Opinión: la esclavitud sí existe

Septiembre 03, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Ángela Ospina*

Es hora de reconocer que en el país hay trata de personas y es un problema interno.

Sí, la esclavitud sí existe. A principios del primer cuarto del Siglo XXI, un fenómeno contra la libertad y la dignidad del ser humano sigue latente en dimensiones aún no identificadas ni con estadísticas confiables. Se dice que actualmente unos 23 millones de seres humanos son esclavos en todo el mundo. Se preguntarán ¿cómo así que hoy hay esclavitud ? ¡Pues sí! La esclavitud en el siglo XXI, conocida actualmente como la trata de personas, es la peor forma en la que un ser humano puede ser reducido en objeto comercial mediante diversas formas: la explotación de la prostitución ajena en adultos, la explotación sexual en niños y adolescentes, la explotación en servicio doméstico, el trabajo forzado, la mendicidad ajena y el reclutamiento forzado. El lector se preguntará ¿dónde puede suceder algo tan doloroso? ¿En la India, en Moldavia, quizás en Guinea Ecuatorial? Allá sucede, pero aquí también. En nuestro país la esclavitud existe en casi todas las regiones: Antioquia, Bolívar, Caldas, Cundinamarca, Eje Cafetero, Huila, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Risaralda y Valle del Cauca se han convertido en los principales focos de actuación de las redes organizados. ¿Quiénes son las víctimas? Las niñas, niños, adolescentes, mujeres y hombres que día a día son engañados y explotados en diversas formas dentro y fuera de nuestro país y que no acuden a las autoridades por desconocimiento de sus derechos, por el temor a las retaliaciones por parte de los tratantes o por desconfianza. Porque no se reconocen ni los reconoce la sociedad como víctimas de un crimen infame: La trata de personas. Es un asunto de género y, aunque usted no lo crea, afecta tanto a hombres como a mujeres. Sin embargo, erróneamente se ha feminizado, quizás porque cuando es reconocido se hace sólo en los casos de esclavitud de las mujeres, especialmente con fines de explotación sexual. Colombia cuenta con un marco jurídico de lucha contra la trata de personas que atiende los lineamientos constitucionales y los compromisos internacionales adquiridos por el Estado, por diez años continuos el Informe Anual del Departamento de Estado de los Estados Unidos, conocido como el TIP Report, ha señalado que el país cumple con los requisitos mínimos establecidos para el combate del delito, sin embargo estamos muy lejos de afirmar que contamos con una política pública que pueda identificar y hacer visible la esclavitud y, menos aún, atender y reparar a sus víctimas. Ya es hora de reconocer que la trata de personas existe en Colombia, que el problema no es de carácter transnacional sino interno y tomar un papel más activo tanto por parte del Estado como la sociedad civil. Por parte del Estado, se requiere la formulación de una política pública concreta con indicadores de resultado e impacto que permitan medir las acciones del Estado frente al tema. Además, se debe contar con recursos específicos tanto para la atención integral de las víctimas que permita el restablecimiento pleno de sus derechos, así como destinaciones presupuestales para acciones de prevención enfocadas a mejorar las condiciones de las poblaciones en riesgo a la trata de personas para reducir su vulnerabilidad. Por parte de la sociedad civil, se requiere firmeza y voluntad para hacer visible este delito y reducir la permisividad social frente a este fenómeno. *Directora del Centro del Pensamiento Contra la Trata de Personas, Cptp.

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