Nueva polémica ronda al centro Valle del Lili por fuga de menores infractores

Mayo 20, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

La fuga de 17 reclusos en mayo prendió de nuevo las alarmas en la institución. El asesino del decano de Ciencias Económicas de la Universidad Santiago de Cali es uno de los evadidos.

La fuga de seis reclusos que se presentó la semana pasada en el centro de formación y rehabilitación para menores Valle del Lili prendió de nuevo las alarmas sobre la seguridad que se le está prestando al lugar.Según indicaron las directivas de la institución, jóvenes homicidas, ladrones, extorsionistas, pandilleros y delincuentes comunes vuelven a las calles de Cali luego de traspasar las barreras de la institución, sin que los intentos por retenerlos por parte del personal administrativo surtan ningún tipo de efecto.Un claro ejemplo de lo mencionado es que entre los evadidos la anterior semana se encuentra Jhonatan Carlosama, el homicida de Ebert Mosquera Hurtado, decano de la facultad de Ciencias Económicas de la universidad Santiago de Cali, ocurrido en julio de 2010. El menor se habría fugado en compañía de otros cuatro jóvenes.Y es que tan sólo en lo que va corrido del mes de mayo, 17 jóvenes de alta peligrosidad, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, se han fugado del centro de reclusión.Para Jhon Arley Murillo, director del Instituto de Bienestar Familiar en el Valle del Cauca, la situación que actualmente se presenta en Valle del Lili obedece a la falta de protección por parte de la fuerza pública.Según indica Murillo, en el momento de la fuga tan sólo habían cuatro unidades de la Policía custodiando, en la parte exterior, el centro de formación y rehabilitación, en el que hay recluidos 330 jóvenes."Cuando arman intentos de fuga, arrancan a correr 20 o más muchachos al mismo tiempo, y si sólo hay cuatro policías cuidando afuera, a ellos les queda fácil intimidar a los guardas internos y al personal administrativo y emprender todos la huida simultáneamente", declaró el funcionario.Aseguró que los intentos de fuga se han disparado en los últimos días, debido a que la construcción de un muro de más de seis metros de altura hace pensar a los internos que cada vez les quedan menos posibilidades para evadirse y aprovechan el espacio de las obras para salir.Sin embargo, la secretaria de Gobierno Municipal, Eliana Salamanca, aseguró que, aunque aún no ha recibido un reporte sobre el caso de la fuga de la semana pasada, "se han hecho muchos esfuerzos para que en Valle del Lili no se sigan fugando los internos".Aclaró que hace algunos años eran más de 200 los jóvenes que se evadían anualmente y que en la actualidad esa cifra se disminuyó a más de la mitad."Sabemos que tenemos que seguir trabajando porque la meta es que ni un solo recluso salga por su cuenta de Valle del Lili", añadió la funcionaria, quien al tiempo recordó que la seguridad interna del lugar es responsabilidad de Bienestar Familiar. Pero el director del Icbf aseguró haber "solicitado en repetidas ocasiones a la Policía que ejerzan vigilancia al interior de la institución, lo que ha sido imposible y sigue siendo una de las causas para que lo reclusos se evadan."Nosotros somos responsables de las obras, la enseñanza, la administración y la dotación de la institución, pero la seguridad corresponde al Gobierno y a la Policía", replicó Jhon Arley Murillo.Recordó que en la noche del pasado sábado 14 de mayo, ante un nuevo motín con intento de fuga de los jóvenes internos, el director del centro llamó a la Policía, pero el Esmad tardó una hora en llegar a atender la emergencia.Por su parte, el coronel Ramiro Castrillón, comandante Operativo de la Policía de Cali, aseguró que la institución ha dado captura a varios de estos delincuentes en lo que va corrido de este año.Aunque no reveló cifras exactas, dijo que no considera poca la atención policial en el centro de formación, y que no es esa la principal razón por la cual se fugan los reclusos.Las quejas por parte del Icbf continúan y los reclamos por mayor seguridad para evitar que estos jóvenes delincuentes regresen a las calles de la ciudad parecen no hacer eco.Las autoridades siguen tras la pista del asesino del docente Ebert Mosquera y sus compañeros de fuga, mientras una nueva polémica se aloja dentro del único centro de reclusión de menores infractores de la Capital del Valle del Cauca.

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