Motín en cárcel de Brasil dejó 18 muertos

Motín en cárcel de Brasil dejó 18 muertos

Noviembre 09, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de agencias

Durante 30 horas pandilleros rivales se enfrentaron en centro penitenciario. Un pastor evangélico y un juez mediaron para que los internos entregaran las armas y se diera fin al conflicto.

Cerca de 18 presos murieron durante enfrentamientos entre pandilleros rivales que duró 30 horas en una cárcel de la ciudad brasileña de Sao Luis, en la cual los amotinados mantuvieron como rehenes a seis guardias carcelarios y provocaron graves heridas a otro, confirmaron fuentes oficiales.Un pastor evangélico y un juez mediaron en el conflicto y lograron que los amotinados entregaran las armas y dejaran salir a los rehenes. De las 18 víctimas, 6 fueron decapitadas. Un empleado de la correccional, a quien los amotinados dominaron al inicio de la rebelión e hirieron de bala dos veces con su propia arma, se hallaba en condición estable en un hospital de Sao Luis, dijo el vocero del gobierno estatal Ribamar Cunha. Cinco rehenes, todos trabajadores de la prisión, recuperaron la libertad ilesos.Los presos que iniciaron el motín se quejaron de la superpoblación del establecimiento, el que tiene capacidad para 2.000 presos, pero que alberga a unos 4.000 en la actualidad. También reclamaron más agua y comida y que sus casos se tramitaran con mayor velocidad y exigieron la renuncia del director de la cárcel.El vocero Cunha aseguró que los prisioneros muertos fueron asesinados por miembros de pandillas rivales de distintas partes del estado.El jefe de seguridad del estado encabezó las negociaciones, con la presencia de abogados y defensores de derechos humanos. Finalmente, los funcionarios lograron convencer a los amotinados de regresar a sus celdas sin que fuera necesario enviar a policías a controlar la situación.Las autoridades brasileñas admiten que la superpoblación de cárceles es un problema serio en todo el país, que con frecuencia lleva a motines e incidentes de violencia.Las organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnesty International y Human Rights Watch, suelen señalar los abusos que sufren los presos, desde condiciones de alojamiento inhumanas a tortura y corrupción.La gobernadora de Maranhao, Roseana Sarney, dijo a través de un comunicado que había intentado aliviar la superpoblación de la prisión, en parte al inaugurar dos cárceles este año y construir una más que abrirá en abril.

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