Ofensiva contra invernaderos de marihuana debilita finanzas de las Farc

Marzo 30, 2011 - 12:00 a.m. Por:
elpais.com.co

La oleada terrorista en el norte del departamento sería una respuesta de las Farc a la destrucción de invernaderos, semilleros y laboratorios de droga. En la búsqueda de recursos, el grupo ilegal ha hurtado cerca de mil millones de pesos.

La oleada terrorista perpetrada por las Farc en el norte del Cauca obedecería a retaliaciones del grupo ilegal por los golpes sufridos en sus finanzas a causa de los decomisos de cargamentos de droga, la destrucción de invernaderos de marihuana y recientemente del centro de entrenamiento especial de los subversivos. En este último fueron abatidos 15 guerrilleros del Sexto Frente. La desactivación de un carro cargado con 30 kilos de Anfo en el sector de El Palo, en la vía que comunica a Caloto con Corinto, es una muestra de la respuesta de la insurgencia, ya que doce horas antes las Fuerzas Militares bombardearon el centro de entrenamiento en la vereda Gargantilla, corregimiento de Tacueyó (Caloto), donde los ilegales recibían instrucciones para desarrollar planes terroristas. A la fecha más de 20 ataques y hostigamientos se han registrado en los tres municipios norteño de Caloto, Corinto y Toribío, considerados zonas estrategicas de la guerrilla para la producción de narcóticos y movilidad. Fuentes militares aseguraron que las acciones terroristas obedecen a las perdidas económicas sufridas en las finanzas del Sexto Frente por la destrucción de 22 invernaderos de marihuana, de los cuales 17 estaban en Corinto y 5 en Caloto; además del decomiso de más de 23 toneladas de marihuana y la destrucción de laboratorios y cristalizaderos de cocaína. Desde el 2004 las Farc siembran cultivos ilícitos en las cordilleras Central y Occidental, según estudios de la Corporación Nuevo Arco Iris. Además las plantaciones en Cauca, Valle, Nariño y Chocó alcanzan las 15.000 hectáreas. Esta Corporación sostiene que el 45% del total de la droga producida en Colombia sale por el Pacífico. El coronel Mario Beltrán, comandante operativo No. 3 de la Tercera Brigada, resaltó que en el último año "se han decomisado 23 toneladas de marihuana. Son alrededor de $90 mil millones que perdieron de las cosechas. Para las Farc, los invernaderos son una fuente de trabajo, de ahí obtienen recursos por el cobro de ´vacunas' por el gramaje o mediante la vigilancia de los mismos". Un invernadero puede tener una extensión de 500 metros cuadrados y producir XXX kilos de marihuana. Diez hombres "trabajan" en el lugar, de estos cuatro son milicianos armados que lo cuidan. Estos espacios cuentan con bombillos que mantienen prendidos las 24 horas para que la planta crezca más y mucho más rápido. Una sola mata produce dos kilos de la yerba. Cada uno es vendido en Cali por seis millones de pesos. Algunos de los invernaderos llevaban tres años produciendo marihuana tipo 'cripy' o hidropónica hasta que el año pasado el Ejército comenzó una ofensiva contra estos espacios. En la vereda Trapiche, en el resguardo indígena de Tacueyó, las tropas de la Brigada Móvil No. 14 han destruido 10.100 matas de marihuana, 3.600 matas en semilleros y 215 kilos de marihuana 'cripy' prensada lista para comercializar. Las acciones militares se han llevado a cabo en medio de combates, en los que dos soldados han salido heridos. Ese golpe en los ingresos producto del narcotráfico ha llevado a que las Farc busquen sustento económico en el hurto de dineros públicos y privados, las extorsiones y el secuestro. Esta hipótesis explica el atraco al helicóptero transportador de valores en Caloto, donde fueron asesinados seis policías y dos civiles, ocurrido en marzo pasado, como también el asalto a un carro de valores en Santander de Quilichao (en febrero pasado). En el primer caso los subversivos se habrían alzado más de $250 millones que iban a ser consignados en el Banco Agrario de Colombia y en el segundo, los ilegales, armados con fusiles AK47, robaron $900 millones que eran transportados en una Toyota blindada hacia Cali. Después del asalto, huyeron hacia la zona montañosa por la vía a El Palo. Además el Sexto Frente estaría tratando de obtener recursos a través del secuestro. Así quedaría evidenciado en febrero pasado cuando los insurgentes plagiaron a dos contratistas de Smurfit Kappa Cartón de Colombia en El Tambo. Hace dos semanas retuvieron a dos médicos que se desplazaban por Toribío. "En estos casos las Farc no alcanzaron a cobrar por los secuestros, pero lo están intentando hacer", afirmó una fuente militar. Disputas internas por la drogaEl resquebrajamiento financiero al parecer ha generado disputas al interior del Sexto Frente, ocasionando muertes. A comienzos de marzo pasado cuatro personas fueron asesinadas en la vereda La Cabaña, en Corinto. De acuerdo con las investigaciones, el múltiple homicidio habría sido ordenado por alias Manuel, jefe de las milicias en esa zona, por la perdida de un cargamento de droga. "Unos milicianos robaron coca estimada en $200 millones. Alias Manuel ordenó la ejecución de unos diez, pero mataron a 4", aseguró una fuente judicial. En otro caso registrado en la parte alta de Miranda, a cuatro mil metros de altura, alias Lucho, tercer cabecilla de la Columna Móvil 'Gabriel Galvis' fue asesinado por sus compañeros tras un consejo de guerra efectuado en un campamento. Alias Lucho iba a desertar del grupo ilegal tras 23 años de vida en el monte. Pero sus intenciones fueron descubiertas por alias El Gringo, quien utiliza muleta, y alias Tinieblas (a quien le falta un brazo), quienes ordenaron el juicio. La ejecución de alias Lucho se produjo en momentos en que las tropas del Ejército se infiltraron en la zona. "Los soldados duraron ocho días infiltrados en el monte, cuando llegaron al campamento, los guerrilleros realizaban el juicio y apenas se percataron de nuestra presencia dispararon ráfagas de fusil contra 'Lucho', quien quedó amarrado con cadenas y esposas en un palo", aseguró una fuente castrense. Dos menores de edad de sexo femenino, armadas con fusiles, eran las que cuidaban el campamento situado en la vereda La Danta.

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