Militarizan las comunas más violentas de Cali en una ofensiva contra el crimen

Militarizan las comunas más violentas de Cali en una ofensiva contra el crimen

Noviembre 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Militarizan las comunas más violentas de Cali en una ofensiva contra el crimen

Juan Carlos Pinzón, ministro de Defensa, recorrió en la noche del sábado pasado barrios como El Vallado y Desepaz, en el oriente de la capital del Valle.

El Ministro de Defensa anunció en Cali que 500 soldados patrullarán en cuatro comunas de la ciudad. Analistas dicen que se necesitan más medidas.

El sábado en la noche, en una visita relámpago, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunció que en una ofensiva contra el crimen en Cali 500 soldados patrullarán en cuatro de las comunas más peligrosas de la ciudad. Según indicó Pinzón, quien recorrió varios de los barrios afectados por la violencia en Cali desde las 11:00 p.m. hasta pasada la 1:00 a.m. de este domingo, serán intervenidas cuatro comunas. “Los 500 hombres de las Fuerzas Militares estarán patrullando en los barrios El Vallado (comuna 15), Mariano Ramos (16), Desepaz (21) y Terrón Colorado (1), con el fin de contrarrestar la actividad delincuencial y criminal que viene azotando la ciudad. Además, cerca de 300 hombres de la Policía llegarán en diciembre para reforzar la seguridad”, afirmó desde El Vallado el Ministro Pinzón. La medida, que hace parte del Plan de Seguridad de las autoridades luego de la masacre del pasado 8 de noviembre en la discoteca ‘La 44’, en la que murieron ocho personas, fue bien recibida por el alcalde de la ciudad, Rodrigo Guerrero Velasco, quien afirmó que con esa determinación se podrá mejorar la seguridad en las comunas más violentas de la ciudad.“La situación en Cali no es asunto de borracheras, convivencia o riñas, si no crimen organizado, el cual, para desarticularlo, hay que atacar a las cabezas, como se hizo hace años con los jefes de los carteles del narcotráfico. Con esta militarización, se espera neutralizar las bandas que actúan en la ciudad y disminuir la violencia homicida”, afirmó Guerrero Velasco.Por su parte, el director de Seguridad Ciudadana de la Policía, general Jorge Nieto, explicó que se trata de “un apoyo integral de manera focalizada a puntos específicos donde la Policía va a intervenir y el Ejército va a aportar unos apoyos perimetrales”.La Policía intervendrá las comunas 6, 13, 14 y 15, donde efectuarán una serie de acciones integrales, junto con la Alcaldía de la ciudad. “Se necesitan más medidas”Varios analistas consultados por El País, afirmaron que la militarización anunciada por el Ministerio de Defensa es una medida de choque, pero que hacen falta otro tipo de estrategias. Así lo ve el personero municipal, Andrés Santamaría, quien afirma que la presencia de militares en las comunas más violentas, aunque sí podría ayudar a mejorar momentáneamente la seguridad de esas zonas, es una medida de choque que deja intactas las verdaderas causas del conflicto. “La presencia de militares es bienvenida en estos momentos, porque eso ayuda a mejorar la seguridad en la ciudad. Sin embargo, como lo he dicho en varias ocasiones, el tema militar no es suficiente. Es necesario que las autoridades piensen el conflicto en términos de inversión social, de inclusión y de oportunidades”, manifestó Santamaría.El Personero insistió de nuevo en la necesidad de un Plan Desarme para Cali y de un aumento de los controles de armas. “Además del aumento de pie de fuerza, las autoridades deben considerar el desarme. No entiendo por qué no quieren decir quiénes están armados, teniendo en cuenta que en Bogotá y Medellín esa medida ha permitido disminuir los índices de homicidios”. Por otro lado, el coordinador del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali, Jesús Darío González, afirmó que la determinación de Pinzón es una “salida muy puntual” que demuestra la precariedad del Estado para entender el fenómeno de la violencia. “En Cali, los análisis que hemos hecho desde el Observatorio indican que no se puede actuar solo con medidas puntuales. Hemos verificado que cuando se procede de ese modo, las organizaciones criminales se mueven hacia otras comunas, porque esas estructuras están presentes en toda la ciudad”.Según González, es necesario que se ataque todo el entramado que está detrás de la violencia en la ciudad, que tiene que ver con las relaciones entre pandillas y bandas criminales, y estas bandas con otras estructuras transnacionales. “Lo que sucede en Cali no puede analizarse aislado de lo que sucede en Buenaventura, Tuluá, Buga y el Cauca. Hay redes de criminalidad operando en esta ciudad, y si se quiere realmente atacar la violencia en Cali, hay que atacar esas redes en conjunto, atacar el negocio del microtráfico y sobre todo, tener más claridad con la estrategia militar que se viene desarrollando de los objetivos de alto valor”, declaró González. Por su parte, la experta en seguridad Katherine Aguirre, cree que la presencia de militares en la ciudad demuestra que las autoridades locales son incapaces de hacerle frente al problema de la violencia. “La determinación puede ser contraproducente, pues debilita las instituciones locales, dejando la solución del problema en manos de los militares. Es necesario analizar la situación desde muchos puntos de vista y tener en cuenta la necesidad de invertir en educación, salud y atención a las víctimas. Y no descartar el plan desarme, no como la panacea que resolverá al problema, pero sí como una medida necesaria dentro de un plan de prevención de la violencia mucho más amplio”, declaró.Caen más implicados en masacre El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, presentó el sábado pasado a dos presuntos implicados, entre ellos un menor de edad, en la masacre de ocho personas en la Discoteca Barra La 44, registrada el pasado 8 de noviembre en el oriente de Cali. Se trata de alias Chisto, de 25 años y alias Papayú, un menor de 15 años, quienes fueron detenidos en el barrio Eduardo Santos, en la Comuna 12 de la ciudad. De acuerdo con Pinzón, las detenciones se llevaron a cabo gracias a un proceso de investigación criminal adelantado entre la Policía y la Fiscalía, luego de recibir informaciones que permitieron las labores de inteligencia y de realizar diez allanamientos en este barrio, que terminaron con el resultado mencionado.Entre tanto, uno de los investigadores del caso explicó que al momento de uno de los allanamientos, donde se encontraba Papayú, un policía resultó lesionado tras el ataque de dos perros bravos que había en la vivienda.“Estos dos hombres habrían entrado a la Barra La 44 disparando, junto con alias El Cabezón, el día de la masacre. Esto se pudo determinar luego de revisar los videos del lugar, hacer pruebas morfológicas y hablar con personas que revelaron detalles de los presuntos autores del hecho”, dijo el investigador.Los detenidos están siendo judicializados por las autoridades correspondientes. Alias el Cabezón, de 20 años, capturado el día de la masacre, está siendo procesado por los delitos de homicidio agravado, homicidio en grado de tentativa y porte ilegal de armas de fuego. El detenido no aceptó los cargos y fue enviado a la cárcel de Villahermosa, mientras inicia el juicio en su contra.

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