.

Sin verificación y con violaciones termina primera semana del cese unilateral anunciado por las Farc en las mesas de diálogo en Cuba. Voces en contradicción.

Mientras en La Habana, Cuba, continúan los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc, en Colombia crece la incertidumbre de los ciudadanos y el rechazo del Gobierno a la tregua unilateral decretada por el grupo guerrillero.Si bien las Farc ofrecieron el cese unilateral de las hostilidades , que durará dos meses, como una señal de su compromiso con el proceso de paz, los hechos violentos registrados durante la primera semana, que incluyen combates en el Cauca y acciones contra la infraestructura en Antioquia, así como la dudosa entrega de cuatro ciudadanos de origen chino que permanecían secuestrados, dan pie a múltiples interrogantes.Entre las inquietudes que hacen carrera en las redes sociales y son comentadas por los analistas del conflicto, se destacan las dudas ante la falta de verificación al cumplimiento de la tregua y las inquietudes sobre la unidad de mando de las Farc.Dudas vs. confianza“Es absolutamente imposible comprobar la tregua de las Farc, porque no hay ningún organismo de control y cuando haya enfrentamientos no se podrá saber si se trató de una acción ofensiva de la guerrilla, en violación de su compromiso, o si fue una acción defensiva en respuesta a una operación de las Fuerzas Armadas”, dijo Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia.En el país nunca se ha instalado un sistema internacional de verificación de un alto el fuego, ni siquiera en los años 80, cuando las Farc y el Gobierno de Belisario Betancur, acordaron un cese bilateral de las hostilidades, durante el primer intento de paz con esa guerrilla.“No hubo control y al final ninguna de las dos partes cumplió con la tregua, echando la culpa al otro”, recordó Rangel.En contra posición a Rangel, el profesor de Estudios Políticos de la Universidad Icesi, Diego Nieto, señala que “siempre se le está exigiendo iniciativas a la guerrilla que generen confianza hacia el proceso y evidentemente esta es una de ellas, este gesto hay que entenderlo como un avance y una respuesta a las solicitudes de buena parte de la opinión pública”.Y si bien considera la tregua como algo positivo, Nieto llama la atención en que va a ser muy difícil de verificar. “Creo que lo rescatable es que exista un marco en el cual se pretende el cese de hostilidades, independientemente de que ese logro sea absoluto o no, creo que las exigencias absolutistas o tajantes en un proceso de negociación son irreales y normalmente le hacen daño”, concluye.El politólogo de la Universidad Nacional de Colombia, Alejo Vargas, tercia y señala que “un alto el fuego es tan complejo como implementar los acuerdos finales”.“Es que si se va a aplicar realmente requiere un sistema de verificación que incluye, entre otras cosas, la localización de fuerzas en el terreno y no creo que las Farc estén dispuestas a ubicar sus frentes en determinadas regiones”, argumentó.¿Mando unificado?Otro de los aspectos de la tregua que intriga al país es la capacidad de los negociadores de las Farc para controlar a las tropas regadas por toda la geografía nacional, es decir, si la unidad de mando de la agrupación subversiva es real.Las dudas en este sentido crecieron al finalizar la semana debido a las declaraciones del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el general Alejandro Navas, comandante de las Fuerzas Militares, quienes señalaron a las Farc de tratar de ganar el favor de la opinión pública nacional e internacional con un anuncio que consideran un total engaño.De ahí que Navas calificara a la agrupación guerrillera de sufrir el síndrome del ‘Pastorcito mentiroso’, “porque prometen tregua pero siguen atacando, eso es decirle mentiras al país y al mundo”. Incuso hay quienes van más allá y las acusan de haber roto la tregua. Como lo hizo Santiago Londoño, secretario de Gobierno de Antioquia, quien dijo el miércoles pasado a través de Twitter: “En Antioquia no hay tregua: en Campamento Frente 36 derriba dos torres de transmisión de energía sector El Reposo”.Su señalamiento se basa en información entregada por la Cuarta Brigada del Ejército, “luego de 22 horas de que la guerrilla puso en marcha el cese unilateral del fuego, el Frente 36 de las Farc no acató la orden del negociador Iván Márquez, segundo hombre en importancia del grupo guerrillero, y voló dos torres”.Para el analista John Marulanda los ataques demuestran falta de control de la cúpula sobre quienes dirigen los frentes insurgentes. “Que unos señores burócratas, sentados en La Habana, den una orden y que los que están en la primera línea de combate la vayan a cumplir, no creo que pase”, dice Marulanda.Y agrega que “en Oslo pidieron el cese bilateral de hostilidades; eso lo interpreté como la necesidad de parar el conflicto para reunirse, saber cuantos quedan y reorganizarse, explicarle a la tropa qué es ese cuento de la paz y qué papel van a jugar algunos de los grupos que los harán aparecer como desertores o extraviados, pero van a seguir con su narcotráfico y los demás delitos. Con la tregua buscan buena imagen y deslegitimar las operaciones en su contra”.En contradicción con esta postura, Ariel Ávila, investigador de la Corporación Arco Iris, sostiene que “hoy el Secretariado de las Farc controla al 95% de los frentes y así no lo sean, funcionan como un ejército. El mejor ejemplo de ese control es el tema del secuestro, la agrupación dijo no vamos a secuestra más por motivos extorsivos y eso se ha cumplido en todo el territorio colombiano, salvo dos casos que hubo en la Guajira”.Y es crítico con algunas posiciones oficiales. “Hay una intención clara de la Fuerza Pública por desvirtuar el anuncio de las Farc, que demuestra que ellas van en serio en esta negociación. La gente debe entender es que eso es normal en una guerra, pues la primera regla en un conflicto es engañar al enemigo. Para nosotros, las Farc, a excepción de la voladura de las dos torres en Antioquia, han cumplido con la tregua”, es la conclusión del investigador de Arco Iris.

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