Palacio de Justicia de Cali aún tiene varios 'pendientes'

Palacio de Justicia de Cali aún tiene varios 'pendientes'

Marzo 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Hace poco más de un mes se reinauguró el Palacio de Justicia para la capital del Valle. ¿Cómo está funcionando el centro judicial?

Poco más de un mes de la reinauguración del Palacio de Justicia de Cali, el funcionamiento de la edificación ha sido cuestionado ante incidentes y fallas que dificultan la prestación de los servicios judiciales.Problemas en los ascensores y el accidente en el que una abogada resultó herida en su columna al caerle una reja encima, han prendido las alarmas y sembrado temor entre quienes frecuentan la nueva edificación.En estas cinco semanas, entidades como la Defensoría del Pueblo, Asonal Judicial y la Colegiatura de Abogados, han enviado a las autoridades sus conceptos sobre los problemas que han encontrado en las instalaciones del Palacio, reabierto cinco años después del carro-bomba detonado por las Farc y tras una inversión de $71.900 millones.Quienes realizan estas denuncias afirman que no entienden cómo una obra que se demoró cinco años en ser inaugurada y que costó tanto dinero no fue entregada en óptimas condiciones. Sin embargo, Clara Inés Ramírez, directora seccional del Consejo Superior de la Judicatura, asegura que el balance ha sido positivo. Explica que, hasta el momento, los 145 despachos judiciales, 40 salas de audiencias y cinco centros de servicios judiciales no han tenido problemas para la atención al público. Agrega que problemas como la señalización para llegar a los despachos han sido solucionados en los últimos días.El País realizó un recorrido por la Torre B del centro judicial, para constatar las denuncias de funcionarios, abogados y usuarios de la edificación.Los ascensoresTanto el gremio de abogados como representantes de Asonal Judicial afirman que los ascensores del Palacio generan incomodidad y retrasos, pues no tienen la capacidad suficiente para el flujo de usuarios. “Muchos prefieren usar las escaleras”, dice un jurista. Actualmente, según constató El País, funcionan cuatro ascensores para los usuarios (abogados y público en general), dos para los funcionarios y uno para el Inpec, por lo que las filas no superan los 10 minutos. En cada uno, a pesar de tener capacidad para 10 personas según sus especificaciones técnicas, se permiten máximo nueve ocupantes, para evitar accidentes. “Uno entra aquí de terco” o “a esto le suena todo”, son algunas de las frases que se oyen constantemente al interior de los elevadores, pues entre la gente aún hay la sensación de que no son seguros. Sin embargo, Clara Inés Ramírez afirma que no hay de qué preocuparse, ya que los aparatos se ajustan a medida que se van usando. “Esa es la forma, según los técnicos, de afinar los detalles que puedan tener”, dice.Seguridad y emergenciasAlgunos de los extintores en los pasillos están vencidos, por lo que no funcionarían correctamente en caso de emergencia. El plan de evacuación estará listo el próximo 21 de marzo y se espera capacitar a más de 50 brigadistas entre los empleados, según anunció Ramírez. Sobre la seguridad, falta la instalación de un circuito cerrado de televisión, que se espera esté completo a finales de año, con los recursos pendientes para la terminación del Palacio. En la entrada, aunque hay un detector de metales, este es subutilizado, pues la requisa solo es hecha por el portero. Un policía, que prefirió omitir su identidad, denunció que el sistema para descargar las armas de quienes ingresan no es seguro, pues en vez de ser un contenedor especial -por si el arma se dispara accidentalmente- se ha acondicionado un tarro con arena, ubicado al lado de los usuarios.Los empleados también afirman que la ubicación del cajero automático -entre una salida y las salas de audiencias- puede suponer un riesgo para quienes lo utilizan.Los despachos judicialesUna de las fallas más preocupantes, según los funcionarios judiciales, es que los juzgados penales, donde se atienden los procesos de mayor peligrosidad para los involucrados, no cuentan con una ventanilla para el público general. Quien necesite averiguar algo puede ingresar libremente a la oficina, en la que no solo hay decenas de folios sino que también comunica con el despacho del juez. Un togado, que prefirió omitir su nombre, afirma que esta situación supone un peligro para su vida, pues “uno no sabe qué piensa hacer el que entra al despacho”. Además, no en todos los juzgados que sí hay ventanilla se acondicionó la atención para personas discapacitadas o hay los orificios adecuados para la interacción con el usuario.Sobre el mobiliario también hay inconformidad, pues no es suficiente para la cantidad de folios que ingresan a diario y algunos de los archivadores ya presentan fallas o deterioro, a pesar de que son nuevos. Una funcionaria explica que a su despacho, en el que solo hay dos empleados, entran un promedio de siete tutelas diarias, que se van acumulando en las repisas. Ante esto, algunos jueces han invertido parte de su sueldo en la instalación de anaqueles adicionales, ya que “en últimas uno es el que trabaja aquí y necesita la comodidad y organización”. Para mejorar este problema, proponen que los procesos sean digitalizados para así conservarlos, pues son de consulta permanente.Las salas de audienciasQuienes constantemente usan las salas de audiencias, ubicadas entre los pisos 2 y 6, afirman que el aire acondicionado no funciona todo el tiempo. Ante esto, Clara Inés Ramírez aseguró que la intermitencia se debe a que se está calibrando el sistema de aire en cada piso, para evitar subidas o bajones de la temperatura.Otra denuncia es que los videos y audios de las audiencias se han “pegado”. Esto significa que cuando termina la diligencia judicial y se revisan los archivos, se encuentra que están dañados o tienen problemas y no hay cómo recuperar los argumentos y testimonios del día. Al igual que en algunos despachos judiciales, una parte del mobiliario de las salas se ha deteriorado, a pesar de estar recién instalado. Hasta el momento, según afirman en la coordinación del centro de servicios, todas las audiencias se han realizado. Sin embargo, dicen, muchas veces la información de qué audiencia se está realizando en cada sala no se puede publicar en la pantalla del segundo piso, pues los juzgados no la entregan a tiempo.OtrosAl entrar al Palacio lo primero que se nota es que en los pasillos no hay tarros de basura, por lo que los desechos se recogen en bolsas. Sobre esta situación, Clara Inés Ramírez afirma que en los próximos días serán instaladas canecas amigables con el medio ambiente. En algunos baños de los pisos superiores hay filtraciones y goteras y, según Asonal Judicial, aunque han sido arregladas a los días reaparecen. Además, no todos los extractores de aire funcionan correctamente, lo que genera malos olores que llegan hasta los pasillos. Ese es el caso de pisos como el 13, en el cual el uso de ambientadores parece obligado. El problema de las cañerías también llega a la parte exterior de la edificación, pues en una de las esquinas se aprecian filtraciones de aguas residuales. Otra queja de los empleados es que las cocinetas no tienen chapas que impidan el ingreso de personal no autorizado.Por otra parte, aunque las diferentes partes de los computadores parecen ser de una misma marca, al quitar el adhesivo se evidencia que cada pieza es de una compañía diferente. Ante esto, la Administración Judicial explica que los equipos fueron adquiridos por Bogotá y para todas las seccionales.Sobre la presencia de zancudos y alacranes, la Judicatura explicó que se hacen fumigaciones cada dos semanas, pero que los zancudos seguirán proliferando hasta que no se solucione el estanacamiento de agua en el lote al frente del Palacio, en la carrera 10.

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