Masacre de familia en Palmira agudizó delincuencia en barrio Bicentenario

Noviembre 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Palmira.
Masacre de familia en Palmira agudizó delincuencia en barrio Bicentenario

En esta casa del barrio Bicentenario de Palmira fueron hallados los tres cuerpos por la Policía.

Según los propios vecinos, ellos deben convivir con las pandillas delincuenciales, los reinsertados de la guerrilla y las autodefensas.

La muerte de tres miembros de una misma familia, entre ellos un niño de 20 meses, en hechos ocurridos en la madrugada del pasado 5 de noviembre, agudizó el desplazamiento forzoso que se venía dando en el barrio Bicentenario de la Comuna Uno, al norte de Palmira.Y es que en este barrio, donde el Ministerio de Defensa entregó hace tres años un plan de vivienda para los soldados heridos en combate, sus propietarios deben convivir con las pandillas delincuenciales, los reinsertados de la guerrilla y las autodefensas, además de algunos vecinos que se tomaron por la fuerza muchas de las casas que quedaron abandonadas por quienes no soportaron la violencia que sacude el sector.Aunque de las 160 viviendas que entregó Estado sólo once estaban ocupadas por pensionados del Ejército, la masacre de la semana anterior aceleró la huida de dos de las familias de los militares que compraron las casas en $52 millones y que hoy a duras penas valen cinco.“Estas noches no he dormido en mi casa y en pocos días nos vamos para siempre”, dijo una septuagenario afrodescendiente, al revelar que el temor es que alguna de las pandillas de la zona se tomen su vivienda por asalto.La situación -según argumentó uno de los soldados quien perdió su ojo en septiembre de 2010 como consecuencia de una mina antipersona- radica en que “la Caja Promotora de Vivienda nos ubicó en zona roja sin que nadie supiera donde íbamos a caer”.No obstante, la que inicialmente parecía una solución para los soldados discapacitados procedentes de Caquetá, Antioquia, Cauca, entre otras regiones conflictivas del país, se convirtió en una pesadilla para ellos.La razón, es que el sitio que se les asignó para vivir está justamente en medio de los barrios que históricamente han presentado mayor actividad delincuencial y que a su vez hacen parte de la comuna más violenta de la ciudad: la Uno.“Nosotros ya vivimos nuestra guerra, para que ahora nos vengan a meter a otra", advirtió el soldado, quien fue pensionado por la incapacidad que adquirió en un combate en el Bajo San Juan, donde murieron doce de sus compañeros y otros cuatro resultaron heridos.Pero el trasladarse para Palmira en vez de alejarlos de la violencia los acercó mucho más a ella. Todo parece indicar, según lo reveló el comandante de la Policía Valle, coronel Mariano Botero Coy, que el caso en el que murieron degollados el soldado Darwin Obregón, su esposa Vanessa y su hijastro, se habría dado como consecuencia de una venganza de alias Chatarra, quien fue denunciado por robo y está a punto de ser llamado a juicio para su condena.De acuerdo con las versiones de algunos de sus compañeros, al soldado Obregón ya lo habían robado en cuatro oportunidades, razón por lo cual, cada vez que salía de casa guardaba sus objetos de valor en una casa vecina para no ser víctima de las bandas delincuenciales.Aunque los soldados que permanecen en el Bicentenario denunciaron que están amenazados de muerte y que “quien habla lo matan”, algunos de ellos aseguraron que tendrán que aguantar hasta que se concrete la reubicación que han solicitado insistentemente al Ministerio de Defensa. “Estamos amenazados de muertes, pero aquí tenemos que seguir porque no tenemos a donde ir”, dijo la esposa de uno de los soldados muertos en combate.Para presionar una solución, los militares anunciaron que realizarán jornadas de protesta en Bogotá.Entre tanto, luego de que los soldados afectados y las viudas de los muertos en combate se hicieran presenten este viernes en la Personería, el delegado para Asuntos Judiciales, William Becerra, se comprometió a gestionar el acompañamiento del organismo y del Municipio de Palmira para tramitar la reubicación definitiva. A su turno, María Eugenia Muñoz, secretaria de Gobierno Municipal, dijo que al tiempo que se está preparando una reunión con los soldados y los entes competentes, la Policía declaró la intervención de la comuna Uno, para lo cual instaló un punto fijo de control en la Casa de Justicia que funciona en la zona.Agregó, que de manera alterna se distribuirán volantes con un ofrecimiento de hasta $20 millones para quien suministre información que lleve a la captura de los autores del triple homicidio.

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