Memorias del conflicto armado: cifras de la guerra en Colombia en los últimos 54 años

Julio 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Conozca las impresionantes cifras del informe 'BASTA YA: Memorias de guerra y dignidad', por medio de este especial multimedia realizado por Verdadabierta.com

* Si tiene dificultades para acceder al contenido o con el diseño, por favor actualice su navegador de Internet.Especial multimedia cortesía de Verdadabierta.com. 220.000 personas asesinadas, 25.007 desaparecidas, 5.712.506 desplazados, 16.340 asesinatos selectivos, 1.982 masacres, 27.023 secuestrados, 1.754 víctimas de violencia sexual y 6.421 casos de reclutamiento forzado, son algunas de las impresionantes cifras que ha dejado el conflicto armado en Colombia durante los últimos 54 años, de acuerdo con un informe presentado por el Centro Nacional de Memoria Histórica. El documento, llamado 'BASTA YA: Memorias de guerra y dignidad', recoge en 430 páginas las cifras y dinámicas de la confrontación armada y sus víctimas entre 1958 y 2012 y fue entregado este miércoles al presidente Juan Manuel Santos, quien reconoció que con este conflicto "tocamos fondo. La guerra se deshumanizó y nos deshumanizó. Hablando en voz alta, sin eufemismos, con la verdad pura y dura". El estudio analizó 21 casos emblemáticos del conflicto armado colombiano "donde se abordaron las masacres de Trujillo, Valle; El Salado, Bolívar; Bahía Portete, Guajira; Bojayá, Chocó y el Tigre y el Placer, Putumayo, entre tantas otras que se entienden como hitos representativos de las 1982 masacres cometidas por los grupos paramilitares, guerrillas y miembros de la Fuerza Pública desde 1980 hasta el 2012".De las 1900 masacres, 1.166 fueron responsabilidad de los paramilitares, 343 de los grupos guerrilleros, 295 de grupos desconocidos y 158 de la Fuerza Pública, además de 20 cometidas por grupos conjuntos entre paras y agentes del Estado.La investigación, explica el informe, busca "más que ser un relato del conflicto, una catarsis para las víctimas que han clamado desde 1958 para que cese la violencia en Colombia". "El reloj de la violencia no letal registra, según datos acumulados, que entre 1985 y 2012 cada hora fueron desplazadas 26 personas en el país como consecuencia del conflicto armado, mientras que cada doce horas fue secuestrada una persona. El periodo 1996-2005 fue el más crítico: una persona fue secuestrada cada ocho horas, y un civil o un militar cayó cada día en una mina antipersonal", sostiene el informe. "La violencia se ha vuelto una rutina"Durante la entrega del documento al presidente Santos, en la que participaron víctimas de Bojayá, San Carlos, Segovia, Mampuján y otras poblaciones cercanas a los Montes de María, habló el director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez Gómez, quien afirmó que el documento se presenta como desagravio a las víctimas "que durante más de 50 años han vivido la angustia de una violencia constante, que no cesa".Según Sánchez, una de las razones por las cuales este conflicto ha durado tanto en el país es que la violencia se ha vuelto una rutina. Para él, "cuando las autoridades, el Estado y la misma hacen de la violencia una rutina, ayudan a perpetuar el conflicto armado en el país". El director del Centro de Memoria Histórica contó que en el informe se muestra que los actores armados que más gente han asesinado en Colombia son los grupos paramilitares. Sin embargo, esto no deja de lado a los diferentes grupos guerrilleros quienes han sido los responsables del mayor número de secuestros en Colombia, así como de la mayor destrucción de infraestructura por cuenta de los combates y tomas de municipios. Con respecto a la Fuerza Pública, Sánchez afirmó que "los soldados y policías que han dado su vida o su integridad física en cumplimiento de su deber, en defensa de la sociedad civil, merecen un gran reconocimiento, porque son héroes de la patria".Por otro lado “aquellos miembros de la Fuerza Pública que, ignorando sus órdenes y compromiso, se han excedido en el uso de la fuerza, o han cometido crímenes de Estado, deberán responder ante la justicia, contar la verdad y pedir perdón a sus víctimas". Aclaró que “el conflicto no se supera mediante el ocultamiento de los hechos, sino a través del reconocimiento de los mismos y la construcción de la memoria histórica”. También explicó que la construcción de la memoria no debe ser hegemónica” es decir, basada en lo que dicen los grupos en el poder, “sino que debe ser diversa”, basada en los aportes colectivos en la que participen todos, especialmente las víctimas. Sánchez concluyó su intervención agradeciendo a las víctimas por sus testimonios, a partir de los cuales se construyó el informe y que constituyen ahora parte de la memoria del conflicto armado en el país. En representación de las víctimas, Pastora Mira, habitante del municipio de San Carlos, Antioquia, uno de los más afectados por el conflicto entre la guerrilla y los paramilitares, dijo que espera que el informe "no sea letra muerta, no se reduzca a un archivo en una biblioteca pública del país", sino que sirva para iniciar una tarea de reivindicación a las víctimas. Pastora Mira enfatizó que "la entrega de este informe no es la conclusión de una tarea, sino que es apenas el comienzo de una en que se buscará la verdad, la reparación y, sobre todo, la no repetición de los hechos de violencia que hemos padecido". Terminó su intervención diciendo que la elaboración de informe "no se basa en la memoria como un lastre del pasado", sino que se usa "como un faro de luz hacia el futuro".

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