"No podemos dejar que hagan politiquería con nuestro dolor": Asfamipaz

Agosto 25, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Laura Marcela Hincapié S. | Reportera de El País

Marleny Orjuela, presidenta de Asfamipaz (Asociación Colombiana de Familiares Miembros de la Fuerza Pública retenidos y liberados por grupos guerrilleros).

Marleny Orjuela, presidenta de Asfamipaz, denuncia que hay sectores que quieren dividir a las víctimas y exige respeto a aquellos “amantes de la guerra”.

Marleny Orjuela se escucha indignada. Es que no entiende por qué, además del dolor, de la soledad, del olvido, hoy las víctimas del conflicto armado son cuestionadas por aquellos que ella llama “amantes de la guerra”. La Presidenta de Asfamipaz (Asociación Colombiana de Familiares Miembros de la Fuerza Pública retenidos y liberados por grupos guerrilleros) exige, entonces, respeto para esos mártires de la guerra que han aprendido a caminar con dignidad, sin rencores ni resentimientos. Marleny es una mujer pequeña, pero con un temple enorme. Tiene un vozarrón que ha dejado mudos a quienes han querido callar su grito desesperado por la liberación de los secuestrados. Confiesa que quisiera ser seleccionada para viajar a La Habana, pero -aclara- respetará la decisión que tome la ONU, porque, al fin y al cabo “todas las víctimas hemos padecido el mismo sufrimiento”. Marleny, ¿hay un matoneo de algunos sectores del país contra las víctimas del conflicto armado?Yo no sé si eso se llame matoneo o saboteo, pero lo que creo es que no solo se le está faltando el respeto a las víctimas, sino también al proceso de paz, que la gente cree que solo beneficiará a un grupo, pero eso no es así, porque con la paz se beneficia todo el país; contrario a lo que pasa con la guerra, que solo beneficia a unos cuantos que yo llamo enemigos de paz. Las víctimas, más allá de las vulgaridades, de los desprecios, de las estigmatizaciones y señalamientos, andamos por la calle con mucha dignidad porque no tenemos sed de venganza. Nosotros solo queremos justicia, paz y verdad.Imagino que cuando habla de esos señalamientos a las víctimas se refiere a lo ocurrido la semana pasada con la congresista María Fernanda Cabal, quien criticó a Ángela Giraldo por saludar “sonriente” a un supuesto cabecilla de las Farc. ¿Usted, como víctima, también se sintió agredida con ese tipo de críticas? Lo primero que quiero decir es que, desde Asfamipaz, le enviamos toda nuestra solidaridad a Ángela Giraldo. La crítica de la señora Cabal es muy indignante, parece que la sonrisa de Ángela le cayó a la congresista como una bala de fusil; pero ella está muy equivocada porque esa sonrisa simplemente quiere decir que Ángela no tiene odio, ni resentimiento. Entiendo que ellas hablaron, pero queda un ambiente muy negativo en el país y de muy mal gusto, respecto a una persona que se le olvida que es una servidora pública que debería dar un ejemplo de paz. La congresista Cabal no puede exigirles a las Farc un reconocimiento a las víctimas, cuando ni ella misma las ha reconocido. A ella le falta reconocer que en este país ha habido un conflicto que, gracias a Dios, no le ha tocado a su familia.¿Siente que en el país hay quienes están juzgando a las víctimas por querer perdonar a las Farc? Yo no creo eso, yo soy una ciudadana de a pie, del común, y el hecho de que esta señora Cabal le haya hecho esa burla a Ángela, no quiere decir que el pueblo piense igual. Ella solo representa a un grupo de personas que, no sé por qué razones, votaron por ella, pero en el país hay mucho respeto a las víctimas. ¿Qué les responde a aquellos críticos que dicen que las víctimas solo están yendo “de paseo” a La Habana?Que si lo que les duele es que las víctimas hayan tomado un avión, si les duelen esos diez pesos o millones que se gastaron para llevarlos allá, les debería doler más la corrupción que se está devorando a Colombia. A mí me dan vengüenza esas críticas destructivas, que solo buscan politizar el proceso y ponerle un color a las víctimas. Aquellos que solo critican deberían acordarse que en su momento también estuvieron buscando procesos de paz y no lo lograron. Entonces, que dejen las rivalidades porque la paz no es de un sector político, ni de un partido, la paz es de todos.¿Usted sí quedó satisfecha con la selección de las primeras doce víctimas que viajaron a Cuba?Sí, a mí me pareció un grupo muy interesante y sí estoy de acuerdo en que se hayan incluido víctimas del Estado y de los paramilitares. Me parece que es importante que las víctimas caminemos juntas, sin estigmatizarnos, porque todas hemos sufrido por el conflicto armado. Sin embargo, las víctimas hoy están divididas , ¿por qué tanta rivalidad si todas hablan de un mismo dolor?No es que las víctimas nos dividamos, sino que hay personas que quieren hacer protagonismo para desunirnos. Pero nosotros no podemos permitir que nadie nos divida ni construya sobre nuestro dolor. Las víctimas merecemos respeto, no nos pueden manosear. Entonces, que dejen de tratarnos como personas que piden limosna, pues solo estamos exigiendo nuestros derechos. ¿Eso lo dice porque hay personajes que se están aprovechando de las víctimas en este proceso, es decir, hay mucho colado? Sí, eso es indiscutible. Yo tengo claro que ahora muchos vienen a hacer protagonismo sobre el dolor de nosotros y a decir que nos están visibilizando, pero están mintiendo y están siendo hipócritas porque las víctimas hemos caminado solas. A nosotros nos ha tocado el camino del dolor, de la angustia, de la desaparición forzada, del secuestro, del reclutamiento, de la mutilación, del asesinato de seres queridos. Hemos estamos solos, en medio de una soledad enorme, como para que hoy muchos vengan a decir que siempre han estado defendiendo los derechos de las víctimas, eso no es así. Entonces, yo le digo a las víctimas: no permitamos que otros hagan politiquería con nuestro dolor. Marleny, usted parece muy molesta con personas específicas, ¿quiénes son aquellos que están haciendo show con el dolor de las víctimas?Al que le caiga el guante, que se lo chante y que se lo ponga bien puesto. No hay necesidad de nombrarlos, porque ellos saben quiénes son.Las Farc insisten en que militares y policías no son víctimas, sino combatientes. Usted, como representante de los familiares de la Fuerza Pública, ¿qué les responde?Pues que hasta cuando ellos estaban en combate, es verdad que se les llamaba combatientes; pero si por alguna razón, los militares y policías bajaron sus armas, ya no se llaman combatientes, porque los cobija el Derecho Internacional Humanitario. Después de vivir, diez, doce, quince años de secuestro, nuestros seres queridos se llaman víctimas y en eso no hay discusión. Ese mismo argumento aplica para las Farc, que dicen que los guerrilleros fuera de combate también son víctimas. ¿usted les aceptaría ese estatus?Pues, como estamos en un proceso de diálogo, asumo que el Gobierno y la guerrilla llegarán a un acuerdo frente a eso, al ver que unos y otros eran combatientes, solo que unos eran legales y otros ilegales. Lo que yo sí digo es que detrás de un guerrillero siempre hay una mamá que también sufre.¿Espera que la seleccionen para viajar a La Habana, como vocera de los familiares de policías y militares secuestrados por las Farc?Si me dan la posibilidad, bienvenida sea. Nosotros, desde Asfamipaz, estamos pidiendo que nos tengan en cuenta. Respetamos la elección que hagan, pero es claro que queremos un espacio en el diálogo para la lucha libertaria, esa que con dignidad y respeto hemos hecho. Sin embargo, yo no voy a entrar en discusiones irrespetuosas frente a los que están eligiendo a las víctimas que van a viajar. Usted lleva 17 años en una lucha en Asfamipaz , ¿qué quiere decirles, de frente, a los jefes de las Farc?Son muchas cosas, sé que estando allá me sentiré diferente a como me siento ahora, pero creo que la primera petición será el tema de la verdad. Eso, la verdad, es lo que más piden las víctimas, saber dónde están los desaparecidos, conocer dónde fueron enterrados los muertos. Pero, ¿qué pasa si ni los jefes de las Farc hoy tienen esas respuestas?Pues nosotros sí necesitamos saber dónde están los policías y militares que secuestraron, dónde están los que mataron, dónde están los que sepultaron. ¿Solo esa verdad puede sanar tanto dolor?Yo creo que sí, porque solo de esa forma las madres podrán descansar. Porque todos los días, cuando alguien toca la puerta, ellas están esperando que sean sus hijos desaparecidos.

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