Paro judicial en el centro de menores infractores en Cali por hacinamiento

Paro judicial en el centro de menores infractores en Cali por hacinamiento

Octubre 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Voceros de los jueces afirman que las condiciones del Centro de Servicios Judiciales para Menores, donde se ubica el centro transitorio Crecer en Familia, representan peligro para ellos y adolescentes.

Cerca de 60 jueces del Sistema Penal para Adolescentes de Cali han detenido sus actividades en el Centro de Servicios Judiciales para Menores, ubicado en el centro de Cali, por las difíciles condiciones de hacinamiento en que están los jóvenes detenidos y el peligro que esa situación representa para ellos. En el Centro de Servicios Judiciales para Menores, en donde se ubica el Centro Transitorio Crecer en Familia, además de custodiarse a los menores infractores previo su paso a los centros de formación, se realizan los procesos judiciales de los adolescentes. Luego del cese de actividades anunciado por los 60 funcionarios del Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes, incluyendo a los jueces de menores, las autoridades afirmaron el jueves que a más tardar este fin de semana se entregará un módulo del centro de formación Buen Pastor, donde se podrá recibir a 20 menores y así acatar la orden del traslado de los jóvenes a otro centro transitorio. La decisión la dio a conocer Jhon Arley Murillo, director regional del Instituto de Bienestar Familiar, ICBF, tras una reunión con Gobernación del Valle, Alcaldía de Cali y los operadores de los centros de reclusión.“Los menores serán llevados a un local que el ICBF construyó en un área del Buen Pastor y que tiene cupo para 20 menores infractores. El lugar estaba proyectado para que los jóvenes que ya tuvieran privación de la libertad pagaran su sentencia ahí, pero en vista la crítica situación que se venía presentando se decidió utilizarlo como centro transitorio”, explicó Murillo.De esta manera, se daría cumplimiento al fallo del juez 19 penal del circuito de Cali, Elmer Velasco Caicedo, quien ordenó el cierre inmediato del Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes y del Centro Transitorio que ahí funciona, así como el traslado de los jóvenes, debido al hacinamiento que se viene presentando en ese lugar ubicado en el centro de la ciudad, informó el ICBF.La entidad también explicó que la medida fue posible luego de enviarle un oficio al Juez Penal del Circuito 19 de Cali, quien dio vía libre para el traslado de los menores al Buen Pastor. Funcionarios cansadosLa grave situación de los menores en el Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes está afectando las condiciones laborales y los mismos derechos de los jóvenes, aseguraron el jueves varios funcionarios de la justicia que entraron en paro.Fernando Aguilar, juez coordinador de los juzgados penales para menores, recordó la situación de la semana pasada, cuando se registró un motín en el lugar.“Los menores que están en el pasillo y en la celda del primer piso del edificio preparan lo que con los colegas llamamos ‘bombas’: bolsas o recipientes con orines, excrementos, escupas, comida pasada. La semana pasada a los jueces y policías que pasábamos por el pasillo nos tiraron varias de esas ‘bombas’, lo que nos obligó a evacuar el lugar”, dijo Aguilar.El País visitó la semana pasada el Centro de Servicios Judiciales y constató que los adolescentes permanecen hacinados o en pasillos a la espera de nuevos cupos. Varios de ellos estaban en un calabozo que no mide más de tres metros de ancho por dos de fondo y solo podían ir al baño una vez al día.Olga, quien también trabaja en lugar, dijo que un día entrando al lugar uno de los menores que está en la celda sacó las manos y la intentó agredir. El joven le gritó que lo tenía que ayudar para que saliera de allí. “Los muchachos están desesperados y, seguramente, por eso están actuando así. Pero están afectando a las personas que tratamos de que se les resuelva la situación lo más pronto posible”, dijo la mujer. El presidente de Asonal Judicial Cali, Fernando Grueso, afirmó que la situación llevó a los jueces a hablar con los funcionarios de la Fiscalía, Defensoría Pública y sus respectivos asistentes para cesar actividades porque no es posible que cada día entren más menores a un lugar que es transitorio, de paso, de 36 horas y se queden más de una semana hacinados y haciendo motines cada vez que quieren.“Los funcionarios no quieren trabajar por su seguridad, por su salud, pero también por la dignidad de los menores porque se les está vulnerando sus derechos al tenerlos hacinados y en malas condiciones”, aseguró Grueso.Entre tanto, Edward Hernández, delegado de la Personería de Cali, aseguró que el cese de actividades puede generar que los menores infractores aprehendidos por diferentes delitos sean dejados en libertad por vencimiento de términos, a raíz de que no se realizarán audiencias.“Se necesita una solución a cada uno de los problemas que tiene que ver con menores de edad, garantizar las buenas condiciones a los funcionarios que trabajan en el Centro de Servicios Judiciales y a los mismo menores. De esto se debe encargar el ICBF, la Alcaldía y la Gobernación”, expresó Hernández. Centro de Servicios Judiciales Cuando un menor es aprehendido en Cali por cometer algún delito, la Policía lo lleva al Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes, donde un juez de conocimento legaliza cada captura. En este lugar, funciona el Centro Transitorio Crecer en Familia, con 17 cupos, donde los menores deberían pasar hasta máximo 36 horas. El juez Fernando Aguilar explica que en el Centro de Servicios Judiciales, que funciona en el centro de la ciudad, hay seis jueces de garantías (que tienen la etapa inicial tras la captura de los menores ) y cinco de conocimiento (que determinan las sanciones al menor infractor, como las privación de la libertad en los centros de reclusión de Valle del Lili o Buen Pastor, que actualmente tienen los cupos llenos). “A cada juez le toca atender entre 4 y 7 audiencias diarias, donde cada una puede durar desde 20 minutos hasta dos horas. A las audiencias entra el juez, un representante del ICBF, un defensor público, un fiscal, el menor y su representante. Hoy, en el Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes permanecen jóvenes en los pasillos y en una celda que se habilitó solo para cuatros personas, pero que hay veces las autoridades meten 20 muchachos. El Centro Transitorio Crecer en Familia prestó ayer la cocina que tienen en el edificio para que más muchachos esperen mientras les definen su situación. Ante esta situación los jueces decidieron entrar en paro.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad