¿Nueva guerra entre narcos por el control del Cañón de Garrapatas?

Enero 16, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

El Alcalde de El Dovio llamó la atención por la muerte de campesino. ELN y ‘Urabeños’ hacen presencia en la zona.

El  llamado de alerta que hizo el martes pasado el Alcalde de El Dovio, en un consejo de seguridad, sobre  la presencia de grupos ilegales en el Cañón de Garrapatas y el asesinato de un campesino, revivió los temores de que la guerra relacionada con el narcotráfico se recrudeciera una vez más en esta zona del norte del Valle.

 Y es que el Cañón de Garrapatas, limítrofe con Chocó, ha sido una de las zonas más codiciadas por los diferentes grupos. Allí han tenido influencia tanto las Farc como el ELN, así como las bandas criminales ‘Rastrojos’ y ‘Machos’ del Cartel del Norte del Valle.

El alcalde Rodolfo Vidal Astaíza  solicitó el apoyo de la Gobernación del Valle del Cauca para contrarrestar la situación en la zona, en la que  ha aumentado la presencia de hombres armados, al parecer del ELN. 

El Mandatario aseguró que un campesino fue asesinado, presuntamente, por esta agrupación.

 De acuerdo con el comandante de la Tercera Brigada del Ejército, general Juan Vicente Trujillo, en el Cañón de Garrapatas hace presencia el Frente Che Guevara del ELN, que transita entre Chocó y el Cañón.

  “Estamos esperando los resultados de Medicina Legal para saber si los disparos fueron con arma larga. Lo que si se ha establecido es que era una persona con antecedentes por tráfico de drogas, en 2009 lo capturaron con clorhidrato de cocaína y al parecer continuaba dedicándose a esto”, explicó el oficial, que destacó un grupo del Batallón Vencedores para patrullar la zona. 

 El llamado de atención por lo ocurrido en El Dovio se suma a las cifras de homicidios en varias de las poblaciones del norte del Valle, que tuvieron un aumento con respecto al 2015.

En El Dovio, donde en 2015 no se presentaron asesinatos, en 2016 fueron tres; en Bolívar pasaron de 3 a 6; en Roldanillo, de 11 a 24; en Toro, de 5 a 18, y en Versalles, de 1 a 5, de acuerdo con cifras de la Policía Valle.

Estos municipios hacen parte del corredor estratégico de la cordillera Occidental y varios de ellos están en límites con Chocó.

El saliente comandante de la Policía Valle, coronel Camilo Álvarez, había explicado que el aumento de las muertes en estas poblaciones se debía a una confrontación entre estructuras del narcotráfico.

 “Por información de inteligencia sabemos que han salido varios narcos de la cárcel, entre ellos algunos de los Urdinola, y ahí ya estaban  otros grupos de narcos que quieren crecer y cuando unos vuelven a buscar el control de sus zonas se encuentran con los que no lo quieren soltar. Ya tenemos unos procesos investigativos”, explicó el oficial en una entrevista con El País.

[[nid:609920;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2017/01/mapacanongarrapatas.jpg;left;{}]]Esta zona, de 20.000 hectáreas, que separa los departamentos del Valle y Chocó, ha sido codiciada por los narcotraficantes debido a sus cultivos de coca y la salida hacia el mar por la selva chocoana.

El analista de la Fundación Paz y Reconciliación, Ariel Ávila, aseguró que el ELN ha retomado gran parte del territorio,  sobre todo el norte, pero también hacen presencia ‘Los Urabeños’ (ahora llamados por las autoridades Clan del Golfo), quienes son los que se encargan del negocio de la droga.

Agregó que el ELN, con el Frente Che Guevara  comenzó a retomar este territorio el julio del año pasado, pero se dedica es el cobro de vacunas.

Por su parte, un líder de la zona, que por seguridad omitió su nombre, reveló que en los últimos meses han visto a personas procedentes de México visitando las zonas rurales de El Dovio y Bolívar.

“Se ha visto la presencia de algunos mexicanos que como que han venido a encontrarse con alguien. Podría ser que estén negociando la coca directamente en los laboratorios del Cañón de Garrapatas”.

Los cultivos Entre el 2007 y el 2008, con erradicadores manuales,  se realizó un proceso de erradicación en el Cañón de Garrapatas. La Policía aseguró en esa ocasión que se había acabado con la coca. Tras las erradicaciones,  Los Rastrojos se quedaron con su control entre 2010 y 2013 y la siembra de los cultivos regresó. Con la muerte de alias Guerrero,  jefe de Los Rastrojos, este grupo perdió poder y  empezaron a llegar Los Urabeños.En 2014 un grupo que  se hacía llamar ‘Paz Alianza Valle’ recorría estas zonas.
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