Los mensajes entre líneas que dejó la declaración del ELN

Enero 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Argemiro Piñeros, Colprensa
Los mensajes entre líneas que dejó la declaración del ELN

Las acciones del ELN han estado orientadas a atentar contra la infraestructura petrolera y multinacionales en el nororiente del país, así como en la regulación de la minería ilegal en Cauca, Nariño, Chocó, sur de Bolívar y el bajo Cauca antioqueño.

Luego de que esta guerrilla hablara de dejar armas y aceptar una negociación, sigue abierta la puerta de que el proceso se dé, aunque haya acciones contrarias.

Muy pocas veces en la historia de los 50 años de vida armada ilegal que lleva el Ejército de Liberación Nacional (ELN) había logrado mantener centrada la atención local y en parte internacional durante casi dos semanas. Contrario a lo que ha sido costumbre, su figuración en esta ocasión no fue por protagonizar tomas guerrillas, atentados o sonados secuestros como el avión del fokker de Avianca en 1999 con 46 ocupantes.En esta oportunidad el ELN ocupó el interés por el anuncio que hizo el pasado miércoles , el cual se esperaba fuera un pronunciamiento de lleno sobre el proceso de paz y no solo de los detalles de cómo realizaron, en las montañas de Colombia, su Quinto Congreso Nacional. Sin embargo, y aunque la expectativa fue grande y no copó los deseos de quienes esperan el sí para sentarse a negociar, son varios los puntos ‘entre líneas’ que dio esa guerrilla por intermedio de dos de sus máximos jefes, Nicolás Rodríguez alias Gabino e Israél Ramírez, alias Pablo Beltrán.Lo primero fue, precisamente, el V Congreso, al que al parecer asistieron todos sus comandantes principales. En la declaración, que fue en lo se centró su pronunciamiento, indicó que se habló sobre el tema de la paz y se reiteró que desean una salida política al conflicto. “Ya no tenemos excusas para andar dispersos, los tiempos nos reclaman a los revolucionarios unir idearios, experiencias y fuerza para empujar al país a nuevos destinos. La disputa por la democracia y la paz que se libra en campos y ciudades requiere poner al centro lo que nos une, para construir una Colombia nueva y soberana. El ELN sigue empeñado en lograr la paz para Colombia con transformaciones que den justicia, democracia, equidad y felicidad”, señala la declaración. El mensaje fríoEl paso concreto sobre la posibilidad de pasar de la fase exploratoria en la que se está con el Gobierno Nacional no fue abordado de lleno por esta guerrilla esta semana. Sin embargo, al interpretar lo expresado en la declaración, es claro que sí avanzan, sin afán y bajo sus pretensiones a ese propósito. “Asistimos a este diálogo para examinar la voluntad real del Gobierno y del Estado colombiano; si en este examen concluimos que no son necesarias las armas, tendríamos la disposición de considerar si dejamos de usarlas”, leyó el comandante máximo ‘Gabino’, tanto en el video que circuló sobre las conclusiones del congreso, como en la llamada rueda de prensa, que fue más una declaración a una de las emisoras ilegales de esa organziación subversiva. Esa frase fue la que llevó a que varios sectores del país expresaran su confianza en que pronto se dará el inicio de la negociación. El analista León Valencia, quien hizo parte del comando central del ELN, señaló que es importante entender el anuncio de pensar en dejar las armas. Para él, cuando un grupo armado ilegal plantea esa posibilidad, es que esa postura se ha hablado en sus instancias máximas y, a su entender, ese fue uno de los acuerdos que salieron del quinto congreso. Pero los mensajes ‘entre líneas’ que dejó esta guerrilla frente a una eventual negociación la dio otro de los mandos altos y uno de los más guerreristas. Alias Pablo Beltrán sostuvo que “el Gobierno dice que quiere una salida política, vamos a creerle”. Incluso, el jefe guerrillero, al plantear esta posición, recordó a uno de los dirigentes políticos de derecha que tuvo el país, Álvaro Gómez, a quien se destacó por su frase de que “a la gente hay que creerle”. Lo dicho tanto por ‘Gabino’ como por ‘Beltrán’ quedó expresado en la frase final con la que el ELN cerró su declaración del Congreso: “El Gobierno de Santos tiene la disyuntiva de persistir en su política de guerra y pacificación o atreverse a un verdadero camino de paz deseado por todos los colombianos”. Habría unidadIgualmente, llamó la atención la posición asumida por el grupo subversivo al decir que “hay unidad” en su interior, contrario a lo que se dice con insistencia en el sentido de que sus comandantes están divididos. Lo anterior se notó con la aparición, nuevamente, de Carlos Antonio Marín, conocido como ‘Pablo’ o ‘Pablito’, quien es el jefe del ELN en la región del Arauca, donde comanda el frente de guerra Oriental, que es una de las zonas de mayor presencia y accionar del grupo. León Valencia destaca la presencia de alias Pablito, porque en su concepto ese frente de guerra es uno de los más fuertes que tiene en la actualidad esta guerrilla, el cual, además, le permite estar presente en el corazón de la producción de las multinacionales petroleras. La eventual alianzaTras las conclusiones del V Congreso del ELN, muy rápidamente llegó desde Cuba el mensaje de las Farc, el cual si bien destaca el propósito de lucha del Ejército de Liberación Nacional, abre la posibilidad de que vayan juntos en la negociación. “Para construir la Colombia nueva, soberana y en paz, a partir de transformaciones que brinden justicia, democracia y equidad, sin duda poner al centro lo que nos une, es un paso fundamental. Pueden contar con nosotros”, le expresaron las Farc a la otra guerrilla.La posibilidad de unir los dos procesos de paz no está descartada por el presidente Santos y sus negociadores. En lo que sí ha sido enfático el Mandatario es que en la fase de exploración no podrán converger ambas negociaciones. Pero el estar sentados en la misma mesa con las Farc no sería un tema lejano al ELN. Hasta ahora ambos grupos hacen las mismas reclamaciones al Estado, en temas del agro, participación en política e incluso las víctimas.Más pasos concretosPese a esa voluntad expresada por el ELN de buscar la salida política al conflicto armado, el mensaje del Gobierno ha sido muy concreto para que dé los pasos que esperan los colombianos para ver que sí quieren negociar la paz. El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, fue quien le respondió a esta guerrilla y lo hizo con un optimismo moderado sobre el alcance a lo dicho por los jefes elenos en sus diversos pronunciamientos. “Es una demostración de voluntad por parte del ELN que el Gobierno registra con satisfacción y obviamente es un primer paso, pero se tienen que dar muchos más por parte del Ejército de Liberación Nacional para que todos los colombianos nos convenzamos de que tienen realmente la decisión política de negociar, de entregar las armas y de incorporarse a la vida civil”, dijo. Entre esos pasos deberán estar anuncios tendientes a desescalar el conflicto, como por ejemplo dejar de secuestrar a la población civil, que fue una de las primeras decisiones que tomaron las Farc al poco tiempo de iniciar la negociación. Tampoco es claro cuál será la posición que asuma el ELN para el reconocimiento de sus acciones violentas, que han dejado miles de víctimas civiles y de las cuales aún no se sabe cómo hará para repararlas. En medio de este nuevo escenario que dejó abierto al cumplir sus 50 años de existencia, lo cierto es que la segunda guerrilla más antigua que tiene Colombia sí piensa en la realización de un proceso de paz -que todavía no termina la fase exploratoria- pero también tiene un plan B para los próximos 10 años, es decir, seguir en la guerra sino no hay entendimiento con el Gobierno Nacional para negociar.

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