Minas antipersonales han dejado 11 mil víctimas en Colombia desde 1990

Marzo 08, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa
Minas antipersonales han dejado 11 mil víctimas en Colombia desde 1990

Hace cerca de ocho años, técnicos antiexplosivos de la Policía Nacional fueron asignados para realizar labores de desminado en la zona rural del municipio de El Tambo, Cauca. Este es uno de los departamentos más afectados por esta problemática.

Así lo informó la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Presidencia de la República, al precisar que de todos los afectados 2.205 murieron.

La plantación de las minas antipersona en diversos lugares del país sigue causando más víctimas civiles que todos los atentados perpetrados por la guerrilla a lo largo de su historia. Gobierno y las Farc anunciaron acuerdo sobre desminadoSegún cifras de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Presidencia de la República, Daicma, entre 1990 y diciembre de 2014 se registraron 11.006 víctimas de este tipo de artefactos explosivos, de las cuales fallecieron 2205. El año más crítico de los últimos 24 fue 2006, cuando 1232 personas resultaron afectadas, con 241 fallecimientos. Fueron 94 víctimas menores de edad en el momento de la tragedia, de las cuales murieron 14. De todas las víctimas de ese año, 51 fueron mujeres, de las cuales 7 murieron, incluidas 4 menores de edad. Aunque desde ese año la tendencia viene decreciendo, en el 2014 se contabilizaron 264 víctimas, de las cuales 36 murieron, todos hombres. Uno de ellos era menor de 18 años, 16 eran mujeres, de las cuales solo 4 eran adultas. De los últimos 24 años, el periodo donde menos víctimas se registraron por causa de las minas antipersonas fueron 1990, con 23, y 1999, con 54. De acuerdo con los expertos, el problema de las minas antipersona surgió de la necesidad de las Farc de proteger sus campamentos de los ataques militares, así como del ingreso de las autoridades a las áreas de cultivos ilícitos. Los estudios también han permitido establecer que la plantación de estos artefactos en diversos lugares del país (siendo los departamentos de Antioquia, Meta y Cauca los más afectados) sigue generando más víctimas civiles que todos los atentados perpetrados por la guerrilla en su historia.El Batallón de Ingenieros Militares No. 60 Coronel Gabino Gutiérrez es el encargado de ejecutar el desminado en las zonas consideradas prioritarias por la Daicma. Actualmente opera en catorce municipios que tienen alto riesgo humanitario por la cercanía de los explosivos a la población civil.A la fecha se han logrado despejar 100.204 metros cuadrados en los municipios de Barbacoas y Samaniego (Nariño), Chaparral (Tolima), Vista Hermosa (Meta) y San José del Guaviare (Guaviare), pero las acciones están suspendidas debido a enfrentamientos con grupos armados ilegales en esas zonas. Sin embargo, en 2013 fue aprobada una ley que permite a organizaciones civiles “bien capacitadas y acreditadas por el Gobierno” realizar estas labores. ‘The Halo Trust’, que ha realizado labores de desminado humanitario a nivel mundial desde hace más de 25 años, fue la promotora de esa iniciativa y desde entonces trabaja en Antioquia, donde ha identificado 91 campos minados, despejado 81.651 metros cuadrados y destruido 94 minas antipersona.Cómo se haceNathalie Ochoa, oficial de operaciones de desminado de la entidad en Sonsón, explica que en ese municipio se han identificado tres zonas y se están explorando dos. “Nuestros desminadores trabajan con una disciplina casi militar, pues la labor que está realizando requiere ser muy estrictos”, agrega.Cuenta que el proceso comienza con un estudio no técnico, que consiste en visitar cada municipio donde haya sospecha de campos minados y conversar “con hombres, mujeres y niños para conseguir toda la información disponible sobre estos lugares”. Luego, armado de un detector de metales, una pica y una espátula pequeña, cada desminador asume un área y explora que no haya metales en sus 10 ó 15 centímetros cuadrados antes de dar el paso inicial en él y así sucesivamente. Y en caso de que su detector de metales le dé positivo, procede a demarcar la zona. “Nosotros usamos señales claras para establecer dónde puede haber una mina, de tal forma que ni el desminador ni nadie que transite por ahí pueda cruzarse con ella”, afirma la experta, quien agrega que “muchas veces lo que hay son residuos de baterías o casquillos de municiones usadas, pero siempre que el detector suena, puede haber una mina”. Según Ochoa, se ha hallado que “la mayoría de minas sembradas por las Farc y el ELN se activan por presión vertical directamente sobre ellas”, por eso la excavación se hace de manera lateral”. Una vez el desminador confirma que sí es mina, llama a su supervisor de campo. Entonces, este delimita el área específica y notifica a la central para que envié un grupo de desminadores más experimentados que se encargan de evaluar y determinar cómo funciona el artefacto.“Una vez esto se hace, se procede a destruirla, reduciendo todo lo posible los daños que pueda generar”, precisa la funcionaria de ‘The Halo Trust’. Tarea militar y educativaEl Batallón de Ingenieros Militares No. 60 Coronel Gabino Gutiérrez es el encargado de ejecutar las acciones de desminado en las zonas consideradas prioritarias por la entidad estatal. Actualmente opera en catorce municipios que tienen alto riesgo humanitario por la cercanía de los explosivos a la población civil. De acuerdo con la Dirección Técnica del Batallón, el desminado se puede realizar de tres maneras: manualmente, en la cual el técnico militar se acerca al artefacto y procura desarmarlo con sus propias manos; la segunda es mediante detección canina, mediante perros que reconocen sustancias explosivas comúnmente usadas en las minas puestas por la guerrilla.La tercera forma es el desminado mecánico, que se utiliza desde el 2009 en los sectores del país cuyas condiciones topográficas lo permiten.De igual forma, el Ejército cuenta hoy con cuatro tipos de vehículos diseñados para soportar las explosiones con daños menores, los cuales son conducidos directamente con blindaje para proteger al conductor o, en algunos casos, pueden ser operados a control remoto.Ahora bien, la Dirección para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal complementa el trabajo militar con capacitaciones a los ciudadanos. ‘No lo toco, no me acerco y advierto del peligro a la autoridad más confiable’ es, por ejemplo, la frase que la Daicma enseña a quienes viven en las zonas de mayor riesgo para advertirles sobre cómo proceder en caso de encontrarse con un artefacto explosivo improvisado.

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