Minjusticia asegura que la justicia debe actuar primero en Colombia

Mayo 13, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Argemiro Piñeros Moreno | Colprensa.

El ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, reconoció que los capos que han cometido delitos graves deben pagar sus penas primero en Colombia que en otros países.

Sin mucho titubeo pero sí con una amplia explicación, el ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, sostiene que llegó la hora de dejar de extraditar a los grandes capos del narcotráfico a otros países, para que paguen sus condenas primero en Colombia.El planteamiento lo hace cuando el país está en medio de la polémica sobre la efectividad de las extradiciones de estos delincuentes a Estados Unidos o la conveniencia de la entrega de los mismos a esa justicia, como una forma de evadir sus culpas en Colombia. En entrevista con Colprensa, Juan Carlos Esguerra también habló de cómo está la Reforma a la Justicia para sus dos últimas vueltas en el Congreso. La semana pasada alias ‘Comba’ se entregó a la justicia de Estados Unidos, pero a usted le negaron en ese país que se estuviera dando ese proceso. ¿Le dijeron mentiras?No creo que me dijeran mentiras, fue sólo un problema de tiempos. Es como si me pregunta hoy si soy soltero y me caso mañana y me lo vuelve a preguntar, no le estaría diciendo mentiras. Hubo unos rumores que pudieron tener fundamento, lo cual no lo sé. En mi viaje a Washington hablé con las autoridades del Departamento de Estado y no sabían del tema, luego iban a averiguarlo con el Departamento de Justicia, y me dijeron que si llegaban a saber algo, me lo contaban. Hace una semana me informaron que se iba a entregar el señor ‘Comba’.¿Qué considera más efectivo entre extraditar a capos o dejarlos pagar su condena en Colombia?Hay que comenzar por mirar la extradición sobre lo que sí es y lo que no es. Es un instrumento de administración de justicia por los Estados Unidos en nombre de Colombia. No podemos esperar que por este camino los norteamericanos hagan la justicia que deberíamos hacer nosotros. Es un instrumento de cooperación en el que unos países se ponen de acuerdo en caso de que una persona infrinja las leyes de un país, pueda pedirle al otro que se lo entregue para condenarlo. Colombia no es quien para decir a Estados Unidos cuál debe ser la pena o si deben o no negociar.Pero hay molestia porque se van sin pagar aquí sus delitos…Yo participo plenamente de esa crítica. Siempre he pensado y he dicho, inclusive cuando fui candidato a la Fiscalía General de la Nación, que en el caso de quien haya cometido gravísimos delitos, que han lesionado los derechos, intereses y bienes jurídicos de los nacionales en Colombia, debe pagar primero acá y luego afuera. Lo que pasa es que venimos de tiempos en los cuales había una guerra y era tan frágil el sistema de administración de justicia, que muchas veces se decía de un capo: ‘Entreguémoslo para salir de él’, con tal de definir el problema. Creo que ha pasado suficiente tiempo, hemos madurado y nos hemos consolidado en esa materia. Estamos en perfectas condiciones para que la justicia se haga primero aquí y luego afuera.¿Se puede inferir que su tesis se madurará al interior del Gobierno?Espero que así sea.Esta semana, fue el sexto debate, el que más cambios de fondo dejó en el texto de la Reforma a la Justicia...Sí y no. Ha habido cambios desde el comienzo del proceso, unos muy significativos en el primer debate, que fueron durísimamente criticados porque tenían características que los hacían difíciles de vender e indicaban cambios gruesos frente al proyecto del Gobierno. A lo largo del proceso ha habido otros, pero sí, en esta ocasión fueron especialmente significativos, no sólo por las variaciones del proyecto, sino por la atención que ha recibido en el país el debate público que se ha suscitado.¿Cómo quedó la reforma, se ajusta a la idea del Gobierno o se aparta?No se aparta de lo que se pretendía cuando se presentó el proyecto. Desde entonces para acá, se ha ido puliendo y aceptando cambios. Los puntos fundamentales han ido quedando claros a la gente y mejor planteados en el texto; aún hay algunas cosas que faltan, pero lo que va es una buena formulación y va a generar una buena reforma.Senadores dicen que esta reforma es la de las cortes, ¿también lo cree?Puede que en el Congreso haya gente que dice que beneficia más a las cortes, pero si van a las cortes, allá dicen que beneficia más al Congreso, lo cual hace que sea una reforma que tenga cierto equilibrio. No me gusta utilizar el término beneficia, porque en ese contexto parecería indicar que está hecha como satisfacer intereses y aspiraciones de unos y otros, que es una reforma que tiene una cierta dosis de pequeñez, cuando quiere ser una reforma grande.Las cortes participaron en el acuerdo que destrabó la reforma y aportaron el jueves en la votación, pero insisten en que se distancian de la misma, ¿cree que hay una división entre ellas?Yo creo que es evidente que sí.¿Eso es malo para ellas o para la reforma?Un poco de ambas cosas, en estos asuntos es fundamental que las cartas estén siempre puestas sobre la mesa con total desprevención, que cada uno diga qué piensa. Se ha logrado avanzar bastante en esa dirección, pero a veces aparecen propuestas de aspiraciones que tienen determinado origen y va uno a ver y no es así. ¿Pensó que la reforma patinaba cuando en el Senado la Unidad Nacional se dividió para acabar el Consejo Superior de la Judicatura?Por momentos eso fue más o menos evidente, pero luego se dijo que lo importante era la reforma y no permitir que se impusieran razones personales de unos senadores, que no reflejaban la opinión de sus partidos; luego cada uno dejó claro que la posición institucional coincidía con la del Gobierno.¿Las dos votaciones que quedan serán de mucho ‘fuego’?Digo ‘fuego’ cuando me refiero a esos casos que son la sustancia de la reforma, en los que uno puede estar de acuerdo o no, que es distinto a que alguien critique la reforma sin saber bien lo que dice. Unos temas de mucho ‘fuego’ en la Cámara serán la eliminación de la Comisión de Acusación y el período de doce años de los magistrados…Los mismos puntos que han generado diferencias hasta ahora, se van a volver a dar. Sin embargo, ya va a verse el debate más aterrizado porque la reforma se ha ido decantando en varios temas y ya la ven con buenos ojos algunas personas que han sido muy críticas. ¿Qué aspiraría a que se cambie en el resto del trámite?No se puede aspirar a cambiar mucho, por razón de los temas de la consecutividad. De lo que se puede cambiar, me gustaría que se volviera a la fórmula que el aumento que se exige y los cambios que se producen en el perfil que queremos de los magistrados de las cortes no se refiera a los actuales; esto no por tener nada en contra de ellos, sino para que quede a salvo la transparencia de la reforma.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad